Cartas de lectores

17 May 2019 Por LA GACETA

- Debate de candidatos a intendente (I)

Pude ver casi íntegramente el debate para el cargo de intendente de nuestra vapuleada y ultrajada capital tucumana. ¡Gracias LA GACETA! por este espacio, y más por el espacio televisivo. La mitad más uno de los ciudadanos votantes como yo saben a quién no votar, luego de las chicanas, exabruptos y nerviosismo de los candidatos. Como ciudadano común, me llama la atención el ataque, falta de respeto y discriminación que sufre la mujer. La educación y los buenos principios se los trae del hogar. Las aulas amplían los conocimientos. Alguien no entendió bien, que no era una rendición de cuentas de lo que se hizo en los últimos meses, sino qué proyecto futuro tenían en mente para que Tucumán vuelva a ser el Jardín de la República, el pulpo industrial y comercial del Norte, y una ciudad limpia y ordenada, con políticas desde las periferias al centro, y sobre todo segura y confiable.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.1.80, B° 20 de Junio

San Miguel de Tucumán


- Debate de candidatos a intendente (II)

Vergüenza ajena es la sensación que tuve anoche (por el miércoles último) durante todo el programa “Panorama Tucumano”, bajo la conducción de los periodistas Carolina Servetto y Federico Van Mameren. Como ciudadano que ama su ciudad, nuestra ciudad de San Miguel de Tucumán, esperé con ansiedad escuchar y ver (en este orden) las exposiciones y propuestas de los candidatos a Intendente de la capital de nuestra provincia. ¡Realmente fue una vergüenza! Además de lo que sentí, la impresión que me queda de todos los candidatos (que se presentaron) es de una total y completa desilusión. Por un lado, el señor Mario Leito se dedicó únicamente al señor Germán Alfaro (actual Intendente) durante la exposición de este último y viceversa, no dejan hablar nunca y utilizando un vocabulario propio de una persona sin educación, expresándose mutuamente en voz alta y no permitiendo que se entienda nada (ambos cumplieron con sus propósitos). Parecía una Torre de Babel, bajo la desorientada mirada de los otros dos candidatos: una, por Fuerza Republicana, y el otro, por el representante para la intendencia por el ex gobernador José Alperovich, quienes eran meros espectadores, y cuando les tocó el uso de la palabra, tampoco expusieron propuestas claras que motiven a la ciudadanía a, por lo menos, tenerlos en cuenta en el momento de emitir el voto en las próximas elecciones. Hago propicia esta oportunidad para felicitar a los conductores del programa televisivo. Los disertantes Leito y Alfaro, en ese caso específico, han dejado mucho, pero mucho que desear como candidatos. Uno, como aspirante a intendente; y el otro, como postulante para continuar a cargo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Y a los otros dos participantes, me atrevo a decirles que están aplazados y les queda grande, muy grande, el propósito de ser intendentes de la capital. No supieron nunca, o no se prepararon de manera positiva, para hacer públicas sus intenciones, objetivos y propósitos para el cargo. Durante los segmentos de ocho minutos de debate libre sólo hubo pura verborragia improductiva, destinada a impedir que el otro hiciese escuchar lo que tenía para decir. Todo esto, completado por adjetivos que configuran una conducta impropia de quienes pretenden desempeñarse como intendentes de San Miguel de Tucumán durante los próximos cuatro años. Se supone que quieren ocupara ese cargo público para determinar con sabiduría, preparación, idoneidad y calidad las políticas para la ciudad. Justamente, necesitamos calidad de los políticos; no vendedores de humo. Sin embargo, hasta ahora, me siento defraudado por lo expuesto durante la noche del miércoles por los que se disputan la administración de nuestra Ciudad Histórica. Dios los ilumine para que, con criterio y muy buenas intenciones, en caso de ser elegidos por la ciudadanía, lleven a cabo una gestión óptima, que satisfaga plenamente a los habitantes de la Capital.

