Merkel elogió a los “patriotas” que quisieron asesinar a Hitler

Angela Merkel describió la necesidad de resistir ante los extremismos como un derecho consagrado en la Carta Magna. La mandataria alemana brindó un discurso en el 75 aniversario de la Operación Valkiria.

21 Jul 2019
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RECUERDOS. La jefa de gobierno rememoró a los autores del fallido atentado contra Adolf Hitler y su régimen. reuters

Durante un evento en el que se recordó el 75 aniversario de la “Operación Valkiria”, la jefa de gobierno alemán, Angela Merkel, afirmó que existen momentos en la historia en los cuales la “desobediencia es obligatoria”. Sus palabras fueron dedicadas a los militares que fracasaron en su intento de asesinar a Adolf Hitler.

Merkel le rindió honores al grupo -liderados por el coronel Claus Schenk von Stauffenberg- por su accionar y calificó a sus integrantes de “patriotas”. El hecho ocurrió el 20 de julio de 1944, cuando el genocida alemán se encontraba en su refugio de la “Guarida del Lobo”, en la Selva Negra.

En relación a la mención, diversos analistas e historiadores contemporáneos consideran que, si el atentado no hubiera fallado, se podría haber evitado la muerte de millones de personas durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial. Y, más precisamente, entre el 20 de julio de 1944 y mayo de 1945, cuando se produce la capitulación del Tercer Reich.

En su discurso, la actual canciller hizo hincapié en que el “derecho a la resistencia en defensa del orden democrático está contemplado en la Constitución alemana, redactada cinco años después de la caída del Tercer Reich”.

Luego de la ceremonia, el acto prosiguió con la tradicional jura de la bandera en el edificio del Bendlerblock, sede del ministerio de Defensa alemán y lugar donde fue ejecutado Von Stauffenberg, condenado por el cargo de traición.

Los protagonistas

Von Stauffenberg fue considerado, dentro de la cúpula militar, como un héroe de la oposición al accionar que encaró Hitler.

El coronel fue quien ubicó un maletín con una bomba activada bajo la mesa donde Hitler se reunía con el Estado Mayor, en su cuartel de Prusia Oriental, en Ketrzyns.

En el interior de la cartera había dos artefactos, pero solo estalló uno y provocó la muerte de cuatro de las veinticuatro personas presentes, mientras que Hitler sufrió heridas leves y se dirigió unas horas después por radio al país.

Von Stauffenberg regresó a Berlín sin saber aún que el mandatario seguía vivo. Dispuesto a continuar con su plan de negociar el final de la guerra con los aliados, esa misma noche fue asesinado junto al resto de los sublevados.

Por su parte, los hermanos Sophie y Hans Scholl, dos estudiantes miembros del grupo Die Weisse Rose (“La Rosa Blanca”) simbolizaron la resistencia social. Ambos cayeron ante la guillotina en 1943.

Otras visiones

Aunque para muchos alemanes Claus Schenk von Stauffenberg es respetado por sus decisiones y entrega, la figura de este conde de 36 años, no escapa a la polémica.

Algunos historiadores creen que el coronel no se sublevó contra el nazismo sino que, en cambio, intentó prevenir un conflicto armado que consideraba perdido para Alemania.

El neonazismo

Mientras se conmemoraba el aniversario de la “Operación Valkiria”, al oeste del país, miles de personas en Kassel salieron a las calles para protestar contra una nueva marcha realizada por el movimiento neonazi.

La manifestación fue convocada siete semanas después del asesinato de Walter Lübcke, un político muerto de un tiro en la cabeza en la terraza de su casa, a manos de un ultraderechista.

Unas 8.000 personas participaron de la protesta contra el neonazismo. Por su parte, el desfile del partido radical Die Rechte (“La Derecha”) fue apoyado por 500 seguidores. (Télam)

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