Cumbre de líderes

Mañana se reunen en Francia, los líderes del Grupo de los Siete, en una cumbre marcada por la intensificación del conflicto comercial entre Estados Unidos y China.

25 Ago 2019
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Los líderes del Grupo de los Siete se reúnen hasta mañana en Francia, en una cumbre marcada por la intensificación del conflicto comercial entre Estados Unidos y China en los últimos días, aumentando la importancia de que el presidente francés Emmanuel Macron logre la difícil tarea de obtener resultados significativos sobre el comercio, el cambio climático e Irán. El encuentro se desarrolla en la ciudad costera de Biarritz. Al arrancar la cumbre, Reino Unido se sumó ayer a la postura adoptada por Alemania y criticó la decisión del presidente francés de bloquear un acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque de países sudamericanos Mercosur para presionar a Brasil en medio de los incendios forestales en la Amazonia. Macron acusa al jefe de Estado brasileño, Jair Bolsonaro, de mentir y de minimizar las preocupaciones acerca del cambio climático global.

Tensiones comerciales

La cumbre del G7, que arrancó ayer, será “una dura prueba de unidad y solidaridad” después de un año en el que los líderes de las naciones más ricas del mundo han tenido problemas para encontrar puntos en común, dijo el presidente del Consejo Europeo. En una rueda de prensa concedida en Biarritz, Francia, Donald Tusk también dijo que las tensiones comerciales entre los países del grupo erosionarían aún más su confianza mutua. Añadió que si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decide utilizar los aranceles como un arma política podría ser peligroso para todo el mundo. “Todavía no se sabe si el grupo será capaz de encontrar soluciones comunes, pues los desafíos globales actuales son realmente serios, o si se enredará en disputas sin sentido entre sus miembros”, dijo Tusk. La reunión llega en un momento marcado por las profundas diferencias en torno a una serie de cuestiones internacionales que podrían dividir aún más a un grupo de países con dificultades para mantener su cohesión, con el agravamiento de la guerra comercial entre China y Estados Unidos y los esfuerzos de los gobiernos europeos por rebajar las tensiones entre  Ante lo que podría ser una cumbre de confrontación, Tusk fue inusualmente directo en sus comentarios. “Los acuerdos comerciales y la reforma de la Organización Mundial del Comercio son más convenientes que las guerras comerciales”, afirmó. “Las guerras comerciales conducirán a una recesión, mientras que los acuerdos comerciales impulsarán la economía”. acotó.

Pocas esperanzas

La conocida beligerancia en las reuniones multilaterales del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que precipitó el final de la fallida reunión del G7 el año pasado, deja pocas esperanzas a la posibilidad de que se cierren acuerdos sustantivos. Francia ya ha decidido que, para evitar otro fracaso, no habrá un comunicado colectivo final.Altos cargos de Estados Unidos dijeron que Trump hará bandera de sus políticas desreguladores y de recortes de impuestos, así como que presionará a sus aliados para que sigan su ejemplo para prevenir los contratiempos de la economía mundial. Horas antes de partir hacia Biarritz, Trump reaccionó a la decisión de China de imponer aranceles más productos estadounidenses, llegando a decir que ordenará a las empresas estadounidenses que cierren sus operaciones en China, pese a carecer de instrumentos legales para obligarlas a hacerlo. El presidente chino Xi Jinping no se encuentra entre los líderes asiáticos invitados a la cumbre de Biarritz. 

Llamamiento de macron

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, advirtió ayer que las tensiones comerciales “afectan a todo el mundo”, y confió en que la cumbre del G7 sirva para promover una desescalada. En un mensaje televisado, Macron indicó que su objetivo es convencer al resto de socios de que “las tensiones, especialmente las comerciales, son malas para todos”. “Debemos conseguir una especie de desescalada, estabilizar la situación, evitar esta guerra comercial que se esta instalando en todas partes”, añadió el jefe del Estado francés. A su juicio, esta cumbre que reúne hasta mañana a los líderes de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Estados Unidos, Canadá y Japón “es útil e importante, porque sin ella cada uno iría por su lado”. “Se espera de nosotros que sepamos coordinarnos y actuar juntos con utilidad”, recalcó. Su llamamiento llega en pleno recrudecimiento de la guerra comercial entre China y EEUU, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, confirmara este viernes dos subas de los aranceles anunciados previamente a los productos chinos, en represalia a los gravámenes sobre bienes estadounidenses con que había respondido China a esas medidas. Asimismo, se produce en un momento en que Trump ha amenazado con imponer aranceles al vino francés en respuesta a la aprobación en Francia de la llamada “Tasa GAFA” (por Google, Apple, Facebook y Amazon), una ley que obliga a los gigantes tecnológicos a pagar un impuesto del 3% sobre la facturación de su negocio digital. 

