Un policial con la Italia fascista como telón de fondo

Inicio de la serie del comisario que ve a los muertos.

05 Abr 2020

NOVELA

EL INVIERNO DEL COMISARIO RICCIARDI

MAURIZIO DE GIOVANNI

(Lumen- Buenos Aires)

Maurizio de Giovanni nació y vive en Nápoles. El protagonista de su novela, el comisario Ricciardi, como el autor mismo, se desplaza por el centro histórico de la ciudad, desde Piazza Dante, a través de Piazza del Plesbiscito hasta los Quartieri Spagnoli, corre por los callejones y se detiene luego en el largo della Carità.

Corre el año 1931 en la Italia fascista. El comisario Ricciardi deberá develar un crimen ocurrido en los camarines del Teatro San Carlo. El tenor Arnaldo Vezzi, amigo personal de Mussolini, ha sido asesinado antes de que empezara su actuación en I Pagliacci.

Complementarios

El narrador nos presenta a Luigi Alfredo Ricciardi con sus particularidades físicas y personales. Comisario de policía de la brigada móvil de Nápoles “tenía treinta y un años, los mismos que llevaba el siglo. Nueve de la era fascista.” Lo cierto y particular es que Luigi Alfredo desde pequeño podía ver y hablar con los muertos. Como todo comisario, Ricciardi cuenta con un personaje que lo complementa, el sargento Raffaele Maione, cincuentón, agradecido por lo que le ha deparado la vida y la muerte. Sufría un dolor indecible por el asesinato de Luca, su primogénito, de modo que el comisario representa ese hijo perdido. Ante la muerte de Luca en cumplimiento del deber, las palabras del comisario llegan a Maione como un dulce consuelo y este no se atreve jamás a preguntarle cómo supo que el último pensamiento de su hijo moribundo había sido para él.

El narrador va creando un clima de misterio a través de las descripciones breves y certeras que aluden al frío invierno, al olor de las avellanas garrapiñadas, a las alcachofas asadas y al algodón de azúcar y a las luces tenues de farolas, un pequeño refugio de la pobreza napolitana.

Espectador de lujo

La noche del asesinato se estrenaba Cavalleria rusticana y luego I Pagliacci con el gran Vezzi. Ricciardi cuenta con un espectador de lujo que introduce interesantes relaciones intertextuales al narrarle las historias de ambos melodramas, se trata el padre Pierino, quien se comporta como un verdadero conocedor del género. Se suceden los interrogatorios de rigor, la inspección de los camerinos, el trabajo del doctor Modo, el forense. Luego, la citación de los sospechosos, entre ellos, el cantante Michele Nespoli. Pero además, la mujer del muerto, la hermosa Livia Lucani, la de Maddalena Esposito y la de Enrica - observada celosamente por el comisario desde su ventana- introducen, cada una de ellas, diversos interrogantes relativos al caso y a la vida personal del protagonista.

Maurizio de Giovanni inicia con este relato la serie de novelas en las que el protagonista, el comisario Ricciardi, se revela como un talentoso develador de misterios.

La traducción de Celia Felipetto permite al lector hispanohablante sumergirse en la Nápoles de los años treinta a través de un discurso fluido y atento a los matices del italiano original.

(c) LA GACETA

ELENA V. ACEVEDO

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