San Martín y un empate con sabor a poco

La igualdad dejó al “Santo” con el crédito abierto con vista al futuro.

18 Sep 2019 Por Marcelo Androetto
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foto de Matías Nápoli Escalero (especial para la gaceta)

SAN MARTÍN (BUENOS AIRES). - Ni tan tan, ni muy muy. San Martín no pudo abrochar su tercer triunfo en la temporada, pero tampoco se fue con las manos vacías de un reducto que le es históricamente adverso. El 2-2 con Chacarita en la localidad de San Martín deja el crédito abierto al “Santo”, que por ahora en la Primera Nacional solo gana en su fortaleza de La Ciudadela.

Ante un equipo en crisis (colista, sin victorias en el torneo y con técnico interino, San Martín rescató un punto con sabor agridulce: fue muy superior en el primer tiempo, pero no lo supo plasmar en la red. Y Chacarita, que lo complicó con remates desde fuera del área y lo dejó dos veces en desventaja.

Pero el “Santo” pudo remontar en ambas ocasiones, una virtud para destacar en un conjunto que, está claro, asume su rol de protagonista en todas las canchas. Las sensaciones que entregó desde el pitazo inicial fueron buenas. De hecho, el primer tiempo fue de la visita. Desde el punto de vista del juego, el equipo de Favio Orsi y Sergio Gómez debió haberse ido en ventaja al entretiempo.

Un viejo axioma

Pero el fútbol no es el básquet, abreva en circunstancias imprevisibles, se nutre de detalles desconcertantes, se empeña en darle la razón al viejo axioma del legendario periodista Dante Panzeri que lo caracterizó como “dinámica de lo impensado”.

Así llegó la apertura del marcador para Chacarita, con ese remate desde fuera del área del capitán Juan Cruz González, que describió una rara parábola tras desviarse en Juan Mercier, para caer por detrás del adelantado Ignacio Arce.

El reloj marcaba el primer cuarto de hora. El antes y después de esa etapa inicial mostraba un San Martín con hambre voraz, con sus volantes transformados en delanteros –y los laterales también- que pisaban el área rival una y otra vez. Era un partido de ida y vuelta, pero sobre todo de ida, hacia el lado del veterano arquero Emanuel Trípodi, que le negó el gol a Luciano Pons de arranque y a Gonzalo Rodríguez luego.

La dupla técnica del “Santo” parecía haber acertado con la apuesta de mantener el once titular de la victoria sobre Riestra. Los lesionados-recuperados esperaban en el banco. Incluso con el marcador en contra, San Martín siguió imperturbable en su búsqueda, sin caer en la desesperación. Un doble cabezazo en el área, primero Pons, y entrando por el segundo palo el “Turbo” Rodríguez, selló el empate parcial, largamente merecido por el albirrojo.

En la última jugada previa al descanso, un remate de Castro dio en el palo de Trípodi y cruzó el arco prácticamente sobre la línea hasta salir por junto al otro: un símbolo de que San Martín no había ligado, para aquellos que consideran que el azar juega un papel preponderante en el resultado.

En el complemento, ya nada fue igual, al menos en el juego. San Martín –quizá con menos piernas- no volvió a predominar en el juego, hasta pareció olvidarse del arco contrario.

En contraposición, Chacarita salió del refugio del campo propio, fue por más, adelantando líneas. Y consiguió un nuevo desnivel con otro disparo de media distancia, un golazo de Lucas Cano, una pelota que se incrustó cerca del segundo palo.

Orsi-Gómez decidieron renovar el elenco. En un espacio de diez minutos, ingresaron Claudio Mosca, Ramiro Costa e Ignacio González. El equipo ganaba creación Hubo un par de situaciones claras para el “Funebrero”, que fue buen anfitrión y perdonó a la visita. El árbitro Adrián Franklin vio penal sobre Mosca y Costa fue certero para aliviar al “Santo”.

En los últimos diez minutos, San Martín otra vez le saltó a la yugular al local. Trípodi salvó ante Castro y Pons tuvo un último cabezazo que habría sido la gloria si hubiera tenido destino de red en tiempo añadido.

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