México rechaza la restricción del asilo

La decisión de la Corte de Estados Unidos tensa las relaciones.

13 Sep 2019
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DESBORDADOS. Los centros de refugiados en México están saturados, y los migrantes acampan en las calles. Reuters

CIUDAD DE MÉXICO.- El gobierno de México rechazó una resolución de la Corte Suprema de Estados Unidos que abre la puerta a la restricción de solicitudes de asilo de inmigrantes, y dijo que evaluará la medida, que podría sofocar las ya saturadas instalaciones migratorias en el país latinoamericano.

Esta semana, la Corte Suprema estadounidense aceptó una petición del gobierno del presidente Donald Trump para hacer cumplir una nueva norma que restringe las solicitudes de asilo de inmigrantes en la frontera con México, un elemento clave de su política antimigratoria.

“Nosotros tenemos en México una política muy distinta a esa y no vamos a variarla”, dijo el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La Corte dijo que la norma, la cual requiere que la mayoría de los inmigrantes que desean asilo primero lo busquen en el país a través del cual llegaron a Estados Unidos, puede aplicarse mientras continúa el litigio que cuestiona su legalidad.

La regla es aplicable a la gran mayoría de los miles de migrantes -en su mayoría centroamericanos- que, cada año, solicitan asilo en la frontera sur de Estados Unidos, en medio de un recrudecimiento de la política migratoria de Trump, un asunto que ha marcado su presidencia y que es central en su candidatura para la reelección en 2020.

“Nosotros no podemos ni debemos hacer otra cosa que defender los intereses de México y limitar que seamos objeto de la continua política de Estados Unidos”, dijo Ebrard. “Hoy (jueves) vamos a tener varias reuniones para tener la estimación específica de cuáles son los efectos”.

Las solicitudes de asilo en Estados Unidos por parte de mexicanos se han venido reduciendo mientras que los pedidos de centroamericanos, caribeños y hasta africanos vienen en aumento, algo que ha saturado las instalaciones migratorias mexicanas.

Según jefes de los refugios para migrantes y los grupos de ayuda en el estado Tamaulipas, que limita con ciudades estadounidenses como Laredo y Brownsville, los solicitantes de asilo varados en ese estado acampan en el Río Bravo y en las calles.

Un refugio para migrantes en Reynosa, al otro lado de la frontera con McAllen, Texas, alberga a unas 350 personas, el doble de su capacidad, dijo Héctor Silva, un pastor que dirige un refugio.

Cada año, decenas de miles de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños huyen de la violencia y pobreza y, atravesando México en una larga y peligrosa travesía, buscan llegar a Estados Unidos. Ahora, se suman migrantes de África, las Antillas y Venezuela.

López Obrador ha dicho que México no será un “tercer país seguro”, lo que supone que las personas que solicitan asilo en una nación puedan recibir el mismo tipo de protección en otra, considerada segura, para aliviar el flujo migratorio de la primera. (Reuters)

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