Según el gremio de transporte, la salida del conflicto está en manos de la Provincia y la Capital

Los empresarios aseguran que hay firmas que están endeudadas por hasta $ 40 millones

10 Oct 2019
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FOTO ARCHIVO LA GACETA

“Todo el tiempo buscamos que haya diálogo, pero cuando los empresarios solicitaron un cuarto intermedio para postergar la búsqueda de soluciones, nosotros no aceptamos. Pedimos siempre incorporar a todos los despedidos. Declaramos una medida de fuerza por tiempo indeterminado y por eso la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación, que obviamente acatamos”, explicó el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), César González. Los 150 despidos que se habían concretado la semana pasada implican la desvinculación de trabajadores más grande en el sector desde los 1.500 despidos de 2002 en el Transporte Público. Respecto al transporte de larga distancia, el año pasado hubo 1.800 despidos en el NOA.

“No sabemos cuál será la llave del conflicto. A la salida la tienen que buscar los poderes concedentes, es decir, la Nación, la Provincia y los municipios. Nosotros sólo queremos que todos trabajen y en las condiciones que corresponden. Nos parece bien que en la reunión de la semana que viene participen representantes de la Provincia, de la Municipalidad, de la Legislatura, del Concejo, los empresarios y nosotros, para encontrar una salida a esta crisis”, agregó González. Jorge Kiener, secretario de Interior de UTA nacional, explicó que los conflictos se repiten en distintas provincias del país. “Tuvimos conflictos en La Pampa, en Entre Ríos, en Chacho, en Jujuy y ahora en Tucumán. Si no se llega a buen puerto podría haber medidas nacionales. Sin embargo siempre apostamos por el diálogo, hasta la última instancia, buscando que no se mezclen las emociones con este periodo electoral inminente”, expresó el sindicalista.

Empresas en crisis

El presidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), Daniel Orell, expuso a LA GACETA la situación económica de una empresa que explota la línea 10 de la capital, para explicar la situación económica del sector. “Hay empresas que están endeudadas por hasta $ 40 millones. Necesitamos una solución urgente. Nadie quiere esto, pero desgraciadamente nos han llevado a esta situación muchos factores, entre ellos, la transferencia caótica de los subsisidios que antes distribuía la Nación y que ahora pasaron a hacerse cargo las provincias. Lo planteamos a nivel nacional pero nunca nos escucharon”, explicó Orell. De acuerdo a las planillas que expuso de la Línea 10, a cargo de la firma Leagás, en el mes de agosto los ingresos sumaron $ 10.005.342, considerando $ 2,2 millones de subsidios provinciales, $ 914.000 de subsidios nacionales por el fondo de compensación, $ 6,1 millones de recaudación de la tarjeta ciudadana, $ 236.594 de recaudación por abonos y $ 445.644 de recaudación por boletos educativos. Los egresos de agosto de la misma empresa totalizaron $ 13.860.935, sumando la masa salarial de 67 empleados por $ 3,1 millones, seguro, cuotas para el pago de unidades, viáticos y consumo de combustible por $ 4 millones (tomando que los 74.542 litros de gasoil se adquirieron a $ 54,30). “La diferencia entre ingresos y egresos es negativa, con un endeudamiento de $ 3,8 millones. El impacto de gasoil sobre los ingresos es del 40%, y el de la masa salarial, del 57%. ¿Cómo se sostiene el sistema? Estamos al borde del quiebre”, finalizó Orell.

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