El plan de Frederic abandona la política de seguridad que había desplegado el macrismo

En Tucumán, la ministra Sabina Frederic presentó su Plan Federal de Seguridad y denunció la supuesta legitimación de la violencia institucional en “el pasado reciente”.

14 Feb 2020 Por Hernán Miranda
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CONSEJO. Los 25 ministros de Seguridad del país. la gaceta / foto de franco vera

Los comensales invitados a la mesa de la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, se hicieron esperar. Aunque la agenda de la reunión del Consejo de Seguridad Interior establecía que a las 8.30 el gobernador Juan Manzur daría la bienvenida, la apertura se retrasó durante una hora. Sucedía que mientras Frederic y sus pares de Justicia, Marcela Losardo, y Medio Ambiente, Juan Cabandié, se aburrían en el Catalinas Park, los otros asistentes relevantes desayunaban, entre risas, en el Sheraton.

Por fin, cerca de las 9.30 Manzur y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, cambiaron de hotel para acompañar a Frederic a la cabeza de la mesa de ministros de Seguridad. Un tablero rectangular adonde cada uno se sentó después de buscar la banderita de su provincia, y que también copresidían el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y Gildo Insfrán, a quien el conductor llamó “gobernador decano de Chaco” (un título pretérito, como sus 25 años de estancia en el cargo).

La sala estaba atiborrada de periodistas, fotógrafos, personajes (como el ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Berni) y oficiales de fuerzas federales y provinciales. Detrás y delante de la mesa, dos pantallas repetían un video institucional que alternaba imágenes del área -policías, bomberos, el Edificio Centinela de la Fuerza Federal- con otras de información general -una carrera de mountain bike, una hilandera, los paisajes del interior-.

En este entorno presentó Frederic su Plan Federal de Seguridad. Su discurso incluyó el anuncio de nuevas políticas públicas, sí, pero también duras críticas al plan de seguridad del “pasado reciente”. En el pasado reciente su cargo lo ocupó Patricia Bullrich, que ayer por la tarde la invitó a no convertir la gestión de Cambiemos en su “enemigo fantasmagórico”.

Esta respuesta de Bullrich aludía a un pasaje del discurso de la nueva ministra. De hecho, Frederic advirtió: “reconstruir el acercamiento entre el Estado y la población nos obliga a desmontar la producción sistemática de fantasmagóricos enemigos internos. Necesitamos desmantelar la legitimación que ha llevado a las fuerzas de seguridad a (...) atacar a las víctimas del sistema. No es legítimo ni válido reclamar a las fuerzas de seguridad que acomoden sus prácticas a los caprichos de quienes pretenden preservar sus privilegios a costa de los derechos de las personas”.

Perspectiva de género

Para elegir a las nuevas autoridades de las fuerzas de seguridad, la ministra privilegió a los oficiales interesados en la “descriminalización de los grupos sociales más segregados”. “Su compromiso en materia de apego a la ley, de defensa y promoción de los derechos humanos y de igualdad de género es fundamental par prevenir el delito complejo. Así hemos colocado en el centro de nuestra política la perspectiva de género”, observó.

Comprometida, Frederic desdoblaba los artículos para incluir explícitamente a varones y mujeres, aunque a veces perdía en la ruleta de los morfemas. Así habló tanto de “los y las trabajadores” como de “los y las trabajadoras”.

Obligación del Estado

Por otra parte, la ministra insistió en su idea de que garantizar el derecho a la seguridad resulta una de las obligaciones del Estado. “La prevención social del delito no es un eslogan, es un imperativo que nos mejora como sociedad. Por eso es crucial redireccionar la inversión pública, orientada hasta hace poco al desperdicio de fondos en prácticas espectacularizantes y a golpes de efecto completamente ineficaces”, opinó.

Así, con un repertorio de argumentos similares, la ministra centró su anuncio en “reivindicar la función social y cultural” del Ministerio de Seguridad: “debemos promover el espacio público para todos y todas, profundizar los controles preventivos y ser respetuosos de las órdenes legítimas de la Justicia para que el ejercicio de la seguridad responda al objetivo de un buen vivir”.

El cierre del acto estuvo a cargo de Massa, que convocó a oficialistas y opositores a hacer de la seguridad una política de Estado. Y, sin detenerse en la discusión entre Frederic y Bullrich, pidió “terminar con esa lógica de pretender refundar el Estado cada vez que arranca un Gobierno”.

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