“Hormiga”, el claro ejemplo de lo que genera la mora de la Justicia

El acusado espera ser enjuiciado desde 2016 por un crimen similar.

17 Sep 2020
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EL CASO. El cuerpo de Méndez es trasladado en una camilla después de haber sido asesinado en la esquina de avenidas Américo Vespucio y Colón por motochorros que le quitaron la recaudación.

La espalda de Sebastián “Hormiga” Quiroga, uno de los sospechados de haber participado en el crimen de Ana Dominé, carga varios de los delitos más graves del Código Penal. Entre 2014 y el 29 de agosto, lo acusaron de homicidio en ocasión de robo, robo agravado y robo. Además, según el informe brindado por la Policía, cuenta con ocho detenciones por haber cometido distintas contravenciones. Pero por la mora judicial que hay en la provincia, nunca fue enjuiciado por ninguna de las causas. Su planilla de antecedentes, como indica la Ley, está limpia porque nunca recibió ninguna condena.

“Hormiga” es un claro ejemplo de cómo un acusado puede aprovecharse del sistema judicial para seguir en libertad. El hecho más grave que lo tuvo como protagonista ocurrió en agosto de 2014. Él y Diego Nahuel Figueroa (su cómplice) fueron acusados del crimen de Marcelo Méndez, un distribuidor de pollos y pescados que fue asesinado en la esquina de la avenida Américo Vespucio y Colón.

La fiscala Adriana Giannoni investigó el caso y en noviembre de 2015 pidió que ambos fueran enjuiciados por homicidio en ocasión de robo. En marzo de 2016, un juez de instrucción aceptó el pedido y, sin pasar por la Cámara de Apelaciones, recayó en la Sala III, integrada por Rafael Macoritto, Dante Ibáñez y Carlos Caramuti. En un principio el juicio había sido programado para octubre de 2016, pero nunca se realizó sin que trascendieran los motivos.

El 22 de noviembre de 2016, los mismos jueces resolvieron hacer lugar al cese de prisión preventiva solicitado por la defensa del imputado por haber cumplido los dos años de prisión preventiva sin haber sido enjuiciado. Los magistrados establecieron duras condiciones para que abandonara el penal de Villa Urquiza, al que ingresó en 2015.

LA VÍCTIMA. Marcelo Méndez era distribuidor de alimentos.

“Hormiga” recién pudo salir de prisión el 6 de marzo de 2017, cuando su familia logró reunir los $300.000 de caución real que le había fijado la Justicia. También se le prohibió acercarse a los testigos que declararon en su contra. Ese año pasó y el debate oral por el crimen de Méndez no se realizó.

Después, por orden de la Corte Suprema de Justicia, ese tribunal fue liberado para que se encargara de desarrollar únicamente el juicio por el crimen y la desaparición de Paulina Lebbos. Las audiencias, se iniciaron en febrero de 2018 y concluyeron en el mismo mes de 2019. Ese juicio generó una importante demora en la agenda de la sala.

En noviembre pasado, los jueces de la Sala III emitieron una polémica resolución. Al descubrir que el cómplice de “Hormiga” debía ser enjuiciado por un delito más grave (homicidio agravado por alevosía) le remitieron esta causa a la Sala II, que debía desarrollar ese debate. Justamente, por falta de tiempo, los magistrados decidieron enviar los dos expedientes al régimen conclusional.

Ambas causas quedarán en mano del tribunal de Alicia Freindenberg, Eduardo Romero Lescano y Stella Maris Arce. Hasta aquí, estos jueces tienen para desarrollar 2.966 juicios en los próximos tres años.

Las otras causas de las que fue acusado “Hormiga” fueron de delitos contra la propiedad. En todas ellas quedó en libertad después de haber permanecido más de 10 días hábiles detenido. Todas se encuentran en proceso de instrucción en el régimen conclusional, según confirmaron fuentes judiciales.


El cómplice también cometió otro homicidio y espera ser enjuiciado

El 16 de junio de 2015, Marcos Esteban Sueldo fue asesinado de dos balazos cuando se encontraba en la puerta de su casa ubicada en el barrio Ejército Argentino. Por este crimen, fue acusado Diego Nahuel Figueroa, cómplice de “Hormiga” en el caso de Marcelo Méndez. Los familiares de la víctima dijeron que el acusado, que había recuperado recientemente la libertad, se había cobrado venganza porque Sueldo había evitado que le robaran a una mujer y había golpeado a Figueroa, que se movilizaba en una moto.

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