Tafí Viejo: golpearon a una abuela y se llevaron $ 50.000

En las últimas semanas, vecinos de Tafí Viejo denunciaron que recibieron llamados fingiendo ser parientes para confundirlos y así, asaltarlos. Una mujer cayó en la trampa y fue brutalmente golpeada.

17 Jul 2019 Por Luciana Nadales

“Me agarró de los pelos y me metió un golpe en la cara”, comenzó su relato Clara Fernández, una señorra de aproximadamente 80 años que fue atacada brutalmente por dos asaltantes que ingresaron a su casa el jueves a la mañana.

Estos ladrones se llevaron la suma de $ 50.000, luego de amenazar y agredir a la abuela que, en ese momento, se encontraba sola en el domicilio.

El robo ocurrió en Chacabuco al 400 de Tafí Viejo. Tres días después sería asaltado el hogar San Alberto en donde están hospedados aproximadamente 70 abuelos. Cerca de 10 empleados de la institución fueron amenazados y golpeados, al igual que varios de los residentes. Los ladrones, en esa oportunidad robaron dinero y un vehículo que estaba estacionado en la puerta.

Aparición imprevista

“Yo estaba por abrir el portón del garage y sentí que una persona me agarró del brazo a través de la reja, y luego me amenazó para que le abriera la puerta”, contó Clara, la abuela atacada en su casa. “Recuerdo que eran dos y sólo uno de ellos entró a golpearme y a revolver la casa”, agregó.

Contó además que todo el tiempo el ladrón le pedía dinero y joyas. “Le dije que no tenía y él me decía ‘¡quédese callada porque, si no, la mato!’, mientras me apuntaba en la cabeza con el arma”, dijo entre lágrimas.

La señora, quien además está delicada de salud, dijo que el ladrón la tiró en la cama y la tapó con el acolchado mientras le seguía apuntando y le preguntaba adónde estaba la plata. En esos momentos, el asaltante encontró una caja dentro del armario en donde estaba esa suma de dinero que, según dijo la señora, estaba destinado para un depósito bancario al día siguiente.

“Fue muy violento. Me duele todo el cuerpo... me pegó varias veces en la pierna (izquierda) y en la cara. Me tuve que tomar unos calmantes y que me pongan inyecciones porque realmente no aguanto el dolor”, añadió.

Una vez que el asaltante encontró el dinero, se escapó junto a su compañero, que lo esperaba en la puerta de la casa.

La mujer, que había quedado herida en la cama, salió en busca de un taxi y se dirigió al banco pensando que su dinero podía estar allí. “No sé por qué hice eso. Después volví a casa y ahora no quiero salir ni a la puerta”, dijo.

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