Nueva Zelanda veta las armas de asalto

A menos de una semana de la masacre de Christchurch, la primera ministra resolvió prohibir los rifles y las pistolas automáticas.

22 Mar 2019
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OFRENDAS. Flores, tarjetas, banderas y carteles pintados a mano rodean la entrada de las mezquitas atacadas. reuters

WELLINGTON, Nueva Zelanda.- Las armas de asalto quedaron prohibidas en Nueva Zelanda, en una decisión que se adoptó en respuesta a la mayor masacre a tiros en el país y que desató renovados llamados de políticos norteamericanos para que se implemente un mayor control de armas en Estados Unidos.

La primera ministra neozelandesa, Jacinta Ardern, dijo que las armas semiautomáticas y los rifles de asalto quedaban prohibidos con efecto inmediato, cumpliendo con la promesa que hizo luego de que un supremacista blanco asesinara a 50 personas en ataques a dos mezquitas del sur del país, la semana pasada.

La masacre de la ciudad de Christchurch lanzó a la pacífica Nueva Zelanda, cuyos 4,8 millones de habitantes se precian de vivir en un país tranquilo y acogedor, a un profundo examen de conciencia sobre sus permisivas leyes de armas.

Los neozelandeses han expresado su repudio ante el ataque y han realizado multitudinarios homenajes a las víctimas, sobre todo en Christchurch, donde los frentes de las mezquitas atacadas han sido llenados de flores, tarjetas y otras ofrendas.

Al otro lado del océano

La veda promete repercusiones políticas más allá de las costas del país insular oceánico, incluyendo en Estados Unidos, donde el control de armas es uno de los asuntos que más divide las aguas en la arena política nacional.

“En breve, todas las armas semiautomáticas como las usadas en el ataque terrorista del viernes serán prohibidas en este país”, dijo Ardern, citada por BBC.

La joven premier, convertida en el rostro de la tragedia del país, agregó que los cargadores de alta capacidad y los dispositivos que permiten convertir un arma semiautomática en automática, también serán prohibidos.

Los impulsores del control de armas en Estados Unidos y alrededor del mundo elogiaron la decisión y denunciaron al poderoso lobby pro-armas estadounidenses en las redes sociales, mientras que estadounidenses defensores de las armas defendieron su derecho constitucional a portarlas.

“Esto es acción real sobre violencia con armas”, escribió el senador demócrata y precandidato presidencial estadounidense Bernie Sanders en su cuenta de Twitter, sobre la veda neozelandesa.

“Debemos seguir el ejemplo de Nueva Zelanda, confrontar a la NRA (Asociación Nacional del Rifle, la poderosa organización que se opone al control de armas) y prohibir la venta y distribución de armas de asalto en Estados Unidos”, agregó. La congresista estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez, una de las nuevas referentes del ala izquierdista del Partido Demócrata, comparó la veloz reacción de Ardern con la incapacidad sistemática de Estados Unidos para imponer siquiera los más leves controles de armas tras las recurrentes matanzas que ocurren en el país.

Ocasio Cortez puso como ejemplo la masacre de 20 chicos y seis maestros y celadores en un ataque a tiros en la escuela secundaria Sandy Hook de Newtown, estado de Connecticut, en 2012.

Liderazgo

“Sandy Hook ocurrió hace seis años y nosotros ni siquiera podemos lograr que el Senado vote sobre registros de antecedentes” médicos y penales a compradores de armas, tuiteó Ocasio-Cortez. “Christchurch ocurrió, y días después Nueva Zelanda actuó para sacar del mercado las armas de guerra. Eso es liderazgo”, agregó.

El presidente estadounidense, Donald Trump, que se opone al control de armas, no reaccionó, al menos de inmediato, en su cuenta de Twitter, pero la vocera de la NRA, Dana Loesch, respondió a Sanders tuiteando “Estados Unidos no es NZ”. “Mientras que ellos no tienen un derecho inalienable a portar armas y a la autodefensa, nosotros sí”, agregó.

El autor del ataque a las mezquitas transmitió la matanza en vivo, desatando conmoción mundial y preocupaciones sobre el acceso a las armas y el uso de las redes sociales por parte de extremistas. (Télam)

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