Luis Alfonso Ousset Álvarez

San Martín 980

San Miguel de Tucumán

la gaceta / Fotos Juan Pablo Sánchez Noli

- Inseguridad para los ciclistas

Los domingos son especiales y es un placer “bicicletear”. Tucumán ofrece lindos paisajes. Con unas cuantas pedaleadas hacia el oeste o al norte, uno ya empieza a disfrutar de los cerros. El domingo 12 de mayo, alrededor de las 18 horas, después de haber disfrutado del paseo hasta Horco Molle, ya de regreso a la altura de avenida Belgrano y Thames, me interceptó un asaltante. Cruzó la avenida, pasó la platabanda y con violencia y decisión se paró frente  a mí. Me apuntó con un arma 9 milímetros, reclamándome que le entregue la bicicleta. Mi reacción fue entregársela sin perder tiempo. Una bicicleta no vale lo que vale una vida; incluso, un disparo en la pierna puede derivar en muchas complicaciones. Así, ante la mirada aterrada de la gente que observaba la escena, seguí mi regreso a casa, solo y a pie. Lo más llamativo fue la violencia del asalto. Después pensé: ¿Para qué voy a denunciar? ¿Qué sentido tiene? Qué triste que es comprobar que no hay seguridad en Tucumán, con tantos lugares hermosos para pasear. Agradecí a Dios porque pude volver caminando a mi casa, sin ningún rasguño, y a perdonar a estas pobres personas que, seguramente, ni siquiera son conscientes de lo que hacen.

Germán Ceferino Díaz

Hermano salesiano de Don Bosco

Av. Mitre 312San Miguel de Tucumán


- Irresponsabilidad pública

Es enorme la irresponsabilidad, desidia y falta de solidaridad social de los altos funcionarios de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), que no hacen nada para cumplir con sus deberes de mantener transitable la ruta provincial 305. Esta, no solo se encuentra en un deplorable estado general de abandono, como ya lo publicó LA GACETA en enero pasado, sino que en el tramo que une Villa Padre Monti, Río Nío, Puerta Quemada y Alto de Medina, los que circulan asumen gravísimos riesgos hasta para sus propias vidas. Hay un transporte que lleva diariamente los niños de Alto de Medina a la Escuela de Río Nío, en un viaje de altísima peligrosidad, circulando a los saltos, con barro, cárcavas, profundas grietas y desmoronamientos del camino. Cuando llueve aumenta el peligro y entonces debe suspenderse el traslado, perdiendo los alumnos sus clases. Nadie desea que ante tal panorama se produzcan accidentes, pero si infortunadamente alguno llegara a ocurrir, la responsabilidad por los daños a bienes, salud y vidas será imputable a los altos funcionarios de Vialidad Provincial. En Argentina ya existen sentencias y condenas civiles y penales, en casos similares, porque es patente el incumplimiento de los funcionarios públicos a sus deberes. No es necesario, por ahora, asfaltar la ruta, sino solamente que Vialidad Provincial verifique que sea transitable, manteniendo el enripiado y liberando de obstáculos las banquinas, para que el agua de las lluvias no se introduzca en el camino y lo destruya.

María Elena Casanova

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- Los políticos y la cultura

