Pagos diferidos, bonos o salario mínimo: las ideas de empresarios locales para no despedir gente

Cámaras tucumanas rechazaron disminuir el personal por el parate, pero la Uocra denunció que sufrieron 600 bajas.

31 Mar 2020 Por Martín Soto
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HASTA NUEVO AVISO. Durante la cuarentena solo trabajan rubros esenciales como alimentos y los productores. LA GACETA / Foto de Analía Jaramillo.

“No podemos en semejante crisis desamparar a alguien y dejarlo sin trabajo. Acá de lo que se trata para muchos de esos empresarios es ganar menos, no de perder. Bueno muchachos, llegó la hora de ganar menos y así lo voy a hacer respetar”.

Esa fue una de las frases que lanzó el presidente, Alberto Fernández, el domingo, luego de anunciar la extensión de la cuarentena. La última oración fue la que más impacto generó y desató la polémica en las redes sociales y en los medios porteños.

En Tucumán, en tanto, el sector empresarial prefirió no polemizar al respecto. Desde distintas cámaras expresaron que sería “una bajeza” dejar a alguien sin empleo en estas circunstancias. Sin embargo, expresaron su profunda preocupación por la falta de liquidez para abonar los salarios del personal debido al parate. Incluso, adelantaron que es probable que recurran a flexibilidades de pago para preservar la fuente laboral.

En el medio, la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) denunció que en la provincia casi 600 trabajadores perdieron sus empleados a causa del freno para reducir la propagación de covid-19. El secretario general del gremio, David Acosta, contó que de los 1.500 despidos que hubo en Techint 370 fueron en Tucumán (Trabajo dictó anoche la conciliación obligatoria y la empresa dio marcha atrás), y que además más de 200 trabajadores de fábricas de cerámicos y vidrios locales quedaron desempleados ayer.

“Nos sentimos solos y necesitamos una respuesta. No entramos en ninguna de las ayudas que anunció la Nación. Estamos buscando una reunión con el Gobierno de Tucumán”, advirtió Acosta a LA GACETA.

El vicepresidente de la Cámara Tucumana de la Construcción (CTC), Eduardo Mateo, dijo que la actividad está paralizada por falta de insumos y que tienen certificados vencidos sin poder cobrar debido al cierre de los bancos y de la inactividad en la administración pública. “Estamos viendo la manera de cobrar para dar contención a la gente”, expresó.

Respecto a las expresiones de Fernández, Jorge Garber, titular de la CTC, expresó que el sector en la provincia atraviesa una crisis terminal. “En la generalidad que habla el Presidente, hay que ser solidarios. Por más que te avale la ley, no podés correr al personal”, señaló. Afirmó si la cuarentena se extiende, harán uso de ser una actividad esencial para poner al personal a trabajar. “Nuestra gente está en un bache. Por un lado están los asalariados, del otro los monotributistas e informales, que van a recibir una ayuda, y en el medio nuestra gente, que si no trabaja no come”, manifestó.

El presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Jorge Rocchia Ferro, resaltó que las pequeñas y medianas empresas atraviesan una “situación desesperante”. Consideró además que los bancos deberían operar de manera limitada para garantizar los grandes flujos de dinero.

Rocchia Ferro coincidió en que “no hay que despedir a nadie”, pero advirtió que las empresas no cuentan con los fondos suficientes para afrontar los pagos completos. “Quizá pagar el 70% en efectivo y el 30% con cheques diferidos. Hay que darle una solución a la gente”, argumentó. Y agregó: “tenemos que ser creativos. La gente tiene que entender que no se va a despedir, pero hay que pagar con efectivo y cheques, sino no se puede. Dicen que van a dar créditos, pero a las cuentas hay que pagarlas”.

En ese sentido, dijo que desde la UIT le comunicaron al gobierno de Juan Manzur que están a favor de la emisión de cuasimoneda ante la falta de liquidez. “Tiene que haber circulación de algo. Como presidente de la UIT estoy de acuerdo con la cuasimoneda”, dijo.

Empresas sin fondos

El titular de la Federación Económica de Tucumán (FET), Alberto Guardia, planteó un escenario muy complejo para las pymes, pero remarcó que la principal preocupación es que la gente tenga dinero para alimentarse en esta situación excepcional. En ese sentido, lanzó la idea de que la Nación garantice a todos los trabajadores del país el pago del salario mínimo vital y móvil, y luego devolver ese dinero como impuesto. “Es una recomendación, porque el empleado no tiene la culpa de no haber ido a trabajar. Necesita para comer y no le está llegando la asistencia del Estado; hay empresas que aunque tengan responsabilidad social pueden no tener los fondos”, manifestó.

Respecto a los créditos con el 24% de interés anunciados por el Presidente para que las pymes puedan pagar los salarios, Guardia planteó que se estarían habilitando paulatinamente. De todos modos, recalcó que eso funcionará sólo para empleados que estén bancarizados. También señaló que cada rubro tiene un máximo de días para soportar sin producir, y que mientras tanto las deudas se irán acumulando, lo que será un problema a futuro. En ese sentido, consideró que sería clave que Presidencia conforme un equipo de asesores, como hizo en Salud, pero con representantes de la economía.

El titular de la FET también se refirió a la situación de la construcción. Indicó que mientras algunas empresas suspendieron al personal, otra los despidieron para que cobren un beneficio del 12% que hay por desempleo. “Volverán a reiniciar cuando esto pase”, aseguró.

La situación en el campo

El presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), Sebastián Murga, prefirió no polemizar con la frase de Fernández. “Ya habrá momento de hablar de esas expresiones. Hoy nos preocupa cumplir con la cuarentena y hacer llegar los alimentos a la mesa de los tucumanos y de los argentinos. Pero evidentemente una preocupación muy grande tenemos, como todos los sectores, es cómo vamos a resolver los problemas económico y financiero que esto está generando. La falta de liquidez es muy grande”, reflexionó.

Murga insistió en que les genera mucha incertidumbre los cortes de ruta, que le impiden llegar al campo o distribuir la cosecha. “No le estamos encontrando la vuelta. Hay muchos problemas en el sur, en el límite con Catamarca, y en el límite con Santiago del Estero”, comentó. Subrayó que es clave atender esta situación dado que se viene la cosecha del limón, la caña de azúcar y la trilla.

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