Salvo datos menores, la única preocupación del amanecer de este miércoles gris era el frío. Para los periodistas, claro, no para los jugadores, que se movían con normalidad a la espera del grito de Enrique Hrabina. Chávez estaba fuera de servicio, entonces, el "Ruso" convocó a Héctor Alvarez, relegado al tercer lugar entre los artilleros por Gabriel Pérez Tarifa. El goleador se puso la camiseta y salió a ganarse el pan de cada día. Todo bien hasta ahí, pero...
Era tiempo de mover el banco. Alvarez sale de pista y le entrega la chomba amarilla a Walter Cuevas. Su siguiente misión era dar un par de vueltas por el rectángulo antes de estirar los músculos y retirarse. Sin embargo, el santafesino desobedeció las órdenes del "profe" Fernández y soltó varias palabrotas al aire. Hrabina buscó al capitán Javier Páez y a Lucas Ischuk e hizo llamar a Diego Erroz (en el vestuario). El hecho había pasado inadvertido afuera. A esa altura, con el mediodía pisando los talones, la función periodística rozaba el ocaso. Hrabina debía entregar la lista de 18 viajeros a Rosario, y listo, a casa. De hecho, el DT, primero, charló con la prensa y al rato, Daniel Fuentes le entregó como de costumbre la lista a LA GACETA. Los colegas comenzaron a copiarla y a buscar similitudes con la anterior, la de la previa a Patronato. Nadie se dio cuenta del pequeño detalle Julio Buffarini y Alvarez no viajaban, todo estaba bien. "¿¡Qué!?".
- Che, Alvarez no viaja, ¿¡dónde está Hrabina!?
- Se fue.
- Uuuhhh
La subjetividad entró al toque a dividir las aguas de un mar, a esta altura, picado como el día.
El vestuario comenzó a desagotarse. Salvo por los históricos, la mayoría ya pensaba en el almuerzo en casa. A todo esto, puertas adentro, los mismos que escucharon al jefe fueron a encarar al amigo, al compañero. Entendían que el delantero debía pedir las disculpas correspondientes al DT. Palabras más, palabras menos, esa fue la misión.
El hecho de ser suplente no le cayó bien al delantero. A la salida no habló con la prensa.
A partir de ese momento, Ricardo Salomón entró en escena, se vistió de bombero y buscó apagar las llamas. Charló con el jugador y después con el cuerpo técnico, cerca de tres horas. Fue ardua la tarea del "Turco", casi titánica. Ni con el arrepentido en el búnker "decano" disculpándose por su actitud, Hrabina y compañía bajaron armas. Héctor se hizo cargo de la bomba, argumentó problemas familiares, que equivocadamente volcó donde no debía. Y bueno...
"Alvarez iba a viajar a Rosario, pero cometió un acto de indisciplina y por eso decidimos que no viaje. Ya se aclaró la situación porque el pidió disculpas", aseguró el técnico antes de abordar el micro que trasladó anoche a la delegación a Rosario, donde mañana enfrentarán a Tiro Federal.
Hrabina contó hasta 10.000, respiró y luego le devolvió a Alvarez el alma al cuerpo. Pero no el puesto. Deberá ganárselo.
Con la mira fuera de foco
Flojo partido del artillero en Corrientes. Desperdició una opción clara para el 1 a 0. Atlético pierde por 2 a 0.
El regreso del goleador
Los directivos no habían definido quién iba a ser el DT que conduzca al equipo en la "B", pero sumaron a Alvarez.
Es el referente en el área
Los "decanos" inician su periplo por la "B". Alvarez es el as del DT junto a Chávez, pero tiene el arco cerrado.
Amnistía y perdón
El delantero se reunió con el cuerpo técnico para pedirle disculpas. El DT se las aceptó, pero igual no viajó a Rosario.
La peor de las revanchas
Atlético iba 0-2 con Instituto, llega un penal a favor, Alvarez lo pide y lo falla. Pérez Tarifa lo relega contra Patronato.
No viajar a Rosario
Alvarez queda al margen de los convocados a Rosario por indisciplina. El técnico tomó la decisión.