“El modelo de poner un amigo en la Corte ha fracasado”

El constitucionalista Rodolfo Burgos plantea que la denuncia contra Leiva “es el ejemplo perfecto del estadio terminal del Poder Judicial”.

17 Sep 2020
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CRÍTICO. “Leiva no podría ser juez de Corte en ningún lado”, dijo Burgos.

“En esta situación, el que sale dañado es el sistema democrático porque a partir de que quedaron expuestas estas formas de proceder, nadie puede creer en la Justicia. No estamos frente a picardías, sino ante gravísimas faltas éticas”. En estos críticos términos, el constitucionalista Rodolfo Burgos dictaminó la delicada situación institucional en que se encuentra la Provincia tras la denuncia del juez de Impugnación Enrique Pedicone en la que acusa al vocal de la Corte Daniel Leiva de presunto tráfico de influencias, coacción y violación de deberes de funcionario público.

El ex camarista sostiene que el miembro del alto tribunal le pidió, en nombre del gobernador Juan Manzur y del vicegobernador Osvaldo Jaldo, que “maneje la intensidad” de la causa en que el legislador Ricardo Bussi está denunciado por presunto abuso sexual y corrupción, según el opositor sea más o menos funcional al oficialismo. Fundó su presentación en grabaciones, cuyos audios fueron publicados el domingo 6 por LA GACETA, y que la defensa de Leiva niega, porque sostiene que son “editados”.

“Las grabaciones son de Leiva. ¿Cómo que niega el encuentro con Pedicone? A veces los abogados confunden la verdad con cuestiones procesales de los expedientes. No se puede negar la realidad. Y en esos audios en los que habla Leiva lo registrado es un acto de enorme gravedad. Se están dando instrucciones para conseguir que un legislador opositor sea funcional al Gobierno. Y para lograr eso, se pide demorar un proceso, regular la marcha de una causa, que es uno de los mayores males de la Justicia”, manifestó el docente de la Facultad de Derecho de la UNT.

“Sin categoría”

“¿Qué significa este escándalo para nuestro sistema de Gobierno? En mi opinión, nos encontramos frente al ejemplo perfecto del estadio terminal del Poder Judicial, que viene siendo moldeado por el poder político y que afecta composición de la Corte Suprema de la Provincia”, manifestó el especialista a este diario.

“Hay personas sin categoría para desempeñarse como jueces supremos, salvo Claudia Sbdar, doctora en Derecho, profesora titular regular por concurso y con publicaciones internacionales. El resto de los miembros del alto tribunal, el mayor mérito que presentan es haber recorrido el espinel político. No están ahí por su conocimiento, su prestigio ni su obra jurídica”, sentenció.

Burgos recordó que cuando el Poder Judicial nace en los Estados Unidos, funcionaba en un par de oficinas menores del Congreso. “Logró convertirse en el poder soberano que es hoy con la fuerza del prestigio y de la autoridad que le dieron sus pronunciamientos y sus argumentos en defensa de las instituciones”, describió.

En sentido contrario, planteó que hoy, en Tucumán, “rige un sistema político signado por la hegemonía y eso está a la vista: José Alperovich y Manzur integraron de la Corte con los vocales actuales”, repasó.

“Habría que darse cuenta de que el modelo de poner un amigo en la Corte Suprema ha fracasado rotundamente. El caso frente al cual nos encontramos, a partir de la denuncia de Pedicone, así lo demuestra. Leiva, teniendo en cuenta sus antecedentes académicos y su trayectoria, no podría ser juez de una Corte Suprema en ningún lado. Salvo en Tucumán, evidentemente”, aseveró.

El constitucionalista hizo hincapié en que, en los audios entregados por Pedicone a la prensa, “Leiva se reivindica como un hombre perteneciente a un espacio político, que es el del oficialismo. Ya ese solo hecho lo invalida para ser un magistrado del superior tribunal de Justicia. Pero, además, se maneja como una persona convencida de que hay que apretar a un legislador en los Tribunales para que sea funcional al espacio en el cual él se inscribe. Eso, además de muy grave, demuestra que, lamentablemente, cuando el Poder Judicial no funciona, el resultado termina siendo costosísimo para la sociedad”, puntualizó.

“¿Qué creen?”

“Sinceramente, creo que si el escándalo institucional que hoy vive Tucumán hubiera ocurrido en Japón, alguien se hubiera suicidado para limpiar su honor. Aquí, en cambio, se niegan las grabaciones. Y ni siquiera se pide una licencia”, contrastó.

Por eso Burgos cree que confiar en los valores de la sociedad. “Me parece que siempre tenemos que esperar que haya una opinión pública robustecida. Que aquellos tucumanos que no sufren las carencias propias de la pobreza demanden que la conformación del Poder Judicial sea con gente idónea y no con amigos. En defensa de la sociedad. Porque de lo contrario, los Códigos, viejos o nuevos, se tornan superfluos. No tenemos un problema procesal, sino sistémico”, manifestó.

“Esta gente involucrada en la denuncia, ¿qué cree que tiene que ver este escándalo con el objetivo del Preámbulo de la Constitución que manda afianzar la Justicia?”, concluyó.

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