Yo te recomiendo: tres libros para disfrutar

Ignacio Neme Scheij. Tiene 31 años y es abogado y relator de la Corte Suprema de Tucumán. También, corre maratones y ultramaratones non stop.

13 Ago 2019

1) De qué hablo cuando hablo de correr
Haruki Murakami
Tusquets 230 páginas

Lo elijo porque...
ciertamente, la obra de Haruki Murakami podría formar parte de la bibliografía obligatoria de las primeras materias de la “Carrera de Maratonista” que se dictaría en la “Universidad de la Inquietud”. Es que supone un encuentro con la emotividad del corredor en la letra de un autor que goza de una magnífica capacidad de introspección.

Sinopsis
En 1982, tras dejar el local de jazz que regentaba y decidir que, en adelante, se dedicaría exclusivamente a escribir, Haruki Murakami comenzó también a correr. Al año siguiente cubriría en solitario el trayecto que separa Atenas de Maratón, su bautismo en esta carrera clásica. Ahora, con numerosos libros publicados con gran éxito en todo el mundo, Murakami reflexiona sobre la influencia que este deporte ha ejercido en su vida.

2) El método correr-caminar-correr
Jeff Galloway
Tutor 160 paginas

Lo elijo porque...
avanzando en la carrera maratonista, la lectura del libro de Jeff Galloway deviene imperiosa, atento a que pone a disposición un método de entrenamiento muy fácil de implementar. En esa dirección resalta por proporcionar valiosa información técnica de un modo sencillo, lo cual torna sumamente viable su asimilación y posterior aplicación a la práctica.

SInopsis
El aspecto más maravilloso del running, en comparación con otros deportes, es que cada uno establece dónde, cuándo, qué distancia y a qué velocidad correr. Pero la mayoría de los nuevos corredores no serían capaces de terminar una carrera de cualquier distancia, libres de dolores, si lo trataran de hacer corriendo de manera continua. Pero no tienen que hacerlo así. Al correr y caminar, eres el capitán de tu propio barco.

3) Correr con los keniatas
Finn Adharanand
Ediciones b. 280 paginas

Lo elijo porque...
alcanzar el título de maratonista exige poner los pies en la tierra y la mirada en Kenia, pues abriga a los más grandes atletas de la especialidad. En ese sentido, el trabajo de Finn Adharanand no puede ser pasado por alto, toda vez que abre las puertas a la intimidad de este selecto grupo de deportistas. En particular, el texto resulta atrapante.

SInopsis
En los veinte últimos años, los corredores keniatas han copado los primeros puestos de las carreras de fondo (junto con algunos etíopes). No es sólo que haya habido un puñado de atletas excepcionales. Es que, como dice el autor de este libro, si llamas por error en Kenia al teléfono de un desconocido, es muy probable que tenga un tiempo de maratón de poco más de dos horas. Para descubrir la razón, se sumerge en esa comunidad. 

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