Jóvenes tucumanos reconocen que en la playa hay descontrol

Estuvieron de vacaciones en la playa y cuentan lo que vieron. Los controles no alcanzaron.

22 Ene 2020

Patoteo fuera de un boliche, patovicas golpeando a jóvenes en medio de la calle. La Costa Atlántica fue escenario de violencia y descontrol en lo que va de la temporada. A pesar de que se instalaron controles policiales, el consumo de alcohol en la playa fue una constante entre los jóvenes que pasaron las vacaciones con amigos.

Antonella Bennasar, estudiante de arquitectura, vacacionó en Mar del Plata con amigas. Para ella, el consumo de bebidas fue excesivo en la Costa: “Los primeros días de enero hubo mucho descontrol, sobre todo en los afterbeach de la tarde. Incluso este verano hubo casos de chicos que debieron ser socorridos por ambulancias y trasladados a hospitales debido a la gran cantidad de alcohol que habían consumido en la playa”.

“Ante tanto lío, la segunda semana de enero empezó un control policial en la entrada de las playas públicas. No te dejaban pasar con alcohol ni dejaban poner música muy fuerte, por lo que la situación se calmó bastante. De todas formas siguió el consumo de alcohol, porque a veces los policías hacían la vista gorda, pero en menor escala”, cuenta Antonella.

Wenceslao Torres, de 21 años, que también viajó a Mar del Plata, cree que el consumo de alcohol fue similar a veranos anteriores: “Como hace ya varios años, cada uno lleva una conservadora con bebidas alcohólicas. Pero a diferencia de otras temporadas, el segundo fin de semana de enero prohibieron el consumo en Playa Grande. Hubo un megaoperativo de Gendarmería para controlar a los jóvenes”.

Robo masivo y peleas

Valentina Herrera, estudiante de abogacía, fue una de las víctimas de un robo en manada en un boliche de Playa Grande. El episodio salió en varios programas de televisión, entre ellos Involucrados, de América TV.

“Frente a tantos robos, la seguridad del boliche paró a todas las personas a la salida y revisó a cada uno de los integrantes del público. Así encontraron a quienes habían estado robando celulares, billeteras y otras pertenencias a casi 80 personas. Pudieron devolver casi todo lo robado”, cuenta Valentina. “Pero cuando iban encontrando a los ladrones, sus víctimas y muchos otros jóvenes los atacaban. Los golpearon entre varios a piñas y patadas. Ante esto los patovicas no respondieron y dejaron que los golpeen. Episodios similares se repitieron en varios boliches de la Costa”, afirma.

POR LA TARDE. Los afterbeach aumentan el consumo de alcohol

“En otro episodio de violencia, un patovica, al intentar detener una pelea, terminó dándole una golpiza a un chico fuera de un boliche. Lamentablemente, no se tomó ninguna medida frente a esto por lo que después ocurrieron otros casos parecidos por parte de patovicas”, apunta Antonella.

Augusto Santolaya, de 20 años, también pasó la primera quincena de enero en la Costa y relata: “Yo no creo que la violencia esté relacionada directamente con el consumo de alcohol. Si bien en los afterbeach en la playa muchos jóvenes estaban borrachos, no hubo peleas ni episodios como lo que sucedió en Gesell. En Tucumán también hay mucho alcohol en las fiestas y sin embargo no hay esta violencia”.

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