Su esperanza de vida era de cinco años: hoy cumplió 13 y hubo fiesta en el hospital

"Danielito" Maidana superó todas las expectativas con su enfermedad. Hoy sigue alcanzando metas con el apoyo de los médicos y de su familia.

26 Ago 2019 Por Karen Fernández

Guirnaldas de colores. Cotillón. Tortas. Música. Sonrisas. Lágrimas de emoción. La terapia intensiva del Hospital de Niños es una fiesta. Daniel Maidana cumple hoy 13 años, el doble del que le pronosticaron cuando nació, debido a su enfermedad. ¿Un milagro? Sí, el milagro del amor y de las ganas de vivir.

Los médicos y enfermeros esperaron su cumpleaños con una cuenta regresiva, armando una fiesta temática a pedido del agasajado: "todo de Dragon Ball" pidió, a su manera, Danielito. “Bienvenidos y muchas gracias”, proclamó por micrófono el anfitrión de la fiesta a la que invitaron a LA GACETA.

“Él mismo organizó todo, eligió la temática y nosotros conseguimos las cosas”, contó Viviana Rodríguez, médica pediatra y especialista en terapia intensiva. Además describió al paciente como el “jefe” de la unidad médica.

CARIÑO. Nadie quiso perderse la fiesta del LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.

Atrofia Médulo Espinal tipo II (AME) es la patología que padece Daniel. Se trata de un conjunto de enfermedades musculares hereditarias que causan degeneración y debilidad muscular progresiva. El pronóstico de vida para esta enfermedad, explica la doctora Ródriguez, no supera los cinco o seis años de vida. Pero Danielito es de los casos que saltean la estadística: está cumpliendo 13 años, y lleva nueve internado en el hospital. 

RECUERDOS. Danielito no dejó de sonreír en todas las fotos que se sacó con sus doctores. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.

“Lo conozco desde los cuatro años que llegó al hospital, me emociona verlo tan feliz en su cumpleaños”, dice la médica. Es que casi la totalidad de la vida de Danielito sucede entre esas cuatro paredes.

Cumpliendo metas

“Danielito” (así le llaman todos los que lo asisten) no ha frenado su vida por estar internado. Terminó la primaria, hizo su Primera Comunión, juró a la Bandera y ahora comenzó la secundaria, todo en el hospital.

“La enfermedad es muy cruel, pero no afecta la parte neuronal. Él recibe muchos cuidados y por eso sigue viviendo. Además tiene muchas ganas de vivir. Lo único que puede hacer por su cuenta es comer con dificultad y mover los ojos, no puede mover la cabeza”, precisó Rodríguez. La doctora detalló que la enfermedad de Danielito esta siguiendo su curso: “salió una droga que impide el avance de la enfermedad pero sale millones de dólares. En su enfermedad no se puede retroceder”.

BUENOS DESEOS. Los organizadores de la fiesta dejaron por escrito sus buenos deseos al paciente. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.

Todos los médicos de la unidad donde vive Daniel se dieron una vuelta por la fiesta, para saludarlo y compartir la alegría de uno de los pacientes más "viejos" del hospital. El cumpleañero fue llamándolos uno por uno para entregarles el souvenir: una bolsita de Dragon Ball con caramelos adentro.

“Él se gana el cariño de todos los que tratan con él. No hay personal del hospital que no lo conozca”, agregó Rodriguez. La profesional contó que todos los años decide una temática para su fiesta de cumpleaños. “La fiesta que me encantó a mí fue la del Chavo del 8, después hizo una de Hijitus y ahora de Dragon Ball”, comentó.

COMPAÑEROS. Hasta los familiares de los demás pacientes en la sala se encariñaron con Daniel. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.

El Ministerio de Salud hizo instalar internet en la habitación de Danielito para que pueda estar conectado y para que esté contacto con el mundo exterior. Además, una maestra lo visita todos los días, tres horas por día, para que avance con las materias de la secundaria. “Es muy dedicado y tiene muchas ganas de aprender”, lo describió la doctora.

La familia dijo presente

La madre de Danielito padece un problema en su pierna, pero eso no impidió que estuviera en la fiesta de su hijo. “Estoy muy contenta, hace mucho venimos armando la fiesta”, contó. “Le deseo que sea muy feliz y que nunca pierda las ganas de vivir. Ahora cuando me cure voy a volver a visitarlo seguido”, concluyó.

BIEN ACOMPAÑADO. La madre de Danielito estuvo presente a pesar de su problema de salud. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.

Manuel Ordoñez, tío del paciente, es la primera vez que puede visitarlo el día de su cumpleaños. Y la felicidad fue suya cuando su sobrino estalló de alegría al verlo. “Por el trabajo se me complicaba venir, esta vez ya no importó nada. Desde chiquito lo quiero mucho a mi sobrino y siempre lo vengo a visitar”, confesó.

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