Un parche impositivo para calmar a cuatro millones de votantes - LA GACETA Tucumán

Un parche impositivo para calmar a cuatro millones de votantes

11 Jun 2021 Por Marcelo Aguaysol

Una reacción y no una acción. El Gobierno nacional debió volver sobre sus pasos y aplicar otro parche impositivo para salir de una difícil situación en tiempos electorales: el descontento de los monotributistas que, de la noche a la mañana y por la demora del fisco en actualizar valores y escalas del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes, se encontraron con una impensada deuda que llegaba hasta los $ 26.000.

El universo en cuestión no es menor: a mayo pasado, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) contabilizaba 4.080.151 de monotributistas, de los cuales unos 100.000 están radicados en Tucumán. Este volumen de pequeños aportantes contempla varias actividades, desde locación de servicios, pasando hasta llegar a los trabajadores promovidos.

Según un informe difundido por la Cámara de Diputados de la Nación, la recaudación del monotributo fue del 1,12% sobre el total de los ingresos fiscales nacionales de 2020. Por los efectos de la recesión económica de los últimos años y por la prolongada cuarentena desde que se declaró la pandemia en marzo del año pasado, la situación de estos contribuyentes fue agravándose hasta llegar a estimar en dos millones la cantidad de monotributistas con deudas. Lo peor es que la morosidad viene en ascenso y hoy se encuentra en un 53%. A este cuadro había que agregarle el polémico proceso de categorización, del que la Casa Rosada tuvo que dar marcha atrás. Este fin de semana, el presidente Alberto Fernández le transmitió al ministro de Economía, Martín Guzmán, su preocupación por el impacto de la medida. Y solicitó que, junto con el presidente de la Cámara Baja, Sergio Massa, comience a analizarse una iniciativa que mejore el humor de esos pequeños contribuyentes.

La legislación contempla que las escalas y los tres componentes del monotributo (impositivo, seguridad social y obra social) se actualizan dos veces al año, en enero y julio. Según la AFIP, la actualización garantiza el financiamiento a la seguridad social y el sistema de salud, al tiempo que incrementa los montos que pueden facturarse anualmente en cada escala. En cada oportunidad los monotributistas deben recategorizarse en forma obligatoria. Establece que la actualización es equivalente a la variación del haber jubilatorio mínimo garantizado. Sin embargo, la movilidad jubilatoria estuvo suspendida durante la segunda parte de 2020. Por eso, en enero de 2021 no fue posible adecuar los valores y escalas del monotributo, justificó el organismo que dirige la economista Mercedes Marcó del Pont al anunciar la resolución que actualizaba las categorías. Así, los pequeños contribuyentes debieron recategorizarse en enero con valores y escalas que no habían sido actualizadas. La ley que creó el Régimen de Sostenimiento e Inclusión Fiscal para Pequeños Contribuyentes sancionada en abril pasado subsanó esos problemas al instrumentar nuevamente la movilidad y contemplar, por única vez, una categorización que se realizó a partir de la información disponible en la AFIP sobre la facturación de cada contribuyente. Esa medida permite facturar más y al mismo tiempo actualiza los montos de las obligaciones que financian la seguridad social y el sistema de salud. En realidad, el problema de fondo no era ese, sino la demora que incurrió el fisco en el proceso de actualización: casi medio año después y con una deuda de arrastre que ningún monotributista esperaba generar.

Después de un fin de semana de interconsultas, el humo blanco llegó el miércoles por la tarde cuando el presidente de la Nación asumió la decisión política de avanzar con el “Programa de Alivio Fiscal” para los monotributistas, que deja sin efecto el cobro retroactivo de las cuotas de los primeros meses del año y establece una actualización de las escalas a partir del mes que viene que, en los hechos, eleva del 35% al 77% el incremento del tope de Ingresos Brutos que determina sus límites. El plan tiene cuatro ejes:

• El aumento regirá desde julio y se sostiene el valor mensual de la cuota de enero a junio, tomando como referencia la de diciembre de 2020.

• Una nueva actualización de escalas a partir de julio con un criterio progresivo y manteniendo el valor de la cuota mensual.

• El programa de alivio fiscal para los monotributistas que se “excedieron en los ingresos facturados” les permite permanecer en cada categoría.

• Un plan de pagos para las deudas que arrastran los monotributistas que les brinda previsibilidad en la economía diaria (moratoria).

Agustín Zeppa, tesorero del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tucumán, puntualiza que una de las grandes novedades de la iniciativa es que se retrotraen, a los valores de diciembre de 2020, las cuotas de enero a junio, en sus tres componentes: impuesto, cotizaciones de jubilación y de Salud. “Esto significa que no se aplica el aumento del 35,3% en los valores de las cuotas retroactivo a enero. Esos importes van a regir a partir de julio”, puntualiza.

Si bien el proyecto no lo aclara, el tributarista Octavio Concilio observa que el sostenimiento del valor de la cuota será sobre el costo de ella únicamente, pero no obsta a la recategorización retroactiva que debe confirmar el contribuyente hasta el 25 de este mes, utilizando los servicios con clave fiscal de AFIP. “Es decir, que la deuda retroactiva, podría generarse (aunque en menor medida a lo actual) por el efecto de cambiar categoría”, apunta. Y cita un ejemplo: un contribuyente que por sus ingresos durante 2020 le corresponda recategorizarse de la “D” a la “E”, deberá pagar las diferencias de los montos de ambas categorías (sobre el valor de cuota de diciembre de 2020) correspondientes a ingresarse desde febrero hasta julio.

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