Coloquio de IDEA: Renegociar la deuda será clave en la nueva etapa

Los economistas consideran que es fundamental abordar reformas estructurales y a una rápida renegociación de la deuda entre los objetivos primarios a conseguir en el corto plazo. La pobreza sigue siendo una cuestión estructural sin resolver. Los desafíos que debe encarar la Argentina.

19 Oct 2019
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Por Regina Martínez Riekes, economista, enviada especial de LA GACETA

Un país con un 35% de pobres no es un país donde florecen los negocios. El dato dio vueltas en casi todas las jornadas del 55° Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), que concluyó ayer en Mar del Plata. La sensación de abatimiento fue generalizada en el Foro empresarial. Este fue un espacio muy afín al gobierno, con muchos miembros que se movieron desde lo privado hacia lo público.

Un país, con un 35% de pobres, claramente es aquel donde los negocios no florecen, no tienen perspectivas. En ese razonamiento se explica la temática central sobre la cual giraron las principales ponencias del Coloquio: Educación, Trabajo, Empleo, Alimentación y los roles de los distintos actores, no solo el empresariado (50% de la economía de nuestro país estaba representada en ellos), sino también los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, pensadores, académicos, sindicalistas y gobernadores.

A lo largo de la tres jornadas hubo cierta transversalidad en las discusiones. Como líneas generales, se hizo mucho hincapié en la necesidad de lograr un acuerdo a fines de poder solucionar este problema socioeconómico que es estructural. Eso se reflejó en el Panel de Economía, en el que los expositores apuntaron que estamos económicamente peor que en 1870, lo que pone de manifiesto el fracaso que somos como país. Y esto no habla de un único período de gobierno, sino de 100 años de historia.

No tiene sentido hablar de una medida de forma aislada: la solución a este problema de fracaso estructural de modelo de país pasa por un plan integral que requiere de un consenso de los distintos actores de la sociedad. En eso han coincidido la mayoría de los panelistas del Coloquio de IDEA. Las comparaciones estuvieron a la orden del día, desde el atril hasta en las mesas. Particularmente, los asistentes recalcaron el retroceso de la Argentina respecto de otros países de la región, que en un mismo período, han mejorado los indicadores económicos y sociales con manejo de la inflación.

También se planteó la necesidad de un marco institucional que establezca reglas de juego claras y árbitros conocidos de antemano. Hubo mucha autocrítica y autoreferencias. El presidente del 55° Coloquio de IDEA y CEO de OpenBank, Federico Procaccini, señaló que hace 20 años, en el Coloquio de 1999, se trataron los mismos temas que hoy, y que ello representa un fracaso. Por su parte, el economista Ricardo Arriazu contó que en 1976 fue su primera participación en este foro y la temática era la misma: apertura y competitividad.

Todo estuvo muy concentrado en un exceso de diagnóstico, pero con pocos resultados concretos, en palabras del economista Eduardo Levy Yeyati. “En Argentina tenemos un sobrediagnóstico de los problemas y una subejecución de las soluciones”, expuso. Esa es una sensación que quedó entre los asistentes del coloquio, que claramente vieron pocas acciones concretas, a pesar de que el eslogan elegido para esta convocatoria ha sido “A los hechos”.

Para salir de la crisis, Arriazu consideró que como primera medida hay que buscar el “equilibrio macroeconómico, estabilizar y resolver los problemas de financiamiento de corto plazo y ahí se requiere creatividad”. A esta idea adhirió el economista Rodolfo Santángelo, que dijo que si hay alguna reforma que atenta contra la estabilidad, “no la quiere”. Arriazu insistió con que “se habla mucho de las reestructuraciones uruguaya, húngara y portuguesa”, pero señaló que, en esos casos, la situación de la deuda se resolvió de la siguiente manera: “el poder es como el violín: se toma con la izquierda y se toca con la derecha”.

Santángelo, a su turno, cuestionó el atraso en el crecimiento de la Argentina. Y puntualizó: “en los últimos 50 años casi todos los países crecieron en su PBI per cápita. Argentina está en el quintil de abajo. Haciendo un cálculo es un 25% del PBI. Por causa de un concepto: inestabilidad macroeconómica”.

“Los economistas tenemos que hacer una autocrítica. Antes había discusiones en el Banco Central y ahora discutimos en Intratables. La calidad de la discusión de la política económica ha caído enormemente. No tengo claro que sepamos qué pasó en los últimos años”, reflexionó y cosechó aplausos.

La política se coló en el coloquio. Roberto Lavagna, de Consenso Federal, fue el único de los candidatos presidenciales que expuso en Mar del Plata. Alberto Fernández no vino y Mauricio Macri participó a través de una videoconferencia. El presidente destacó: “todavía nos falta un acuerdo más profundo sobre cómo logramos tener una economía ordenada, estable. Hay cosas de las cuales tenemos que estar orgullosos, una de ellas es la mejora de la calidad institucional”.

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