El arranque del partido no motivaba al público a calentar las palmas con un buen aplauso. Y a decir verdad, para ver rodar limpia la pelota durante el amistoso de ayer entre Atlético y Central Norte hubo que bancar poco más de medio tiempo de los dos de 35 minutos. Cuando los invitados entraron en calor y agilizaron las piernas el fútbol se hizo presente en los dominios del "cuervo".
La bocha iba y venía de una banda a la otra como pide el "Ruso", pero moría ahí, en un simple traslado. Le faltaba vértigo al cambio de marcha de sus dirigidos. El auto, claro, intentaba acelerar y se mancaba. Costó volver a meterse en el juego y es entendible. La parte complicada de la pretemporada -esa que tanto les cuesta a los jugadores- se esfumó hace pocos días, así que estaba en los planes ver algo de torpeza en el tratamiento del balón.
Es más, el que primero intentó sorprender los guantes de un arquero fue el anfitrión. Sin embargo, Lucas Ischuk no dio margen de error tras un tiro libre de Porven sin demasiada rosca y todo murió ahí. Después, el grandote González intentó en la boca del área, pero no pasó nada.
A los 25? Becerra encendió la lámpara. Sus flashes se condensaron en un disparo a quemarropa que Ledesma salvó bien.
Pasado ese instante de furia, Atlético se transformó y el partido cambió. Comenzó el segundo tiempo con mayor control, cortó cuando tuvo que hacerlo y pisó el área en el instante indicado. La fórmula del gol volvió a repetirse. Fue un deja? vú del choque contra Atlas, de Salta, aunque la historia se dio al revés, en cuanto al orden de las conquistas.
Páez saltó como un canguro en la zona roja y cabeceó fuerte y bajo al parante del ingresado Obeid. "Fito" sigue de buenas, Cuevas también: el petiso le puso su firma al 2 a 0 luego de una gran habilitación de Alvarez a Pautasso. El lateral le ganó a su marcador en zona de gatillo y antes de pisar la línea de salida mandó el centro de la muerte que Cuevas cambió por gol. De a poco Atlético va encontrando lo que busca: fútbol.
Julio Buffarini
"Todavía estamos un poco duros, futbolísticamente hablando, pero nos quedan unas semanas de trabajo y vamos a llegar bien".
Cristian Tavio
"En los primeros minutos del partido se notó un poco la falta de juego. Empezamos a media máquina y después apretamos el acelerador".
Enrique Hrabina
"Todavía necesitamos lograr la velocidad futbolística necesaria. También nos falta precisión. Trataremos de mejorar esas facetas".