Vecinos de El Corte, sin agua: “es ridículo repetir que es esencial, queremos respuestas”

Reclaman por las fallas con el servicio. Piden la intervención del Ersept.

23 Sep 2020 Por Guadalupe Norte
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POCO O NADA. Desde hace semanas las canillas de los vecinos de El Corte no muestran señal de agua.

Prevenir los contagios de covid-19 sin contar con agua para higienizar nuestras manos y el hogar no es una opción. Pero, desde hace semanas, es la realidad que les toca vivir a las familias de El Corte.

Los reclamos y los arreglos intermitentes para brindar agua potable a la zona son históricos. Y, ante la emergencia sanitaria, la necesidad de respuestas efectivas por parte de la Sociedad Aguas del Tucumán recrudece.

“Hace 15 días estamos así. Según el lugar y la presión que exista, la disponibilidad de agua diaria es de dos horas. O tenemos cinco días sin que salga una gota de la canilla. Hay veces que no alcanza ni para llenar el tanque del inodoro o cargar dos baldes”, comentó la vecina María Isabel Villani Rocha.

El resto del tiempo, el agua se vuelve oro líquido y los damnificados deben autogestionar su abastecimiento. Sea a través de cisternas o el uso de vehículos para ir a otras partes (como el Aeroclub o barrios aledaños) a recargar los tanques.

“Hay vecinos con más de 40 años de antigüedad que afirman que sufren la falta de un servicio adecuado desde entonces. Las razones que da la SAT son numerosas y van desde el exceso de lluvia a las roturas de caños. Eso podemos entenderlo porque vivimos acá, pero lo que no comprendemos es cómo (luego de tanto tiempo) no hay una gestión responsable que brinde una respuesta coyuntural al problema”, expresó Helena Tobar, otra de las vecinas afectadas.

“Lo peor es que seguimos pagando su uso en la boleta. Ahí jamás se discriminan los periodos de ausencia. Ya es ridículo repetir que el agua es un servicio esencial. Lo que queremos son respuestas. Sobre todo por el contexto actual en que es imprescindible para evitar contagios”, insistió Tobar.

Obras y recursos

Para enmendar la escasez hídrica, el último proyecto de peso se hizo en 2016, con la inauguración de un sistema de captación en el río Muerto. A través de un mecanismo de bombeo el agua se impulsa hasta una cisterna cimentada en el hogar agrícola San Agustín.

No obstante, pese a esta obra de infraestructura y las mejoras en el acueducto de Anfama, la expansión de urbanización en el piedemonte ha jugado en contra. Y la fortuna de un servicio de 24 horas jamás llegó.

Para Gabriela Lupiáñez estas deficiencias operativas hacen que hasta lavar los platos o ducharse requiera de extremos cuidados.

“La falta del recurso suele intensificarse en agosto, con las grandes lluvias y la suciedad que arrastran. Y aunque ahí si brota de las canillas hay que esperar que se decante porque afectan las cañerías”, agregó la usuaria de la zona de El Tipal.

Gabriela vive con sus dos hijos y afirma que la carencia de agua afecta sus intentos por cumplir con las indicaciones de Salud y el aislamiento. “Me piden que me quede en la casa, que lave a cada rato mis manos y simplemente no puedo hacerlo. Aunque quiera. Nosotros perdimos un derecho básico”, insistió.

Como medida, esta semana los habitantes de El Corte presentaron una carta (con 21 firmas) al Ente único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán.

“La situación está agravada por la sequía, que según informan los expertos es la peor de los últimos 20 años. Las dos tomas hídricas que abastecen la locación son el acueducto de Anfama y el río Piedra, y este presenta además un aporte más bajo del tradicional”, detalló el titular de Ersept Santiago Yanotti. Por lo pronto, los camiones de la SAT deberán continuar pasando por los barrios para aprovisionar a los vecinos.

“Esto es una solución paliativa y a corto plazo hasta que llueva y se logren concretar las obras estructurales que están en proceso”, acotó Yanotti.

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