Mamá de dos niños, ama de casa y medallista de oro: la historia de Cynthia Pinto

Se destacó en los Juegos Panamericanos de Lima llevando a lo más alto la bandera del país en pelota vasca. Ser campeona del mundo es su meta.

15 Ago 2019 Por Mariana Apud
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FUERA DE LA CANCHA. Después de la premiación, Pinto y Calderón posaron con la medalla.

“Seguro que en estos días me llego al cementerio con la medalla”, afirmó Cynthia Pinto. La medallista de oro Panamericana tiene que mostrar la presea que ganó en Lima en pelota vasca. Irá a agradecer (el deporte tucumano en general debería rendirle tributo también) al difunto tío Eduardo. “Fue él quien me llevó al club”, explicó la deportista sobre sus inicios, allá cuando tenía seis años, y el hermano de su papá la inició en el club Frontón Tucumán.

“Era un club muy machista, pero ha cambiado muchísimo en los últimos tiempos. A este deporte lo consideraban para hombres. No te dejaban jugar, pero yo fui progresando”, recordó la dama de oro que, así como dice ella, convenció a todos con el tiempo y con trabajo. No deja de agradecer la inclusión progresiva que alcanzó un punto altísimo con la actual dirigencia de Osmar Mendoza y de los mismos socios del club que la ayudaron en su aventura panamericana. Pinto disfruta el presente dorado que generó junto a su compañera de dupla, la platense María Lis García Calderón, pero no se relaja: el Mundial de octubre, del 20 al 27, en Francia es su nueva meta en el horizonte.

- ¿Cómo llegás a la pelota vasca?

- Mi tío me llevaba en un auto viejo, creo que era un Ford Taunus. Vivía en la Junín al 400 y me llevaba al frontón de la España 153. Mi papá lo llevaba a mi hermano y como era un club de hombres, él no quería que vaya. No es que no me dejaban entrar, pero me hacían a un lado.

- ¿Es un deporte difícil? ¿Lo recomendarías para que un niño lo empiece a hacer?

- Si lo quieren practicar, recomendaría empezar desde chico porque a esa edad se aprenden más algunas técnicas que, de grande, pueden costar más. Hay gente que dice: ‘yo juego al tenis, me voy a probar. Los golpes son completamente diferentes. La pelota vasca se juega con los dos brazos. El jugador ideal es el que tiene zurda y derecha que maneje bien los dos brazos. En el caso de Lis, ella jugó muchísimos años al pádel, tiene revés de derecha, pero no pega con la zurda, no cambia el brazo. Yo sí manejo los dos.

- Se complementaron muy bien ¿te sorprendió?

- Fue la primera vez que jugamos juntas. Por lo general, las finales de los torneos, las jugamos nosotras; nos conocíamos como rivales. La concentración en San Luis nos vino de 10, además que fue en las únicas canchas de blíndex que hay en el país y que cumplen los requisitos internacionales. No me sorprendió que nos entendiéramos porque con el juego de ella, el mío, la perseverancia, las pilas que nos ponemos en los entrenamientos era difícil que no nos lleváramos bien. Ella es una chica que tiene 35 años, con mucha experiencia y es muy paciente.

- Además del deporte ¿Qué más hacés?

- Soy ama de casa y cuido a Isabella y a Stéfano. Por la mañana, la llevo al jardín y el nene queda con mi mamá. Después que la dejo en el jardín me voy a entrenar o si tengo que hacer algún trámite, lo hago.

-¿Qué tan difícil es lograr el equilibrio para ser ama de casa, mamá, deportista de alto rendimiento y ganar un oro Panamericano?

- Cuesta porque yo no tuve mucho apoyo de la provincia. Me cansé de golpear puertas y que me dieran la espalda. Que me digan: ‘volvé la semana que viene y que vuelva y me digan que no había novedades. Tuve gente que me ayudó y lo valoro muchísimo. La comisión directiva del club me ayudó muchísimo, a pesar que no está pasando un momento económico bueno y tiene muchos gastos porque se viene el Argentino de Mayores, para el cual están haciendo un esfuerzo inhumano.

- ¿Qué tan complicado es ser un deportista de alto rendimiento siendo del interior?

-Es súper complicado. El tema es que los entrenamientos son siempre en Buenos Aires, lo que sería bueno es que vayan cambiando para que se mueva. La gente de Buenos Aires está a dos pasos y para ellos es mucho más fácil. A veces, no se puede viajar y quedan afuera quienes jugamos en el interior.

- ¿Es este, hasta el momento, tu logro más importante?

- Los Panamericanos pasan por encima de los mundiales. Son experiencias únicas e inolvidables con gente de todo el mundo y con todos, porque en el caso de Lima comíamos en un predio enorme, junto con Las Leonas, con los chicos de básquet, no sólo con los de pelota vasca.

Para empezar a jugar

La campeona panamericana anhela que más gente se sume a practicar pelota vasca. Es su hermano, Jorge Eduardo Pinto, el instructor de la escuela que funciona en el club Frontón Tucumán de España 153, además de ser su entrenador. Las clases son los martes y jueves, de 18 a 20, y se puede empezar desde los cuatro años. No es necesario ser socio para empezar. Luego, en caso de querer darle continuidad al deporte, habrá que pagar la cuota y las clases. Pinto empezará a dar clases también, siempre adaptándose a sus compromisos de competencia. Hay otros ámbitos para practicar, pero que no están en las mejores condiciones, ya que necesitan ser refaccionados. Tal es el caso de las canchas del complejo Muñoz, que son abiertas, una en San Pablo y otra en Concepción.

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