Sin alcanzar una producción acorde con lo que pretende el cuerpo técnico, el equipo argentino aseguró su pase a la segunda fase del Mundial. Luego de las dos primeras victorias- sobre Alemania y Australia- Sergio Hernández sentenciaba: "lo peor es que estamos jugando un poco enojados. Al estar enojados, estamos confundiendo lo que es la agresividad con el enojo -con nosotros, con el juego, con los árbitros y con la vida-. Este equipo tiene mucha presión y muchos imponderables", analizó en charla con LA GACETA. Después de la victoria, más holgada, sobre Angola, le tiró flores al rival: "felicito a Angola porque jugó un muy buen partido. Pueden estar 20 puntos abajo pero nunca se entregan. Nosotros tuvimos que jugar al 100% en el último cuarto porque estaba complicado. Cuando nos calmamos y pensamos pudimos resolver bien". "Oveja" puntualizó las contras que sufrió el equipo y ahora se sumó la enfermedad gastrointestinal de Fabricio Oberto. "Eso te genera más bronca y se acumula cuando las cosas no salen bien en el juego. Tenemos que tranquilizarnos", advierte. ¿Que se debe corregir?, es la pregunta obligada. "El primer tema es disponer de todo el equipo. Después debemos tratar de alcanzar regularidad en el equilibrio defensivo-ofensivo. Hay que tratar de encontrar un equilibrio, ser más parejos y no depender de la racha ganadora. ¿Y lo mejor? Tener el carácter para buscar el juego estando 10 puntos abajo y con un equipo muy complicado, con Delfino con cuatro faltas personales como sucedió contra Australia", apostilló.