Los constructores y el oficialismo pusieron el foco en las críticas a la gestión de Macri

Empresarios y políticos compartieron el discurso antiCambiemos en la Federación Económica, aunque también hubo momentos de tensión: Terán acusó a los constructores de “bajarse los pantalones” por licitaciones y Garber consideró que los tucumanos fueron rehenes de la disputa entre Manzur y Macri.

07 Mar 2020 Por Hernán Miranda
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PODER ECONÓMICO. El presidente de la Federación Económica, Alberto Guardia (izquierda), y su par de la Cámara de la Construcción, Jorge Garber (centro). LA GACETA / FOTOS DE ANALIA JARAMILLO

Las opiniones políticas atrajeron más que el conocimiento técnico. Ingenieros, funcionarios y empresarios llenaron ayer el auditorio de la Federación Económica durante la primera mitad del Foro Interdisciplinario que organizó la Cámara Tucumana de la Construcción. Y ya en sus palabras de bienvenida el presidente de esa cámara, Jorge Garber, le puso el tono a dos de las cuatro horas que duró el encuentro. “Pasaron cuatro años -atestiguó- de un Gobierno nacional que se olvidó de Tucumán y sumió la construcción de obras públicas en un total abandono, cuatro años durante los que las empresas constructoras y el pueblo tucumano fueron crueles rehenes de una disputa política sin sentido y sin conciencia nacional”.

En la primera parte del foro reinaron así la política y dos de sus cortesanos: la censura sobre el Gobierno de Mauricio Macri y las críticas, más o menos veladas, entre el actual oficialismo y el sector privado. Aunque el ministro de Desarrollo Productivo de la Provincia, Juan Luis Fernández, dedicó su conferencia a los biocombustibles, también deslizó su juicio acerca del programa energético de Cambiemos -“la olvidable y desastrosa gestión de Javier Iguacel y Gustavo Lopetegui”, definió), de manera que recién tras el coffee break, ya con el anfiteatro semivacío, hubo espacio para los especialistas y la discusión sobre el desarrollo del mercado inmobiliario y la obra hídrica en Tucumán.

“Plan de castigo”

El punto álgido de la mañana llegó junto con el discurso del secretario de la Unidad Belgrano Norte Grande, Sisto Terán. “Tengo necesidad de hablar con ustedes -comenzó-: es muy urgente, porque hubo un plan deliberado de castigo a la Provincia de Tucumán que explica la situación que vivimos”. Detrás del atril, con traje azul marino, el secretario pronunció un discurso efusivo, de denuncia primero, de reproche después y de confianza al final. Con gritos, ademanes y metáforas muy duras.

Para Terán, el Plan Belgrano del Gobierno de Macri no pasó de ser una promesa de campaña: “uno de los factores esenciales de la victoria de Cambiemos en 2015 fue el escándalo que montaron en la plaza Independencia (en referencia a la multitudinaria protesta contra el triunfo de Juan Manzur, en medio de denuncias de fraude que luego la Corte Suprema de la Nación desestimó). Había que darle un premio a esa gente, y ese premio se llamó Plan Belgrano”.

Aunque el flamante titular del nuevo plan admitió que entonces su primera reacción fue de expectativa, también transmitió que ese entusiasmo desapareció en poco tiempo -“cuando advertí que era una cáscara vacía”, graficó-. Un rato antes, al empezar su exposición, había mostrado números según los cuales la inversión nacional en Tucumán cayó, en pesos constantes, 87 % entre 2015 y 2019. LA GACETA no consiguió cotejar los datos de inmediato.

“Pantalones bajos”

Pero Terán no se limitó a cuestionar a Macri, sino que también les pasó factura a los empresarios que lo escuchaban. “Las compañías del sector entraron en un período de locura -consideró-. Ante la caída de la inversión, se metieron en una lucha canibalesca. A las poquísimas licitaciones a las que se presentaron, fueron con los pantalones bajos”. Mientras Terán hacía esta observación, Garber se había ausentado de la mesa. Volvió un rato después para continuar escuchando, de a ratos con los hombros caídos, de a ratos con la espalda firme.

Sin embargo, consultado por LA GACETA después del foro, Garber les quitó dramatismo a las palabras de Terán. “Sisto es muy efusivo y metafórico -justificó-. Yo valoro mucho su alocución y su exposición. Creo que es muy bueno tenerlo como gestor allá en Buenos Aires, al frente del Plan Belgrano Norte Grande. Es un gran amigo y yo entiendo que él apunta metafóricamente a decir que tenemos que ponernos firmes ante el poder central y requerir lo que los tucumanos merecemos”.

“Renace la esperanza”

Además, Garber recordó que el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, anunció 16 obras para Tucumán cuando visitó la provincia. “La posición de la cámara es la de la expectativa. Confiamos en que el gobernador y el presidente Alberto Fernández van cumplir con todos los compromisos adquiridos. Tenemos confianza en que Tucumán va a revertir estos cuatro años de políticas muy pobres en cuanto a lo que ha sido obra pública y en que vamos a salir adelante. Hoy renace la esperanza”, transmitió.

Consultado sobre las causas del descenso de la inversión nacional en Tucumán, el presidente de la cámara lamentó el tipo de relación que existió entre Manzur y Macri: “creo que ha habido un desencuentro, que los tucumanos hemos sido rehenes de una disputa entre Provincia y Nación. Y el resultado es que la gestión en obra pública ha sido muy baja”.

Y acerca de la simpatía de la mayoría de los expositores del día por los actuales Gobiernos provincial y nacional, Garber comentó: “hemos buscado eso, porque hasta el año 2015 se habían hecho grandes gestiones. Aunque eso no significa que no hagamos todos una autocrítica, porque las falencias de infraestructura en Tucumán son muchísimas”.

“Una batalla durísima”

Entretanto, Terán le otorgó unos minutos a contar sus planes para el futuro. Según explicó, trabajará a contramano de la recesión, con el objetivo de reactivar la obra pública en el norte. “Entendemos el problema de la deuda -aclaró-, pero la gente y las empresas no pueden esperar. Sabemos que vamos a tener que pelear con los porteños, que vamos a tener que pelear con la prensa, pero estamos encantados de tener la posibilidad de hacer algo por Tucumán. Es una batalla durísima”.

Aunque no ofreció ningún anuncio rimbombante, Terán insistió en su promesa de que la planta de líquidos cloacales de Las Talitas funcionará dentro de 30 días -“eso es gestión, eso es lo que tenemos que hacer: menos cháchara y mucha más gestión”, se anticipó-. Y también avispó a los constructores, que no recibirán las licitaciones en bandeja. “El mercado no va a redireccionar recursos hacia comunidades más pobres, sino que lo vamos a hacer con el accionar del Estado. Pero el hecho de que vaya a haber obras no significa que las vayan a hacer ustedes”, advirtió.

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