Resulta acertada la crítica y las sugerencias de la columna Editorial de LA GACETA del 14/5, en la que se hace hincapié en la ausencia de proyectos culturales de los diferentes políticos. En el pensamiento y accionar de artistas y escritores está la marca cultural de la comunidad a la que pertenecen, y logran, con ello, proyectarse al mundo cuando las condiciones están dadas. Es preocupante que los políticos no lo tengan en cuenta, porque significaría que subestiman las capacidades de un pueblo que, no obstante, está ávido de conocer a sus artistas, hacedores del patrimonio cultural tucumano. Cuando viajamos podemos vislumbrar la enorme importancia que significa elevar la bandera identitaria mostrando quiénes somos, de dónde venimos y qué ofrecemos. Muy fácil sería llevarla con el apoyo gubernamental, pero quienes lo hacen la enarbolan con el esfuerzo personal, y la evidente indiferencia de los responsables de esta área. Si existiera un proyecto sólido y coherente al respecto, tendría que contemplar cada detalle que nos lleve al crecimiento cultural y educacional, base para desarrollar y despertar a una ciudadanía mayoritariamente alejada de sus cultores, que si no tienen conciencia del trabajo de artistas y escritores es porque no se promueve ni difunde la importancia que tal sector tiene, subestimando, así, a la ciudadanía y a quienes “dan todo por amor al arte”. No es sólo para los momentos de solaz, sino una herramienta de transformación ética y moral. Quizás ese sea el temor de darlo al pueblo, que así aprendería a cuestionar o a aprobar, según sea el caso, el comportamiento de quienes rigen los destinos y lo que significa reforzar los conocimientos, y que solamente lo puede aportar el arte. Es desde la sensibilidad artística y la educación como se logra hacer centro para el desarrollo cultural de los pueblos. Valorando lo que tenemos nos sentimos orgullosos de la pertenencia a nuestra tierra y, como bien comenta el Editorial, “la cultura no es un gasto sino una inversión”; pero debo agregar que para quien sepa mirar con generosidad y verdadero interés a su provincia y a su gente, alejándose de la inútil egolatría. Para el bien común, nada mejor que jerarquizar el arte con una propuesta superadora, dejando atrás la indiferencia.

Nelly Elías de Benavente

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- Lo que nos queda del día

Es demasiado poco, para lo mucho por recomponer o cambiar. Mientras, el crepúsculo se abre paso, pero esta vez sus colores incomparables con matices, que sólo Dios puede lograrlos, se encuentran sumergidos entre densos, amenazantes y oscuros nubarrones. A la vez, un viento sofocante e inquietante, acompañado por relámpagos y rayos, presagia una gran tormenta. Es la que vivimos los argentinos, víctimas de los oscuros y alucinados hombres que nos dicen: “lo peor ya pasó”. Ahora: “todos juntos tiremos del carro”, otro exabrupto más. Esta tierra de hoy, la de las promesas y proyectos de un futuro inmejorable, que no alcanza a llegar si las mentiras y los fracasos se reiteran. ¿Es así como piensan y creen que pueden salvar a nuestro país? ¿Estos son los hombres que pretenden postularse para un nuevo mandato? Esta incapacidad y locura inapelable solo nos dio nefastos resultados y explicaciones sin contenido y sin sentido. Podría enumerar todos los resultados ligados a sus torpes incapacidades o sus soberbias terquedades. Ante las prontas elecciones, en el mundo de los que dicen ser “políticos” se encuentran abocados a formar frentes, sin importar las ideas, los signos políticos o las capacidades de los que los integran. Es así como lo blanco se asocia con lo negro, o los sin colores entonan himnos y portan pancartas, exclamando “es la voz del pueblo” la que nos demanda. Mientras, hay millones de argentinos, sumidos en más dudas que certezas, víctimas de los últimos dos gobiernos, los que nos sometieron a políticas socioeconómicas que nos llevaron a la pobreza y el hambre. Hay que preguntarles a los jubilados: ¿cómo hacen para durar o decidir un plato de comida o remedios? Pero de esta salvajada los del Gobierno no hablan, mientras callar sea el mayor argumento: “estamos en el horno”. Sin dudas, en ese afán irrenunciable de ganar espacios políticos y poder conformar una alianza, vemos cómo el senador |Pichetto trata de conformar un frente con Massa y con Urtubey. Ejemplos como estos abundarán en nuestro país, que necesita de hombres capaces y morales, de transparencias, que en algún momento a de surgir como un imperativo necesario si queremos una Argentina que, por su potencial y las carencias de millones, necesita resurgir como el “ave Fénix”.

