Cabandié dijo que resolverán con diálogo los conflictos indígenas

El ministro de Ambiente de la Nación identificó como problemas de la provincia el tratamiento de la basura y la contaminación del agua.

14 Feb 2020
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LA FIRMA DEL CONVENIO. Juan Cabandié analiza el texto al lado de Marcela Losardo y de Sabina Frederic. [email protected]

La presencia de Juan Cabandié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, en la reunión del Consejo de Seguridad Interior celebrada ayer en esta ciudad obedeció a un motivo muy específico: la formalización de un convenio interministerial para evitar la judicialización de los problemas de las comunidades indígenas. “Estamos en este encuentro para establecer una mesa de diálogo en el seno de los parques nacionales respecto de los conflictos que se puedan suscitar. Este espacio se rompió en los últimos años para el tratamiento de los problemas con las comunidades originarias y conocemos las cosas atroces que han sucedido, por ejemplo, en Nahuel Huapi o (en el lago) Mascardi propiamente dicho. Creemos que entre las áreas de Justicia y Derechos Humanos, Ambiente y Seguridad hay que buscar siempre el diálogo y la conversación. Es lo que establece este convenio que estamos por firmar”, anticipó.

Al igual que sus pares Marcela Losardo (Justicia y Derechos Humanos) y Sabina Frederic (Seguridad), Cabandié aguardó alrededor de 30 minutos en el lobby del hotel Catalinas Park la llegada del anfitrión de la jornada, el gobernador Juan Manzur. El jefe de Estado tucumano; sus colegas de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y de Formosa, Gildo Insfrán, y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, tuvieron su propia reunión en el Sheraton, el hotel ubicado en la otra cuadra. En los minutos previos al comienzo de la reunión del Consejo de Seguridad Interior, el ministro de Ambiente ensayó un diagnóstico sobre la situación local: identificó al tratamiento de la basura y a la contaminación del agua como cuestiones preocupantes. Además, explicó que, luego de su participación en la actividad de seguridad, iba a visitar la planta de reciclaje de Tafí Viejo junto al intendente justicialista Javier Noguera.

“El tema de los residuos sólidos urbanos es grave, pero no sólo en Tucumán. La contaminación del agua también es un asunto que debemos observar. Toda la actividad humana genera contaminación y lo que hay que hacer es reducir esos márgenes; modificar las conductas, y generar mecanismos y hábitos para sustituir ciertas formas arraigadas en productores y consumidores. Hay que revertir aspectos culturales, ¿no?”, opinó con un hablar pausado.

El caso australiano

En relación con los residuos, pero desde una mirada positiva, Cabandié elogió la planta taficeña y la consideró un modelo para el Norte. “Me acompañan jóvenes con mucha militancia, muy dinámicos y activistas comprometidos, que están a la par de los movimientos ambientales que hay en el mundo. Queremos conocer y recorrer la planta de reciclaje porque es nuestra intención fomentar la resolución de los problemas de residuos, que son acuciantes en todo el país, y replicar las buenas prácticas y gestiones que ya hay”, comentó.

El ministro admitió que se proponía una tarea difícil, pero confió en que el país soplen cada vez más los vientos críticos internacionales. “La conciencia ciudadana a nivel global nos da un empujón muy grande. Evidentemente el tema del ambiente está en la agenda de la sociedad, que va más adelante que la política”, apuntó. Y agregó: “nuestra misión es despertar con responsabilidad a distintos actores para concientizar y, ya que tenemos la posibilidad de tomar decisiones, aunque más no sea transitoriamente, trabajar para actuar en consecuencia porque el planeta no resiste”.

Cabandié puso como ejemplo el caso de los incendios de Australia seguidos de otros desastres climáticos. Al respecto, dejó la siguiente reflexión: “todos vimos lo que sucedió allí: eso no nació de una generación espontánea, sino que es un efecto de años y años de desprotección. Para que en la Argentina no suceda lo mismo, debemos cuidar las emisiones; transformar nuestra matriz energética en favor de las energías renovables, y dejar de contaminar el agua y de considerar al glifosato como algo insignificante. Es una tarea muy larga, pero hay que empezarla, ¿no?”.

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