Accedió a rendirse luego de ver a su esposa, que acudió al lugar para convencerlo de que deponga su actitud. La toma de rehenes terminó sin victimas, dijo Ricardo Casal, ministro de Justicia bonaerense.
"Todas las personas que estaban en el banco se encuentran sanas y salvas", dijo Casal. Además, aclaró que el asaltante, pese a que estaba muy exaltado, se entregó sin pedir nada a cambio, luego de ver a su familia.
Entre empleados y clientes, tenía más de 30 personas cautivas. El resto de la banda había logrado huir al mediodía.
Un grupo de delincuentes, que entró a robar, se atrincheró en la sucursal del banco y tomó cautivas a cerca de 40 personas. El episodio incluyó un intercambio de disparos entre ladrones y policías.
Algunos de los asaltantes lograron escapar con bolsos de dinero en un Peugeot 206, desde el cual se tirotearon con oficiales de policía.
En un principio se creía que entre uno y dos ladrones, identificados como "El Chileno" y "El Cheto", habían quedado en el interior de la sede bancaria, donde tomaron más de cien personas como rehenes.
Rápidamente, sin embargo, liberaron a gran parte de ellos para poder controlar mejor la situación en el interior del banco.
"Que venga el juez o activo la bomba", advirtió a los canales de televisión, que hacen de mediadores, al tiempo que aseguró que los rehenes están bien.
"Quiero que vengan las cámaras, quiero salir en televisión", le dijo el asaltante al conductor del noticiero América Noticias, Guillermo Andino. El periodista hizo las veces de negociador con el delincuente y trató de tranquilizarlo. (NA-DyN)