La osteoporosis no es sólo cosa de mujeres

Uno de cada siete varones mayores de 50 sufrirá fracturas causadas por debilidad ósea.

13 Sep 2019 Por Claudia Nicolini
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ATENCIÓN. El tipo de fractura dependerá de la edad de la persona; existen factores de riesgo y no hay cura.

Doña María camina tranquila por la vereda (que no tiene baldosas flojas); de pronto un hueso hace crack y ella termina, primero, en el piso; y más tarde con diagnóstico de fractura (muñeca, vértebra, cadera... depende de la edad). Doña María no existe; o sí, pero también podría ser Don Sebastián. Ambos representan los millones de personas que en el mundo sufren las consecuencias de la osteoporosis (Ver cifras). Lo malo es que generalmente ignoran la causa. Lo bueno para Tucumán es que desde ayer especialistas argentinos y extranjeros están actualizándose y debatiendo el tema en las XIV Jornadas Internacionales de Osteoporosis.

“Cada tres segundos una persona sufre una fractura osteoporética en el mundo”, señala a LA GACETA Rosa María Scuteri, presidenta de la Sociedad Argentina de la especialidad, organizadora de las jornadas, para dar idea de la magnitud del problema que, destaca, no es sólo de salud, sino también socioeconómico y familiar. “Los casos más severos, los de cadera, muchas veces terminan siendo el detonante de muerte”, advierte.

Cómo funciona un hueso

Nuestros huesos son órganos vivos en constante remodelación; de hecho, aumentan de largo y de grosor, y se autoregeneran después de una lesión. “Como en el resto del cuerpo, todo el tiempo mueren células y se forman nuevas; es parte del metabolismo. Pero por muchas razones ese equilibrio se pierde: pasa frecuentemente en mujeres posmenopáusicas, por la disminución de estrógenos; pero también la sufren los varones un poco más tarde (desde los 70) y hasta niños”, explica el reumatólogo Rodolfo Pérez Alamino. “El metabolismo óseo lo regulan distintas hormonas, pero también la actividad física, la dieta, hábitos tóxicos y la vitamina D, entre otros factores”, añade la endocrinóloga Lourdes Budeguer.

Lo que sucede en la osteoporosis es que progresivamente los huesos se vuelven más porosos, y aumentan la cantidad y el tamaño de las cavidades que existen en su interior; eso los hace más frágiles y se rompen con mayor facilidad.

“Cuáles huesos resultan dañados depende de la edad. La osteoporosis más temprana suele aparecer en las muñecas; la incidencia es mayor en las mujeres y suele darse unos 8 o 10 años después de la última menstruación. Pasados los 60 años, las que se ponen frágiles son las vértebras”, explica la ginecóloga Ana Herrera de Budeguer.

Y aquí las distinciones de género empiezan a borrarse: en el mundo la incidencia de fracturas vertebrales por osteoporosis es similar en ambos (alrededor de 12%), y datos de la Sociedad Argentina de Osteoporosis muestran que en Argentina la de varones es más alta (llega casi al 18 %) y que su crecimiento es repentino. Ese crecimiento repentino entre los varones también se da en las fracturas de cadera, pero 10 años después.

“En ambos géneros, desde los 80 la cadera es la más susceptible, y son los casos más complicados si hay fracturas, pues se requiere cirugía”, destaca Pérez Alamino. “Y la edad de los pacientes hace que sea una cirugía crítica. Como no se puede prever, suele ser un proceso largo conseguir prótesis, implica mucho tiempo de internación, riesgos de trombosis, inmovilidad... con el consecuente desgaste familiar, sin hablar de los costos sanitarios”, destaca Scuteri.

Prevención

“Pero antes de llegar a la osteoporosis hay un estado llamado osteopenia, cuya primera fase es normal y está relacionada con la edad”, destaca Herrera de Budeguer y añade que los controles para diagnóstico oportuno permiten tomar medidas sencillas para que el deterioro no avance.

Y el equipo interdisciplinario (como el que hizo esta nota) es clave, porque si bien casos avanzados necesitan medicación, el mejor abordaje son los buenos hábitos: alimentación rica en calcio (leche y sus derivados); ejercicio físico; estar en contacto con el Sol un rato todos los días (porque así se produce vitamina D, que fija el calcio) y no fumar.

La cantidad de calcio varía con la edad, y a veces será necesario suplementarlo con sales de calcio, pero siempre deberá hacerse bajo control médico, para no dañar los riñones. “Cuando el daño en los huesos ha avanzado, puede ser necesario medicar para evitar que siga el deterioro, pero hay que tener cuidado. En la actualidad se ven muchos pacientes sobremedicados”, advierte Pérez Alamino.

Y antes de despedirse los cuatro coinciden en medidas tan simples que parecen evidentes, pero no lo son, para evitar caídas en personas mayores: evitar uso de alfombras, tener cuidado con los cables, procurar que no deban subir y bajar escalones, promover de ser necesario el uso del bastón... ¡y tener cuidado con las mascotas y sus correas!

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