Héctor Leonardo Bravo

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- Constitución Argentina

El 1 de mayo pasado no sólo se celebró el Día del Trabajo, sino también el día de la Constitución Nacional Argentina. Fue elegido ese día en conmemoración del aniversario de su sanción (año 1853), por el Congreso General Constituyente reunido en Santa Fe. En Tucumán este hecho pasó desapercibido. Por otro lado, la ex presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, con ligereza y descaro, declaró en los medios de comunicación que pretende un nuevo contrato social. Lo grave es que ningún ciudadano, ni las instituciones de la República, refutaron  sus  dichos. Aprovecho este espacio para emitir mi opinión: En primer lugar, como ciudadanos, tenemos que comprender que un sistema de gobierno representativo, republicano y federal tiene como objeto fundamental lo que se expresa en nuestra Carta Magna: “Constituir la unión nacional, afianzar la justicia, la paz interior y la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad de todos”. En segundo término, velar por el cumplimiento de lo establecido por la Constitución, es un compromiso de todos y no sólo de la Corte Suprema o de los jueces. Todos los funcionarios administrativos y legislativos nacionales, provinciales y municipales, e incluso los ciudadanos (nosotros, el pueblo), tenemos la obligación permanente de velar por la supremacía de sus principios y por el acatamiento de sus disposiciones. En tercera instancia, lo que ha ocurrido y sucede en nuestro país, no proviene de las deficiencias de la Constitución Argentina. Casi no hay un mal económico, político y social, que no provenga de la violación directa o indirecta de sus principios o de la astuta e infiel interpretación de sus principios. Para finalizar, transcribo el pensamiento de nuestro comprovinciano Juan Bautista Alberdi, sobre la Constitución: “Bien sabido es que una constitución libre es un límite, una barrera puesta por un pueblo soberano a los tres poderes, en quienes delega el ejercicio temporario de su soberanía. La Constitución se supone hecha por el pueblo y emanada del pueblo soberano: no para refrenarse a sí mismo, ni para poner límites a su propio poder soberano, sino para refrenar y limitar a sus delegatorios, que son los tres poderes que integran el gobierno nacional”. Tenemos que volver a las fuentes, de lo contrario, pobre República, navegando sin ciudadanos y sin un puerto a donde ir.

Juan Francisco Segura

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- Policía de Río Seco

Lamentablemente, ninguna autoridad local ni provincial se hace cargo de la situación desastrosa en que se encuentra el edificio de la policía de Río Seco. Con todas las lluvias que se suceden, cae más agua dentro del local policial que afuera. ¿Qué hacen las autoridades locales? ¿No transmiten la situación y las necesidades del pueblo que dicen gobernar? En nuestro pueblo, Río Seco, falta una oficina de Correos; los padres tomaron la escuela por falta de higiene, situación que puede acarrear enfermedades a los niños. La situación del transporte hasta Concepción es otro de los problemas: es muy caro. Las autoridades municipales de esa ciudad no autorizan a Transporte Público que ingrese a la ciudad, por lo que cuesta el doble o el triple viajar no solo desde Río Seco. sino también desde Villa Quinteros y Arcadia. A las autoridades locales ni les interesan estas cosas. Son innumerables los problemas de nuestro pueblo, y las autoridades nunca están presentes. Por eso, clarifico esta situación a través del diario, ahora que están en campaña electoral. ¡Haga algo señor Gobernador!

María Edelmira Díaz

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Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: [email protected],  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

- Motociclistas con chaleco

En medio del pico de imprudencia en el manejo que tienen los motociclistas, llega una medida sin sentido desde el estado municipal. Para evitar accidentes viales, primero se debe concientizar al conductor sobre el comportamiento y manejo responsable. Las motos que circulan en San Miguel de Tucumán y también en el interior de la provincia muestran un total desinterés, tanto por la vida como por el orden vial, cruzan semáforos en rojo y el número de personas que transportan excede la capacidad del vehículo, tranquilamente. En las puertas de escuelas y colegios se observan menores y adultos sin casco, vehículos sin patente, sin seguro obligatorio, y algo muy común: sin papeles que acrediten la posesión legal del vehículo. El desguace de motocicletas es una oferta constante en las redes sociales, con total impunidad. Puedo mencionar un sinfín de irregularidades, hasta terminar diciendo que un ciudadano común, a cualquier hora o lugar, observa dos personas circulando en una moto y siente o cree que puede ser víctima de un asalto en manos de motochorros. En fin, para terminar, quiero preguntarle al señor intendente: ¿para qué sirve el chaleco flúo? Ya militarizaron a los placeros con uniformes y vehículos.

Williams Fanlo

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