El estacionamiento público y las peleas de cuidacoches

23 Ago 2019

Los abuelos solían repetir que no hay que dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. En muchas ocasiones, pareciera que el consejo ha sido interpretado al revés por nuestros representantes, tanto que han generado problemas crónicos, cuya solución, pese a las promesas, no se avizora en lo inmediato. Ello sucede, por ejemplo, con el estacionamiento callejero y sus protagonistas, los cuidacoches.

El domingo, alrededor de las 18, en la calle San Juan al 600, cerca de un local de comidas que se hallaba atestado de gente, un cuidador callejero le dio tres puñaladas a un compañero; al parecer se trató de una disputa territorial por los lugares para cobrar el estacionamiento. A pocas cuadras, el agresor fue detenido por la Policía y la víctima fue internada en el Centro de Salud. Una señora que vive en esa cuadra dijo que durante los fines de semana se observan discusiones porque los automovilistas no les quieren pagar el servicio. Otro vecino contó que los hombres comenzaron a pelear violentamente porque al parecer, uno le había cobrado a un automovilista y no le correspondía. “Primero empezaron con golpes y después uno sacó un cuchillito sierra y le dio tres golpes. Nunca pensé que vería una escena así. No se puede creer el nivel de violencia que se vive ya en esta zona”, relató. Una conductora se quejó porque son “víctimas de estas personas que cobran lo que quieren y si no les pagás, tenés problemas”. Un automovilista criticó que no se controle esta actividad. “Venís a trabajar y le tenés que pagar; salís a la noche y también le tenés que pagar... lo más grave es que ya no es a ‘su voluntad’. Si no tenés voluntad de pago le hacen daño al auto... a nadie le importa”, dijo.

De acuerdo con la Policía, estos incidentes son frecuentes en los alrededores de las plazas Urquiza y Alberdi por la gran concentración de vehículos que hay en esos sectores de la ciudad. El responsable de la Guardia Urbana comentó que en Barrio Norte hay un hombre que raya los autos o causa algún destrozo si la persona no le paga. “Hace tiempo que lo enfrentamos y tratamos de llegar a un buen diálogo pero es difícil. Es una persona muy agresiva”, manifestó y agregó que ellos no son responsables de este tipo de hechos, aunque reciben denuncias con frecuencia.

Según el subsecretario de Tránsito y Transporte Operativo, el municipio tampoco es responsable de estas situaciones e hizo hincapié que la actividad está prohibida en la capital y que la Policía y el Ministerio de Seguridad deben erradicarlos. Dijo que el municipio realizará una nueva licitación para tercerizar el estacionamiento en la vía pública.

Pese a que esa actividad no está permitida, ninguna autoridad la controla. Nadie es responsable. El Estado no solo debe controlar que esta actividad ilegal siga en marcha, también debe contemplar la queja de los conductores, así como el problema social de estos trabajadores que si son erradicados definitivamente, de qué vivirán en este marco de significativa recesión económica. Tal vez se podría capacitarlos en algún oficio y asesorarlos para que se nucleen en una cooperativa que les permita una salida laboral digna.

Las irregularidades del estacionamiento callejero datan de la década de 1990 y aunque hubo algunos conatos de tercerización, todo quedó en la nada. A juzgar por la realidad, nuestros representantes poco aprendieron del consejo de los abuelos, por lo menos, en esta materia.

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