Una pareja se casó unas horas antes de que el novio muriera por coronavirus

Una enfermera se enteró que la novia estaba en el lugar y comenzó a organizar todo con sus compañeras del hospital.

23 Abr 2020

Todo comenzó cuando la enfermera, Sophie Bryant-Milles ingresó a su turno de trabajo en el hospital de Bradford en Inglaterra. En la sala uno se notificó sobre un paciente que estaba muy grave por varios trastornos médicos y sospecha de haber sido infectado por covid-19. 

La enfermera cumplía su recorrido de rutina por las diferentes salas del hospital. De repente, se enteró que también estaba en un pasillo la mujer que había sido la novia del paciente. Tuvieron una relación sentimental durante 15 años. La mujer también estaba vestida con equipo médico completo de protección personal: delantal, mascarilla y visor. 

Ella le contó a la enfermera que ahora era la prometida del paciente. La noticia se propagó entre todo el personal sanitario. Les dijo que nunca habían tenido ni tiempo ni dinero para casarse.

La enfermera Sophie Bryant-Miles y la jefa de sala, Jennie Marshall-Hamad.

La enfermera Sophie resolvió que no había que perder tiempo. Llamó al capellán del hospital, Joe Fielder, y le preguntó si podía casar a la pareja lo antes posible. 

El capellán le dijo que no podía hacer una ceremonia legal. Sin embargo, aclaró que podía ir y llevar a cabo un servicio similar a una boda. Le explicó que los novios podrían decir “acepto”. Y tendrían todo el discurso de “hasta que la muerte los separe” y todas las cosas que se dicen durante una boda. Salvo que sería en un hospital.

Mientras esperaban al capellán Joe, las enfermeras hicieron un par de anillos con papel aluminio. Además lograron contactar por FaceTime a la hija del paciente para que pudiera ver la ceremonia. 

"Fue un servicio realmente hermoso -contó la enfermera Sophie-, Joe estuvo brillante. En el hospital se imprimió un par de folletos con los nombres y todos los himnos y oraciones que íbamos a decir, todo", detalló.

La enfermera relató cómo sucedió la boda dentro del hospital. "La novia se mostró completamente comprensiva sobre el hecho de que todos debíamos estar totalmente vestidos con trajes protectores y que el paciente tendría que usar una mascarilla. Aún así, todos se mostraron entusiasmados con lo que estaba ocurriendo -dijo-. El capellán también estaba vestido con todo el equipo protector y parecía que estaba sudando. Después tomamos una fotografía. Ella lo quiso así, y él también. Hicimos todo lo posible para que pareciera una boda real e incluso les dimos pastel -precisó-. La novia sabía que él tenía sólo unas horas más de vida, y creo que ambos sentían que esto sería lo último que podrían hacer juntos. Al menos tendrían este recuerdo final juntos. Creo que todos estábamos llorando", agregó.

El capellán Joe Fielder.

Después de la ceremonia, el capellán Joe explicó que debido a la gravedad del paciente realizó una celebración especial. "El diagnóstico médico era que él no sobreviviría la noche, así que usé un servicio y una celebración de compromisos, lo cual es muy similar a una misa de boda en una iglesia -relató-. El paciente hizo todo lo posible para decir las palabras, pero en ocasiones le costaba trabajo debido a su respiración. Su pareja hizo lo posible para decir las palabras, pero le costó también debido a las lágrimas -recordó-. Y la familia estaba sonriendo y llorando al mismo tiempo", dijo.

El religioso remarcó que todos participaron vestidos con el equipo médico de protección personal. "Fue muy extraño. Pero ese paciente podía morir sabiendo que había dicho esas palabras de compromiso. Y su pareja estaba realmente agradecida. Nos agradeció mucho la oportunidad para que se dijeran esas palabras -explicó-. Lo único que quieres es hacer tu parte para tratar a la gente con dignidad, para ayudarles a saber que son amados y cuidados. Estoy muy agradecido por tener la oportunidad de ayudarlos a celebrar su amor y celebrarlo de esa forma", afirmó.

Sophie Brayant-Milles y sus colegas enfermeras.

La boda ocurrió en el hospital Bradford Royal y fue relatada por la enfermera Sophie y los detalles que dio el capellán Joe. Sin embargo, todos coincidieron en que es demasiado pronto para que hablen la esposa y la hija, pero ambas dieron su consentimiento para que esta historia fuera publicada.

Jennie Marshall-Hamad, jefa de la sala del hospital, se enteró  del servicio cuando despertó a la mañana siguiente. Dijo que tuvo un sentimiento agridulce. Se sintió abrumada y orgullosa de su equipo y tuvo una enorme tristeza cuando el paciente falleció horas más tarde. 

En el hospital Bradford Royal alcanzaron el pico de la ola de la epidemia. "Estamos enfrentándolo bien -dijo la jefa de sala-, pero ninguno de nosotros sabemos cuándo terminará esto", advirtió.

El profesor John Wright es médico y epidemiólogo. Es director del Instituto Bradford y fue quien se ocupó de dar a conocer la historia del paciente que logró casarse antes de morir. El médico es un veterano en epidemias, según lo publicó la BBC de Londres. Detalló que el profesional es experto que se desempeñó en la lucha contra el cólera y ébola en África subsahariana.

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