Aunque hallan culpable a “El Gordo” Reyna, no hay paz entre dos familias

El joven fue hallado responsable del crimen de Gustavo Farías. El juicio por la muerte de un joven, crimen que fue perpetrado en 2016, llegó a su fin. Un juez de menores debe fijar la pena.

16 Ago 2019 Por Gustavo Rodríguez
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CULPABLE. Isaías “El Gordo” Reyna mató a su primo Gustavo Farías.

“Ahora puede ser que haya algo de paz. Ya no pasa entre las dos familias, pero si él está en la cárcel, será mejor. Nadie quiere más muertes”, dijo Mónica Farías. Soltó esas palabras con los ojos vidriosos luego de escuchar que Isaías “El Gordo” Reyna había sido declarado culpable por el crimen de su hermano Gustavo Farías. Pero un gesto del imputado dio a entender que será difícil que la tregua se mantenga entre ambos grupos que están sospechados de dirigir redes de narcomenudeo en los barrios Juan XXIII (”La Bombilla”) y en Manantial Sur. “Mire, mire como se ríe ese hijo de puta”, gritó Jessica, la otra hermana de la víctima, cuando al joven de 18 años lo esposaban para llevarlo al penal de Villa Urquiza.

En los alegatos, el fiscal de Cámara Daniel Marranzino dijo que el 24 de diciembre de 2016, en el barrio Manantial Sur, Reyna, que se movilizaba en una moto roja y negra, realizó tres disparos con una pistola nueve milímetros contra Farías, provocándole la muerte. “Si bien es cierto que no fueron secuestrados el arma ni la moto, los testimonios en contra del acusado fueron contundentes y avalan las investigaciones”, argumentó y pidió que se lo declarara penalmente responsable de homicidio simple.

José María Molina, defensor del imputado, cuestionó la investigación que realizó el fiscal Arnoldo Suasnábar porque basó su acusación en testigos que se presentaron espontáneamente a declarar. “Esas personas, cinco en total, son parientes de la víctima. No sólo cayeron en contradicciones, sino que además mencionaron a otras dos personas que en esta sala desmintieron cada uno de sus dichos. No hay pruebas, por lo que solicito su absolución”, indicó.

El defensor oficial de menores, Sergio Massa Villalba, dijo que la sociedad, ante estos hechos, exige respuestas de la Justicia. “Pero en este juicio no surgieron elementos para llegar a una condena. Hemos escuchado contradicciones y hemos visto personas con miedo, temblando, cuando declaraban en la sala. Cada uno tendrá sus motivos, pero así es difícil llegar a la verdad. No hay pruebas necesarias para una condena. Pido que sea absuelto y que se le realice un psicodiagnóstico para iniciar un tratamiento urgente”, expresó.

El tribunal, integrado por Luis Moralez Lesica, Eduardo Romero Lascano (presidente) y Gustavo Romagnoli resolvió declarar penalmente responsable a Reyna por homicidio simple.

Ahora, tal como lo establece la ley, un juez de menores deberá determinar qué condena le dará. En principio, no sería mayor a diez años. También aceptaron el planteo para que “El Gordo” sea sometido a un tratamiento psicológico.

En la Justicia: con ingreso restringido de público

La Justicia, lentamente, se está poniendo al día con los casos en los que participaron los “clanes” de los Reyna y de los Farías. El año pasado, en un juicio abreviado, Gustavo Farías fue condenado a 11 años de prisión por el crimen de Emanuel “Monito” Reyna. En mayo, Mario Reyna fue absuelto en el debate por la tentativa de homicidio en contra de Gustavo Farías. “Monito” había sido asesinado por la víctima de la agresión. Y ahora se sumó que a “El Gordo” Reyna lo encontraran culpable.

En todas las audiencias se observó la misma imagen. Ingreso de público restringido (sólo pueden entrar cuatro personas por familia), insultos y miradas amenazantes; un mayor número de policías que de costumbre en la sala; y operativos especiales. “Quiero que haya paz entre ambas familias. Ya hemos sufrido demasiado con todo esto”, dijo Mario “Mono” Reyna antes de escuchar el fallo absolutorio a su favor.

Los Farías, al insultar a los miembros de la otra familia, dejan en claro que esa tregua nunca llegará. “La única manera de que haya paz es que lo condenen a todos a perpetua en el juicio por drogas y por el crimen de Fabio, mi otro hermano”, aseveró Mónica Farías.

Legalmente es imposible que algún tribunal aplique una pena así, pero si lo hiciera, tampoco sería la solución. “Mi hermano Gustavo la está pasando mal en la cárcel. No sólo por los problemas de saludo, sino porque el “Mono” y el “Gordo” lo están molestando permanentemente. No van a parar hasta que lo maten”, concluyó Jessica Farías.

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