BUENOS AIRES.- Después del anuncio de la presidenta, Cristina Fernández, de que la jubilación mínima será de $ 1.046, funcionarios del gabinete nacional, cual si fueran sus mosqueteros, salieron con fuerza a cuestionar la iniciativa opositora para aplicar el 82% móvil.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, calificó de "irresponsable" a la dirigencia opositora que impulsa ese porcentaje y consideró que la propuesta es "oportunista". "Si se ven los proyectos de ley que han presentado la mayoría de ellos apenas cuentan con dos artículos: no dicen, ni siquiera esbozan con alguna generalidad, cuál va a ser la fuente de financiamiento", sostuvo el funcionario. Su par de Economía, Amado Boudou, dijo que la actitud de la oposición con su reclamo es "jarabe de pico".
En tanto, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, señaló que Elisa Carrió tiene una "enorme irresponsabilidad" y que "al país no le va bien" cuando a la UCR "le toca gobernar". Si bien evitó responder si la Presidenta vetaría eventualmente una ley que otorga a los jubilados haberes equivalentes al 82% de lo que cobra un trabajador registrado, volvió a destacar el aumento de las asignaciones familiares y a la clase pasiva que anunció la jefa de Estado.
"Carrió tiene una enorme irresponsabilidad y falta a la verdad", dijo Randazzo cuando se le preguntó por la iniciativa que impulsa la referente de la Coalición Cívica junto a otros partidos para mejorar el ingreso de los pasivos.
También fustigó al senador mendocino y titular de la UCR, Ernesto Sanz, de quien dijo que no supo qué responder cuando se le preguntó cómo financiar un eventual 82% móvil para los jubilados. "Cuando les toca gobernar, al país no le va bien", resumió. (NA-DyN)