Peligros que acechan a los chicos en las redes sociales

12 Sep 2019 Por LA GACETA

Hace ya unos lustros, la aparición de internet provocó una revolución en las comunicaciones, produciendo el fenómeno de la globalización. Hubo una suerte de democratización del conocimiento y de la información; se generó una transformación en los hábitos de la sociedad. Surgieron entonces las redes sociales, sistemas abiertos que nos permiten relacionarnos con personas, incluso desconocidas, reencontrarnos con parientes o amigos lejanos a los que les hemos perdido el rastro. Por ejemplo, voluminosas enciclopedias pueden ser consultadas online desde la computadora o el celular, así como acceder a información científica.

Pero no todo lo que está en las redes es positivo o reporta un beneficio, los peligros están al acecho y los principales damnificados son los chicos. Existen diversas formas de acoso como el grooming, el sexting, el ciber hostigamiento y la trata de personas, que están a la pesca de sus víctimas potenciales.

Sobre el asunto, el secretario provincial de Participación Ciudadana afirmó que han capacitado ya a unos 30.000 chicos sobre las temáticas de conductas de riesgos y vulnerabilidad y señaló que es fundamental que los padres hablen con sus hijos sobre estos peligros. A través de un par de conferencias, el funcionario dio algunas recomendaciones de cómo hablar con los chicos sin que sientan que se vulnera su intimidad, para evitar que luego se hagan perfiles falsos para que sus progenitores no puedan controlarlos.

Con buen criterio, el gobierno provincial creó el sitio web http://seguridad4g.gob.ar, donde adultos y chicos pueden hallar información preventiva; en el ámbito de esa secretaría se está trabajando en un manual, que próximamente subirán al sitio web.

El desarrollo tecnológico ha favorecido, por un lado, la comunicación y paradójicamente, ha logrado también el efecto contrario: ir perdiendo el contacto en vivo con el prójimo y con la vida cotidiana. La falta de diálogo se ha vuelto común en los hogares: por sus ocupaciones, los padres hablan cada vez menos con los hijos y estos se vuelven cada vez más independientes hasta el punto que sus progenitores desconocen con frecuencia quiénes son sus amistades, los lugares que frecuentan, sus gustos. No es necesario pasar horas sentado ante una computadora, esta ha sido prácticamente reemplazada por el teléfono móvil para navegar por las redes. La incomunicación entre adultos y chicos se profundiza cuando los primeros no se han involucrado demasiado con el manejo de las redes sociales y desconocen o minimizan los posibles peligros.

Ya en 2011, un estudio de la firma AVG Internet Security, en 2.200 niños, de 2 a 5 años, procedentes de 10 países, reflejó que estos tenían más conocimiento de la tecnología y el uso de internet que de cosas como nadar o atarse los cordones. Si los padres no acompañan el crecimiento de los nativos digitales, la comunicación entre ellos será cada vez más difícil.

Nos parece positiva la tarea que está realizando el Estado para generar conciencia; sería también importante que en los establecimientos educativos se profundizaran los talleres para padres sobre esta problemática porque son ellos quienes tienen la mayor responsabilidad de cuidar a sus hijos y de orientarlos por los caminos correctos. Pero sin diálogo no hay educación posible. Las redes sociales son un reflejo de la vida, no son ni buenas ni malas, son sus usuarios quienes deciden cómo emplearlas.

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