Cartas de lectores

23 Ene 2020 Por LA GACETA
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Peligros en la colectora

Desde que se construyó Lomas de Tafí, no toda la obra se hizo como debía y, a medida que el tiempo avanza y con él el tránsito de vehículos, uno va notando las deficiencias. Una de ellas es la curva e inmediata contracurva que se hizo en la calle Colectora oeste, prácticamente frente al cementerio “San Antonio de Padua”, donde me imagino un seguro accidente, toda vez que los vehículos corren el riesgo de subir los cordones cunetas mal construidos, pudiendo rectificar en alguna medida la calle en ese sitio. Otro riesgo, en la misma arteria, es la emanación de líquidos cloacles, trabajo mal hecho o no previsto, en la esquina con calle Jorge Luis Borges, con el problema que ello significa. Y, ya que menciono los inconvenientes, es necesario aclarar que, el supermercado que se encuentra en esa misma colectora posee carteles de “Entrada” y “Salida” de vehículos tan diminutos, que también puede generar accidentes de tránsito, por lo que sugiero a esa empresa a que los agrande lo máximo posible, tanto a los de afuera como los de adentro, ya que el día menos pensado serán los responsables de los accidentes que se produzcan por esa razón.

Enrique Julio Ortega
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Desmadres

El novelista Giuseppe Tomasi di Lampedusa escribe entre 1954 y 1957 la novela “Il Gatopardo”, situada en la Sicilia moderna, cuando las ideas de posguerra llegan a la isla y esta se ve afectada en todas sus clases sociales. Justamente, uno de los personajes del libro, perteneciente a la clase dirigente, expresa con sus palabras lo que desde ese momento se denominará “gatopardismo”: cambiar algo para que no cambie nada, o sea perder algo para no perder nada. No es un refrán criollo. Como si lo fuera, nadie quiere perder nada, pero que no se note. La provincia de Tucumán experimenta el comienzo del cambio climático entre calores que afectan a todos; los que pueden huyen de la ciudad, los que nos quedamos quisiéramos que se procurara mitigar los excesos del mismo con más y mejores árboles en parques, plazas y en las calles. Mientras tanto llegaron las lluvias del verano en Tucumán, magnificadas por el cambio climático; eran de esperar, y fueron sorpresa. ¿Por qué? Si el agua que corre busca siempre el camino de menor dificultad. Si el desmadre de las aguas provoca inundaciones al ver allanado su cauce, facilitado su accionar por la falta de control, y regulaciones del piedemonte, no podemos culpar a las lluvias, sino a las acciones de prevención del Gobierno que no se hicieron. El rugby tucumano ha sido ejemplo deportivo, de inclusión y solidaridad con la integración de discapacitados y equipos de rugby femenino, siempre se formó a la juventud enseñando como altos valores la amistad, el compañerismo, el juego en equipo, el valor del tercer tiempo. La Unión supo poner sanciones de 99 años a jugadores de Tucumán, menos no merecen como pena deportiva esos chicos (me niego a llamarles rugbiers ) que asesinaron a otro chico y que deben ser tratados como criminales y ser condenados por la justicia penal.

René Carlos Roncedo

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Objeción de conciencia

Según la RAE el término objeción significa: “razón que se propone o dificultad que se presenta en contra de una opinión o designio, o para impugnar una proposición”; y conciencia: “propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta; conocimiento interior del bien y del mal; conocimiento reflexivo de las cosas; actividad mental a la que solo puede tener acceso el propio sujeto”. Una “objeción de conciencia” es el acto reflexivo por el que el hombre busca considerar nueva o detenidamente algo a la luz del conocimiento interior que en base a su espíritu humano estima lo que está bien y lo que está mal. Es decir que una objeción de conciencia va más allá de una creencia religiosa ya que atañe íntimamente al hombre en el contexto de su racionalidad ética y moral, comúnmente cuando es sobre aquello en que hay duda de si se puede ejecutar o no lícitamente. De allí que a un individuo que se ajusta al rigor de la letra de la ley sin reflexión alguna es catalogado como “estrecho de conciencia” ya que desprecia los conocimientos de la biología (que nada tiene que ver con “lo religioso”) y con el íntimo convencimiento de esa ciencia en que hay vida desde el momento de la unión de los gametos femenino y masculino que nos identifica como humanos. Paralelamente invito a algunos lectores a interiorizarse en los conceptos de las religiones -en especial las monoteístas-, donde descubrirán a una Divinidad amorosa presta al perdón cuando alguno de sus seguidores libremente quebranta un precepto. Es un Dios de vivos. No de muertos y menos un Dios castigador.

