Yo te recomiendo: tres libros para disfrutar

María Emilia Hassan. Tiene 23 años y es politóloga. Aficionada al teatro, la filosofía y las religiones comparadas. En sus tiempos libres le gusta cocinar.

16 Ago 2019

1) Crimen y castigo

Fiódor Dostoyevski

Editorial Juventud (542 páginas)

Lo elijo porque...

... Raskolnikof es un joven que se encuentra atravesado por sus propios cuestionamientos morales, convenciéndose de que está destinado a realizar grandes hazañas, pudiendo franquear la lucha entre el bien y el mal. Sin embargo, comprenderá de que el crimen perfecto es solo una ilusión en su mente y que el testigo de sus actos es él mismo.

Fragmento

“-Usted mató.

-Pero ¿cómo? No se asesina como yo lo hice. El que comete un crimen procede de modo muy distinto... Algún día lo contaré todo detalladamente... ¿Fue a la vieja a quien maté? No, me asesiné a mí mismo, no a ella, y me perdí para siempre... Fue el diablo el que mató a la vieja y no yo.

Y de pronto exclamó con voz desgarradora:

-¡Basta, Sonia, basta! ¡Déjame, déjame!

Raskolnikof apoyó los codos en las rodillas y hundió la cabeza entre sus manos, rígidas como tenazas”.

2) Cuentos Completos, 1
Julio Cortázar
Punto de Lectura (544 páginas)

Lo elijo porque...
... Cortázar logra la fascinante simbiosis entre lo real y lo fantástico, con una particularidad: lo poético que puede llegar a ser la cotidianidad. En cada uno de sus cuentos, el lector escapa de la realidad y de sí mismo, viviendo una vida aparte, donde lo irracional es lo racional y lo extraordinario es lo corriente.

Fragmento
“Nos parece cada vez más penoso andar, seguir la rutina; sospechamos que una sola noche de desatención sería funesta para las mancuspias, la ruina irreparable de nuestra vida. Andamos entonces sin reflexionar, cumpliendo uno tras otro los actos que el hábito escalona, deteniéndonos apenas para comer (hay trozos de pan en la mesa y sobre la repisa del living) o mirarnos en el espejo que duplica el dormitorio. De noche caemos repentinamente en la cama, y la tendencia a cepillarnos los dientes antes de dormir cede a la fatiga, alcanza apenas a sustituirse por un gesto hacia la lámpara o los remedios”.

3) Ceguera moral
Z. Bauman y L. Donskis
Editorial Paidós (269 páginas)

Lo elijo porque...
... nos advierte que una de las características de la posmodernidad es la indiferencia hacia la existencia o el sufrimiento del otro, y la preocupación por nosotros mismos. Estamos bombardeados por tantos y constantes estímulos que nuestra sensibilidad termina acostumbrándose a ver el sufrimiento trágico de los demás sin inquietar nuestra afectividad y nuestra conciencia.

Fragmento
“Qué seguro y cómodo, acogedor y amistoso parecería el mundo si los monstruos y sólo los monstruos perpetraran actos monstruosos. (...) El verdadero genio entre los seductores nazis era Himmler, que organizó un sistema de dominación total gracias a su (¡correcta!) suposición de que en su gran mayoría los hombres no son vampiros o sádicos, sino empleados y miembros de una familia. (...) Tanto en su hogar como en su trabajo, Eichmann era la misma persona. El tipo de persona que era cuando interpretaba dos cuartetos de Brahms: ‘Eichmann tocaba serena, metódicamente, con los ojos fijos en la partitura; no cometía errores’”.

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