El titular de la Sindicatura General de la Nación (Sigen), Daniel Reposo, aseveró ayer en Tucumán que el Gobierno nacional no pretende desapoderar a las empresas Clarín y La Nación de su parte accionaria en Papel Prensa, sino modificar su directorio y relanzar la producción. "El objetivo es que la empresa cambie de rumbo, que obtengamos inversiones y aumentemos la producción para que todos los diarios del país, sin importar en qué línea política se ubiquen, tengan acceso a un precio igualitario del papel. Es la labor ineludible del Estado, que no va a manejar contenidos, sino que haya una producción para todos", aseveró.
El síndico recordó que desde 1978, Papel Prensa no aumentó su capacidad de producción, en el orden de las 200.000 toneladas por año. "Pero hoy se produce 158.000 toneladas, y más de 100.000 toneladas las compran Clarín y La Nación, mientras que la demanda real de los medios del país es de 270.000 toneladas. La diferencia obliga a importar del exterior que cuesta un 50% más, lo que perjudica la competitividad", destacó.
Reposo reiteró que las acciones que estaban en poder de Lidia Papaleo de Graiver fueron apropiadas en forma ilegal por el CEO de Clarín, Héctor Magnetto: "es una investigación con abundante prueba documental, se demuestra lo que fue el poder civil en el Gobierno militar, algo que nunca se hizo; siempre se investigó lo que hicieron los militares, pero ante la tortura y ante todo lo que ejecutaron, hubo sectores civiles que se aprovecharon de ello". "Los verdaderos dueños estaban en un estado de indefensión, detenidos en un centro de tortura como Papaleo que estaba en el Pozo de Banfield, y allí le hicieron firmar papeles contra su voluntad", agregó.
También denunció que los seis gerentes le cuestan a la empresa $ 8 millones por año, ya que tienen salarios promedio de más de $ 100.000 por mes.