Luis Vides Almonacid
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Tucumán jardín

En reunión de amigos hemos coincidido en manifestar públicamente lo importante y acertado que significa la actitud del diario LA GACETA por ocuparse de publicar en forma permanente fotos de importantes e interminables defectos que aquejan a toda la ciudad. Sin embargo vemos que la difusión de todos estos desastres no moviliza para nada a los responsables del Gobierno, por lo cual su solución se ralentiza sin fin. Por increíble que parezca, nos estamos refiriendo a una Provincia cuya Legislatura figura como la más cara del país. Sin embargo, los estamentos de turismo hacen profusas y costosas propagandas para atraer turistas. Por el contrario, los responsables de promocionar el turismo deben tomar debida nota de los muchos turistas que se han quejado por haber sufrido el mal estado de calles y rutas por las cuales debieron circular por Tucumán, sin contar con el mal olor cotidiano.

Humberto Hugo D’Andrea
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Réplica a un lector

En una carta en este espacio el pasado 2 de enero cierto lector me califica como grosero y petulante a raíz de mis comentarios en el foro de carta de lectores del 22 de diciembre. Curiosamente este lector es el mismo que en el foro del 23 de junio de 2019 a raíz de una carta mía, y valiéndose de las iniciales de mi nombre y apellido con las que firmo mis opiniones, comentó lo siguiente que transcribo de manera textual: “Sr. OB (Obsesivo “Beronista”), ud. no tiene valores intelectuales para escribir en los diarios. Es simplemente un OB (tampón femenino) que aparece en el lugar adecuado en el momento propicio, pero sin ideas ni posibilidades de decir algo sensato por escasez de neuronas”. Queda más que claro con esto la falta de autoridad de esta persona para hablar de grosería y petulancia. Así como este señor, hay muchos otros que en dicho foro descargan todo su odio, resentimiento, frustraciones y envidias contra todos los que como en mi caso manifestamos nuestro apoyo al peronismo/kirchnerismo o que criticamos al ex presidente Macri. El grado de agresividad para con quienes nos expresamos en este tenor es tremendo, nos califican de prebendarios, serviles, indecentes, ignorantes, felpudos, corruptos, y los ya clásicos “choriplaneros”, kukas (o kakas) y varios agravios más por el estilo. Si creen que agrediendo de esta manera me harán callar están muy equivocados, lejos está esto en afectarme, por el contrario, como dijo el escritor, “ladran, Sancho, señal que cabalgamos”. Es tal el desconcierto y la incoherencia que tienen muchos de los “foristas” que, por un lado “se llenan la boca” diciendo defender la democracia, república y libertad de expresión, pero por otro manifiestan su indignación para con LA GACETA por el hecho de que publican mis cartas. Conjeturan que el diario lo hace porque yo tengo “acomodo” y amigos en el mismo; nada más desacertado, las únicas 2 personas que conozco que trabajan allí, lejos están de ocupar cargos que le den autoridad para decidir sobre esto. Es justo reconocer a la dirección de LA GACETA por hacerlo, ya que mis opiniones están en las antípodas de la linea editorial del diario así como en la de todos sus columnistas, y ni que hablar con lo que se replica de los columnistas del diario La Nación. También especulan tales foristas que yo recibo algún beneficio por expresarme, que alguien me paga por hacerlo; lamento decepcionarlos pero no recibo nada de nadie, aunque, en realidad sí, rectifico, recibo los elogios y felicitaciones de muchos compañeros y amigos con los que comulgamos en nuestras ideas y la verdad que esto es lo mejor que me pasa, es algo muy valioso y es lo que me motiva a seguir haciéndolo. El poder sentirme representante en este espacio de esta gente (muchos de ellos intelectos brillantes y superlativos) es realmente invalorable y un privilegio que sólo LA GACETA me podrá quitar. Seguramente esto no sucederá. Habla muy bien del diario que nos permita expresar a todos y con total libertad.

Oscar Alberto Beltrán

Avenida Belgrano 3.350

San Miguel de Tucumán

Desnutrición infantil

El martes al mediodía he visto una familia de cinco chicos menores de aproximadamente 2 hasta 5 años con su madre con evidentes síntomas de desnutrición y con enfermedades de piel y con pus en sus ojos, vendiendo bolsas y pidiendo ayuda en la calle Alem esquina San Martin, en el centro de Tafi Viejo. Los estuve luego buscando con la leche chocolatada pero ya se habían retirado. ¡He regresado a mi casa para preparar comida y no pude tragar nada de la bronca e impotencia que sentía! ¿Alguien sabe a dónde o a qué institución provincial o municipal se puede informar sobre casos de emergencia como ese para actuar con eficacia? ¿Cuál debería ser la ayuda más adecuada?

Ireneusz Zygmunt

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