Artes visuales: más de 60 obras integran el 47° Salón de Tucumán

La tucumana Sofía Noble ganó el primer premio de la exposición que estará habilitada hoy en el Museo Provincial de Bellas Artes.

18 Oct 2019 Por Jorge Figueroa
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INSTALACIONES. El primer premio (arriba) correspondió a la tucumana Sofía Noble y el segundo (abajo) fue para Andrés Labaké. la gaceta / fotos de analía jaramillo LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO

Pinturas, instalaciones, objetos y fotografías, en ese orden, proliferan en la edición número 47 del Salón de Tucumán para el Ámbito Nacional de Artes Visuales.

Más allá de los premios (siempre en discusión), hay que pensar cómo puede visitarse la muestra, porque todos estos eventos dan cuenta (o al menos lo pretenden) de un corte del arte contemporáneo; una mirada, varias miradas; de los artistas y de los jurados que seleccionaron; y de cómo se montaron los trabajos, de la curaduría en definitiva.

Una primera observación: llamativo es que, a pesar del arte textil que prevalece en esta provincia como en otras, nada, casi nada se pueda observar en el edificio de 9 de Julio 44. La segunda: la escasez de fotografías.

Hay trabajos que hablan del propio arte, como lenguaje, aunque puedan hacer decir otras cosas. Por ejemplo: “Todo gris”, de Andrés Labaké, que logró el segundo premio. Un inmenso escenario, sillas, un telón, una puesta en escena realizada con madera, telas, telgopor y masillas. En este trabajo es la propia instalación la que está presentada como obra: una mise-en-scéne como maqueta, claro. Las numerosas sillas, vacías, parecen esperar una función.

Obra de Andrés Labaké.

“Perspicere”, pilones de tierra de Sofía Noble, dan fe que el tiempo terminará acabando, desarmando esos erguidos bloques. Su instalación ganó el Primer Premio, en la que la artista reitera sus conceptos sobre el arte efímero con seis estructuras.

¿Y la obra “Fuente Marginal” del escultor Sandro Pereira? En el urinario de Marcel Duchamp, que cambió la historia del arte, sólo se incorporaba una firma falsa, pero en “Fuente Marginal” hay vidrios de botellas rotas que impedirían su uso, lastimarían. “El mingitorio de Duchamp es el símbolo del capitalismo: le tapé la funcionalidad y le puse vidrios como los que se ponen en las tapias por la falta de seguridad o por la violencia que significa los vidrios rotos”, cuenta el artista a LA GACETA.

“Fuente Marginal”, la obra de Sandro Pereira.

Hay artistas que han modificado su imagen, por así decirlo: “Migrante”, de Rolo Juárez, poco o nada tiene que ver con sus obras más difundidas, sus autorretratos en personajes distintos; los ‘tipitos’ de Alejandro Contreras Moiraghi han desaparecido, han perdido protagonismo a favor de aquellos que miran otros cuadros. “Ambre”, de Lucrecia Lionti, está enmarcada y no es una tela instalada en la pared.

En la sala Aurelio Salas, una instalación del Colectivo 53 integrado por José María Casanova y Emmanuel René Florance (de Buenos Aires) exige que se la rodee para poder circular: “La montaña es la Montaña” está construida por fideos de letras.

A pocos metros, en la misma sala, Cecilia Luján presenta todo un sistema de construcción con una cuerda que está movida por un motor. El año pasado, colgó una cinta que no podía ver por la enceguecedora luz, y ahora, en la instalación es la oscuridad la que posibilita ver. “Teoría del todo. Ensayo”, es un experimento que reúne la física, mecánica y la eléctrica.

En las fotografías, los retratos familiares se imponen en las obras de Ramón Teves y Diego Aráoz.

Otros galardones

El tercero fue para un textil de Elba Díaz titulado “Sanación”; mientras que el premio estímulo para joven artista tucumano fue para Yanet Mabel Chaile, por “Techo y Comida”.

Hubo menciones para María Florencia Ruiz , Sol Rodríguez Díaz, Florencia Sadir, Hernán García Aguirre y Gustavo Nieto.

INAUGURA HOY

• A las 20.30, en el Museo Timoteo Navarro, en 9 de Julio 44.

Seleccionados: se presentaron 232 artistas del país

Este año presentaron sus obras 232 artistas de Salta, Santiago del Estero, Santa Fe, Formosa, Corrientes, Catamarca, Buenos Aires, Córdoba, Jujuy, San Juan, San Luis, Chaco, Entre Ríos y Tucumán, de los que quedaron seleccionados 64 trabajos. El Jurado de Selección y Premiación estuvo integrado por Cecilia Teruel (de Santiago del Estero), Rosalba Mirabella (Tucumán) y Julio Sánchez Baroni (Buenos Aires). De conjunto se puede apreciar una leve mayoría de mujeres entre las autoras de las obras seleccionadas. El año pasado no figuraron entre los premiados algunas mujeres, lo que provocó una performance protesta en el día de la inauguración y en la entrega de premios.

Busca su perfil: respeto al derecho de autor

El Salón de Tucumán para el Ámbito Nacional de Artes Visuales continúa en la búsqueda de un perfil, y no necesariamente propio. Desde 2016, y aprovechando el Salón del Bicentenario, equiparó los géneros en el concurso y casi sin límites admitió la condición efímera y hasta precaria de las obras. El salón oficial nació con el objetivo de fomentar la creación artística y al mismo tiempo acrecentar el patrimonio de museo, ya que su realización permite la adquisición e incorporación de obras al acervo patrimonial de la provincia, se indica en la presentación. Y no podía faltar el aporte a una “identidad”, como si el arte que se realiza en esta provincia fuera distinto al de otras. El Museo señala expresamente que busca esa identidad, aunque aclara que será sometida a un cuestionamiento de reconstrucción. En las bases de la convocatoria se indica que se tendrán en cuenta los límites establecidos por la Ley 11.723 sobre los derechos de reproducción parcial o total, dejando expresa constancia que se respetarán los derechos sobre autoría que dicha ley establece. Se reivindica el famoso derecho de autor que durante siglos fue eje de la producción artística, cuando se consideraba que la obra era única.

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