Los chicos y los accidentes de tránsito

El principal motivo que contribuye a que los niños se lesionen o sean víctimas fatales es que son trasladados de manera insegura en motos y autos.

15 Feb 2020

Los pediatras argentinos expresaron esta semana su preocupación por la cantidad de accidentes de tránsito que afectan a niños y adolescentes. Tan grave es la situación que hoy las lesiones por choques constituyen la primera causa de muerte y secuelas graves en chicos y jóvenes. Por ello, urge que las autoridades tomen medidas que de una vez todas ayuden a revertir la situación.

Las salas de terapia tienen cada vez más camas destinadas a pequeños que han sido víctimas de choques. “El principal motivo que contribuye a que los niños se lesionen o sean víctimas fatales es que son trasladados de manera insegura en automóviles o motocicletas”, afirmaron desde la Sociedad Argentina de Pediatría.

Según datos de la Sociedad Argentina de Cirugía, el 60% de los muertos de 0 a 14 años es por trauma. Son al año 1.500 muertes de niños que se podrían haber evitado. En Tucumán, la realidad es aún más alarmante: siete de cada 10 chicos que fallecen es por causas externas. Así se clasifican los decesos en hechos violentos y por choques.

Del total de 18.000 heridos que el sistema de salud local atiende por año, el 26% tiene menos de 19 años. Los pediatras remarcan que la gran mayoría de los menores lesionados iba en moto, sin ningún tipo de protección. Y un tercio de estos chicos viajaba en auto.

Los SRI (Sistema de Retención Infantil), también conocidos como “sillitas” o “huevitos”, son de uso obligatorio y ofrecen un elevado nivel de protección. Sin embargo, según la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) sólo el 50 % de los niños menores de 4 años utiliza el SRI.

Una investigación llevada a cabo por el Observatorio de Seguridad Vial de la ANSV encontró que la desprotección de los chicos tiene varios motivos: la falta de controles, el acceso limitado a los SRI por parte de determinados sectores de la población y la permisividad paterna. En el caso de las motos, la entidad señaló que los niños viajan inseguros por la existencia de una red de transporte público deficiente que exige a los padres resolver los traslados de manera alternativa, la oferta insuficiente de cascos para menores, la baja percepción de los riesgos, la omnipotencia y el exceso de confianza de los padres.

Los chicos no tienen la capacidad física ni mental para protegerse. Dependen de nosotros, los adultos. Son rehenes de nuestras decisiones. Les hacemos asumir riesgos. Son víctimas de la falta de controles. Porque de haber más sanciones, en Tucumán nadie se animaría a viajar con toda la familia arriba de una moto. Y sin embargo, estas imágenes forman parte del paisaje cotidiano.

Pero no solo los controles pueden revertir la irresponsabilidad sobre ruedas. Desde hace años el país necesita una política seria de seguridad vial. Porque los siniestros siguen en aumento año a año. Comparando 2019 con 2018, el Instituto de Seguridad Vial (ISEV) reporta un aumento del 29,2% de los accidentes, con un 4% más de mortalidad y un 12,8% más de morbilidad (lesiones).

Quizás sea hora de que el carnet por puntos deje de ser una promesa y se convierta en realidad. Vale recordar que la ley que creó este sistema fue aprobada en 2006. Lleva 14 años en desuso. En enero, durante su visita a Tucumán, el nuevo titular de la ANSV, Pablo Martínez Carignano, anunció que el scoring se llevará adelante en el corto plazo. ¿Cumplirán esta vez? ¿Será suficiente para afrontar la problemática? La experiencia dice que nunca una sola medida puede traer grandes transformaciones. Se necesitan también escuelas para quienes van a sacar el carnet por primera vez. Una licencia que pone en riesgo muchas vidas no puede entregarse en un trámite. Educación, control y políticas públicas son esenciales para que dejemos de arrebatarles la vida a los chicos.

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