El Naranjito: Una banda entró, ató a una familia y se llevó dinero y la camioneta

“Me pegaron patadas”, relató una víctima.

02 Jun 2020 Por Luis Duarte

La familia Alabarce vivió momentos de miedo en su vivienda, de El Naranjito, Cruz Alta. El sábado, al menos siete personas ingresaron en el momento de la cena y maniataron en cuestión de segundos a los seis integrantes. Luego, al sentirse amenazados, provocaron una lluvia de balas para poder salir y darse a la fuga en tres vehículos, uno de ellos, la camioneta de los Alabarce. Además, se llevaron $ 100.000, televisores y computadoras, entre otros elementos.

Las víctimas aseguraron que el golpe había sido planeado, teniendo en cuenta la cantidad de personas y la logística -habían llegado en dos autos-. También por la violencia y la metodología del ataque. La banda había ingresado por la parte trasera de la propiedad y avanzó por el sector donde está ubicado el asador. “Se nos presentaron por el pasillo de la casa. Algunos estaban vestidos como policías, otros no. Me voltearon y me ataron las manos y los pies. Quedé boca abajo. Entraron con mi hijo desde el asador; ya lo habían sujetado”, relató el cañero, Oscar Alabarce.

“¡Los vamos a matar!”. “¡Danos la plata!” Los desconocidos amenazaron a los familiares continuamente, mientras recorrían, revolvían y rompían todo lo que encontraban a su paso, sea en el living, en la cocina o en las habitaciones. Se movieron por alrededor de 10 minutos. “Se empezaron a llevar las cosas, pero no entendían que casi no tenía dinero. Me pegaron patadas en el cuerpo”, relató el propietario, de 39 años.

Los asaltantes fueron sacando los objetos durante el tiempo que coparon la vivienda. Sustrajeron televisores, computadoras, teléfonos celulares. Alabarce había sido ubicado en el living; mientras que el resto de la familia estaba en una esquina de la cocina. “Al final, nos llevaron a una pieza y ahí nos encerraron. No dejaron de dar vuelta la casa nunca”, enfatizó el productor.

EN EL MOMENTO. Atraparon a uno de los integrantes de la banda.

Los agresores se mantuvieron en el interior de la propiedad hasta que observaron la luz de un vehículo. Notaron que a alguien se acercaba a ellos. Era la camioneta del hermano, Antonio Alabarce, que alumbraba la casa desde unos 70 metros. “En esos instantes, entre ellos se decían que podría ser la Policía. Por eso, comenzaron a meter bala, bala, bala... Hicieron unos 30 tiros, lograron sacar mi camioneta (Toyota Hilux). Salieron, la hicieron brincar por una acequia que está frente de la ruta y se fueron”, recordó.

Los Alabarce viven separados del pueblo. El vecino más cercano está a 150 metros. Se trata de un lugar de campo, situado al este de la capital de la provincia. Sin embargo, a los pocos minutos de que se registraran los disparos, los habitantes de la zona llegaron y pudieron interceptar a un miembro del grupo, que había sido abandonado en la huida y se movilizaba a pie.

“Los perros lo corrieron y salió por una parte de otro pueblito de 30 casas. Apareció entre las cañas, perdido. Unos chicos, que habrían escuchado los disparos, lo agarraron al ser un desconocido. Lo trajeron y la gente del pueblo comenzó a golpear al delincuente para que hablara. Llegó la Policía y le quitaron una pistola robada (Bersa calibre 9 milímetros)”, expresó.

La Fiscalía Especializada en Robos y Hurtos I dispuso la aprehensión del joven, identificado como Franco Rosales, de 21 años. “La investigación continúa para dar con los otros sospechosos que participaron del robo a esta familia”, señaló Héctor Rojas, a cargo de la Brigada de Investigaciones Este de la Policía.

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