“Una vez más descubrimos que en Tucumán todo está mal”, dijeron los familiares de Ana

Miles de tucumanos marcharon desde Crisóstomo y Alem hasta la plaza para pedir por Justicia y reclamar por la inseguridad.

17 Sep 2020

“No se imaginan lo que es ver a tu madre mirar una foto y que luego rompa en llanto porque ya no tendrá más a su hija. Al Gobierno sólo le pido que les den una explicación a mis padres, no a mí”, señaló Sergio, hermano de Ana Dominé, quien el sábado pasado fue asesinada de un disparo en la cabeza frente a su hijo, durante un asalto ocurrido en avenida Alem y Crisóstomo Álvarez. En esa misma esquina, miles de personas se congregaron ayer a las 20 para pedir justicia por el crimen de la empresaria de 52 años. Otras personas esperaban frente a Casa de Gobierno, donde la marcha concluyó con la presencia de familiares de otras víctimas que clamaron sobre las escalinatas del palacio por transparencia en el Poder Judicial y por más seguridad para los trabajadores.

“Le pedí disculpas a Alberto Lebbos, porque todos estos años estuve viendo sus marchas y siendo indiferente; me tuvo que pasar a mí para que me involucrara. Hoy les agradezco a las personas que nos acompañan y le pido a los que no pudieron venir que se acerquen, porque sólo juntos entenderán la inseguridad que sufrimos. Vi marchas y no me di cuenta de que a mí también me podía pasar; hoy lo vivo en carne propia, esto no es sólo por Ana Dominé sino por todos los familiares de las víctimas”, enfatizó Sergio con los ojos llenos de lágrimas. “Mis padres murieron en vida con esto; a mi hermana no me la devuelve nadie. Quiero justicia para que no haya otras víctimas como Anita ni otros hermanos que tengan que pasar esto. Se habla de una investigación hermética pero ayer a las 22 en las redes sociales ya circulaba que habría allanamientos”, agregó.

MUCHO RUIDO. Cualquier elemento fue bueno para hacerse escuchar.

Ese fue el tema más polémico que se planteó. Los familiares de Dominé aseguran que a través de una publicación en redes sociales, los sospechosos ya sabían que les irían a allanar sus domicilios. “Creemos que la Policía avisa a los ladrones cada vez que hay allanamientos; por eso es imposible encontrarlos”, cuestionó Rocío Dominé, sobrina de Ana. La joven criticó duramente el accionar judicial: “una vez más descubrimos que en Tucumán todo está mal, que en la Policía hay una red de conexión con los ladrones, que los fiscales no sirven para nada; a mi primo Nicolás Quesada lo citaron hoy a las 18 y después lo recibieron a las 20, sabiendo que hoy era la marcha”.

Lucas Quesada, el hijo que estuvo junto a su madre el fatídico día, sólo sintetizó: “un sospechoso y cuatro que aún están libres”. Luego, el joven prefirió acompañar en silencio el reclamo. Los hijos de la víctima siguen muy afectados por la pérdida, explicaron sus tíos.

ATENTAS. Las policías fueron ubicadas para evitar incidentes en la plaza.

Dos amigas de toda la vida acompañaban en primera línea a los parientes de Dominé. “¿saben cómo la luchó para que vengan y le hagan esto? Es injusto. El gobernador y el ministro de Seguridad que nos den explicaciones, Ana tendría que seguir acá pero nos la quitaron”, replicó Gabriela Ortiz. Su compañera, Ana Lía Barrios, no encontraba consuelo entre las banderas que flameaban con el rostro de “Anita”. “Ella no merecía pasar por algo así, que la mataran frente a su hijo ¿Por qué? ¡Qué injusticia, Dios mío, que paguen los asesinos! Nadie nos devuelve a nuestra Ana”, dijo a corazón abierto. “Esto ya es tierra de nadie. ¿Cómo puede ser que una persona que trabaja en buena ley termine así? Cuando los delincuentes siguen en las calles. ¿qué consuelo tiene esta familia? Se lo dije a Lucas, ‘hijo, no estás solo’; hoy estamos para ellos, y Ana los seguirá guiando porque ella vivía para sus dos niños”, agregó.

CARAVANA. Decenas de automóviles se plegaron a la manifestación. la gaceta / foto de matias quintana

Daniel Dominé agradeció la presencia de los vecinos que los apoyaron: “acá me siento seguro, protegido porque estoy rodeado de mucha gente; no tengo miedo aquí con ustedes. Así tenemos que estar todos los días”. También pidió audiencia con el fiscal Carlos Sale y con el ministro Claudio Maley. “El tipo al que detuvieron tenía que haber estado preso y no lo está porque pagó una fianza de $ 300.000. Ese es el precio que el Poder Judicial le puso a la vida de mi tía”, concluyó Matías Dominé.

Comentarios