El caso mercosur

Reino Unido se sumó ayer a Alemania y criticó la decisión del presidente de Francia, Emmanuel Macron, de bloquear un acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque de países del Mercosur para presionar a Brasil en medio de los incendios forestales en la Amazonia. En un sorpresivo comunicado, Macron había anunciado su decisión de bloquear el acuerdo entre la UE y el Mercosur y acusó al presidente brasileño Jair Bolsonaro de mentir al minimizar las preocupaciones sobre el cambio climático. El primer ministro británico, Boris Johnson, criticó la decisión de Macron sobre el acuerdo luego de aterrizar en el balneario francés de Biarritz para participar de una cumbre de países del G-7, un día después de que el despacho de la canciller alemana, Angela Merkel, hizo lo mismo en Berlín. “Hay todo tipo de personas que darán cualquier excusa para interferir con el comercio y frustrar acuerdos comerciales y no quiero ver eso”, dijo Johnson a periodistas. En la tarde del viernes, un portavoz de Merkel dijo que no cerrar el acuerdo con los países del Mercosur -Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay- “no es la respuesta apropiada a lo que está ocurriendo actualmente en Brasil”. “No cerrar el acuerdo con Mercosur no ayudará a reducir la destrucción de los bosques en Brasil”, agregó el portavoz.

Visión argentina

La secretaria de Comercio Exterior, Marisa Bircher, sostuvo ayer que “Argentina está atenta” al actual debate en torno del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), y aseguró que el tratado “sigue en avance de revisión legal” y que confían en que “se va a reencausar la situación”. “Estamos atentos a estos mensajes que se suceden. Principalmente nos preocupa lo que está pasando en Brasil, estamos prestando la colaboración que necesitan. Sobre el acuerdo, posiblemente es prematuro, y creemos que en este contexto lo más importante es detener esta situación tan sensible que está viviendo Brasil”, indicó Bricher. En la misma línea, la funcionaria nacional expresó que “el acuerdo Mercosur-UE sigue en avance de revisión legal, esto va a llevar un par de meses. Creemos que se va a reencausar la situación”.

La foto de la cumbre

Más allá de la recepción del anfitrión Emmanuel Macron a sus pares de las potencias del bloque, una foto será seguramente la que quede de esta primera jornada: la que muestra al mandatario local compartiendo una mesa para dos, frente al mar, con el estadounidense Donald Trump. “De vez en cuando nos peleamos, pero no demasiado. Tenemos una relación especial”, señaló un Trump algo conciliador a su llegada a la ciudad. Tras el almuerzo, volvió a su método favorito de comunicación: escribió en su cuenta de la red Twitter que “están pasando muchas cosas buenas” entre Francia y Estados Unidos. No mencionó, en cambio, su amenaza de imponer aranceles a las importaciones de vino francés en represalia por el impuesto francés a las grandes tecnológicas, el llamado impuesto GAFA (por Google, Apple, Facebook y Amazon), un asunto que lleva meses de polémica. El Palacio Elíseo contó un dato central: se sirvió vino en el almuerzo, aunque Trump -que es abstemio- volvió a elegir una gaseosa bajas calorías.

El brexit y rusia

El primer ministro británico, Boris Johnson, explicó que “si los amigos de la UE no quieren un Brexit sin acuerdo, es necesario que se anule el ‘backstop’ de la frontera irlandesa”. En la semana ya le había pedido eso a los 27 estados miembros del bloque. El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk, replicó al premier británico, al afirmar que la salvaguarda “es una garantía para evitar una frontera dura” en Irlanda y que quienes se oponen a ella, pero no dan “alternativas” defienden restablecer una frontera dura. Otro punto en debate será la eventual reincorporación de Rusia al G7 tras su expulsión en 2014 por la anexión de Crimea, algo que solo respalda Trump, y uno más la definición de una agenda centrada en la lucha contra las desigualdades.

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