Tensa espera por el inicio

Los equipos de F-1 se sumaron a los sistemas sanitarios de países europeos fabricando diversos elementos para ayudar en la lucha contra el covid-19

03 Abr 2020 Por Carlos Werner

Máscaras protectoras. Respiradores. Pulmones mecánicos. Filtros de oxígeno. Trajes y cascos de protección. Ninguno de estos elementos podrían asociarse a la F-1. No al menos en lo competitivo. Pero eso cambió en las últimas semanas. Si en el deporte la tecnología siempre estuvo asociada a la máxima categoría del deporte motor mundial, hoy eso se celebra. No hay tiempo que perder. Con el campeonato parado por el brote mundial de coronavirus, es precisamente la pandemia la que activó las fábricas y los laboratorios. Y con la anuencia de varios de los países europeos más afectados por la enfermedad.

El significativo potencial tecnológico de la “máxima”, que se encuentra ocioso debido a la suspensión de las primeras carreras de la temporada 2020, es de gran ayuda para detener el avance de la pandemia. Un atributo de los equipos es clave: están entrenados para dar a menudo una rápida respuesta por cuestiones competitivas, tanto en diseño como en la instrumentación de nuevas tecnologías. Otro punto a favor es el gran número de profesionales capacitados que los integran.

ELEMENTOS. Lo que se fabrica ya se está probando con éxito en pacientes.

El mayor de los aportes hace centro en Gran Bretaña. Allí hay un programa denominado “Project Pitlane”. Con él, varias escuderías, y algunas marcas que no participan directamente pero aportan a la categoría, se unieron para asistir al país (y por extensión, al mundo) en materia sanitaria. Así, se están diseñando y fabricando distintos elementos. Aston Martin, BWT, Haas, Williams, Red Bull, McLaren, Mercedes, Renault y ROKiT están aportando su conocimiento en la producción de respiradores, en la adaptación de implementos existentes y en el diseño de sistemas alternativos.

McLaren, en colaboración con la Universidad de Southampton, le agregó a las tareas ya mencionadas la provisión de máscaras protectoras, que salen del Centro de Tecnología ubicado en un predio de 500.000 m² en Woking, Surrey. Estas capuchas poseen incorporados un visor plástico para cubrir los ojos y un pequeño filtro de aire, el APAE (Aire Particulado de Alta Eficiencia). Lo alimenta un ventilador a batería, que se monta en la cintura. Esto ayuda a proteger las vías aéreas del trabajador de la salud, que en su gran mayoría actualmente usa barbijos y gorros quirúrgicos desechables. Si los resultados son positivos y el invento es homologado, harán público su diseño para que cualquiera lo pueda fabricar.

Mercedes trabaja en un proyecto muy prometedor.

Por otro lado, es tal la ejecutividad de los sistemas de la F-1, que “apenas” les llevó unas 100 horas de trabajo a los técnicos de Mercedes (cuya planta en Gran Bretaña está cerca de Silverstone, en el pueblo de Brackley) para diseñar un prototipo no invasivo llamado Presión Aérea Positiva Continua, que ya están probado. Según la Universidad de Londres, este aparato ayuda a más del 50% de los afectados a no desarrollar la necesidad de ser transferidos al modelo tradicional e invasivo de respirador.

En tanto, en Italia, la familia Agnelli, que controla la escudería Ferrari, decidió hacer su aporte, aunque no abriendo los talleres. Ya donó nueve millones de euros, 150 respiradores para que sean utilizados por el sistema médico, y una flota de autos para distribuir alimentos y medicinas en todo el país, uno de los más afectados por la pandemia.

La F-1 siempre fue un deporte, un entretenimiento y también un negocio. Desde que el covid-19 amenaza al mundo, también se convirtió en esperanza de vida.

Un respirador que es un éxito

El prototipo no invasivo Presión Aérea Positiva (Mercedes) garantiza una presión positiva continua en las vías respiratorias de enfermos de coronavirus con infecciones pulmonares graves. Les ayuda a respirar cuando el oxígeno es insuficiente. Ya fue probado en Italia y en China con éxito. La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios de Inglaterra autorizó su fabricación en serie. Se estima que pueden producir 1.000 por día. Pronto podría fabricarse en terminales automotrices de todo el mundo.

Máscaras que reducen riesgos

Con respecto a las máscaras protectoras que fabrica McLaren, la Universidad de Southampton reportó que las pruebas prácticas en hospitales están a pleno. Médicos y enfermeras ya usan el dispositivo en el día a día para comprobar su funcionamiento.

“Tenemos que reducir el riesgo de infección del personal médico y evitar que se enfermen en plena pandemia -apuntó el profesor Paul Elkington-. Los ingenieros trabajaron rápido en algo diferente, pero efectivo. El filtro elimina el 99,95% de las partículas presentes en el aire y la visera también protege de la exposición”.

Tensa espera por el inicio

En medio del ambiente de cuidado extremo en el que está inserto el deporte mundial, la F-1 es una de las especialidades que más pérdidas sufren.

La temporada debió haber comenzado el 15 de marzo con el Gran Premio de Australia, en Melbourne.

Hasta el momento, la categoría ya anunció la cancelación de las siguientes competencias en su calendario: los GP de Bahrein, Vietnam, China, Países Bajos, España, Mónaco y Azerbaiyán. En teoría, el calendario comenzaría a tomar forma en Canadá, el 14 de junio, pero nada es seguro por estos días. Incluso, más allá de la espera de lo que será la evolución de la pandemia, hay quienes se preguntan si finalmente se podrá competir este año.

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