PARIS, Francia.- La madre de los ocho recién nacidos hallados muertos en Villers-au-Tertre, un pequeño pueblo al norte de Francia, fue acusada hoy de "homicidio voluntario". Según los medios locales, la mujer, Dominique Cottrez, reconoció que asfixió a los pequeños, cuyos cuerpos han sido encontrados el fin de semana en bolsas de plástico enterradas en un jardín. 
El padre de las víctimas, Pierre Marie Cottrez, un carpintero de 47 años, fue inculpado por "omisión de denuncia" y "ocultación de cadáveres". Para él, la fiscalía pidió la puesta en libertad bajo control judicial. La pareja fue detenida el martes e interrogada por la gendarmería, en el marco del mayor caso conocido de infanticidio en Francia.
El sábado pasado, los nuevos dueños de una casa que hasta hace dos años pertenecía a los padres de Dominique Cottrez alertaron a la Policía de un macabro hallazgo. Cuando estaban a punto de plantar un árbol en su jardín, descubrieron los restos de dos recién nacidos en bolsas de basura.
Los uniformados, que utilizaron cinco perros adiestrados, acentuaron las tareas de búsqueda en esa vivienda y en la casa actual de los padres, un poco más lejos, donde encontraron otros seis cuerpos. 
Los vecinos describieron al matrimonio como gente tranquila, explicó el alcalde, Patrick Mercier. "El era alguien respetable. Ella salía muy poco, participaba muy poco en la vida del pueblo y tenía un problema de peso, que podría explicar que sus embarazos pasaran inadvertidos. Nadie se dio cuenta de nada", subrayó.
"Estoy muy emocionado. Cada domingo bautizo a cinco niños de los 17 pueblos de la parroquia. No se tiran así los niños a una bolsa de basura. No lo entiendo. Pienso en esos pequeños que no pidieron nacer y que horas después fueron arrojados", comentó el cura del pueblo, Robert Meignotte. (AFP-NA-Especial)