Cosechan más de una tonelada de papas por mes en la cárcel de Villa Urquiza

En Villa Urquiza, las verduras que cosechan sirven para alimentar a los presos y también se venden a los bares y restaurantes de la provincia.

15 Oct 2019

Salir del encierro para estar al aire libre por unas horas. Respirar el aroma de la tierra mojada. Abrir una canilla para regar bajo el sol de la mañana. Ver crecer las plantas hasta que llega el tiempo de la cosecha. Todo eso es una tentación para un grupo de reclusos en el penal de Villa Urquiza. Hace 15 años se creó un espacio para una granja dentro de la cárcel. Lo producido por el trabajo en la tierra sirve para dar de comer a los demás presos y también para comercializar fuera del penal.

En la huerta se cosechan verduras como repollo, perejil, tomate, lechuga, acelga, cebolla verde, que son utilizadas en la cocina del penal para darle de comer a casi 1000 internos. También se reparte en los distintos comedores de las instituciones policiales como comisarias, Escuela de oficiales y suboficiales, entre otras. Pero la vedette de la granja es la papa. La producción supera los 1.000 kilogramos por mes y esperan llegar a crecer hasta alcanzar 2,5 toneladas mensuales.

El ingeniero agrónomo José Luis De la Orden dirige la granja. Allí trabajan día a día unos 10 presos que se las arreglan para hacer de un espacio que produce insumos gastronómicos que empezarán a ser vendidos en bares y locales de la provincia. Algunos de estos presos trabajan en la huerta, otros lo hacen en el laboratorio preparando los productos para su distribución.

El ingeniero agrónomo José Luis De la Orden dirige la granja.

“Cuando uno trabaja en esta área - explicó De La Orden- se olvida que está dentro de una cárcel. Ellos salen de su encierro, logran realizar amistades y se sienten agradecidos porque aprenden a valorar el trabajo en equipo”, agregó.

De La Orden resaltó que hace obtuvieron la aprobación de Bromatología para instalar el laboratorio que les permite producir puré de tomates bajo un nombre comercial,  la marca del Departamento de Producción, que pronto llegará a los supermercados y autoservicios de la provincia. Además los reclusos están entusiasmados con el trabajo cotidiano. “Nosotros elegimos salir a trabajar porque nos sentimos mejor –dijo David, uno de los integrantes del grupo-, estamos al aire libre y aprendemos. Así podemos reinsertarnos en la sociedad”, remarcó.

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