El clon de Messi y las otras dos historias deportivas del día

Un genetista dice qué podría pasar con un clon del rosarino. Una gran idea japonesa para los próximos JJ.OO. Y el curioso episodio que vivió un ex jugador “millonario”.

22 Mar 2019

¿Un clon de Messi?

Lionel Messi podría ser clonado con la actual tecnología pero su clon no es seguro que tenga la genialidad del capitán de la Selección y figura de Barcelona, debido a que tendría que recibir la misma educación y crecer en el mismo ambiente para ser igual. Arcadi Navarro, especialista en genética y responsable del Archivo Europeo de Genomas, explicó en el programa “Què t’hi jugues!” que se emite por la Cadena SER, que el rosarino puede ser clonado. “Se podría clonar a Messi con las técnicas actuales y conseguiríamos a un ser muy parecido a él. Sería como si hubieran nacido dos gemelos y a uno lo hubiéramos congelado durante 20 o 30 años”, expresó el genetista. “El clon de Messi tendría el mismo potencial, pero sus cualidades tienen un componente genético y otro educativo ambiental. Messi no es quien es sólo por la carga genética, sino por lo vivido, su educación, la estancia en La Masía, el tratamiento que tuvo. La genética da un potencial, luego es nuestro trabajo completarlo”, argumentó. En genética, un clon es un conjunto de individuos genéticamente idénticos que descienden de una misma persona por mecanismos de reproducción asexual.

Antorcha a imagen de la flor de cerezo

El comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 presentó el diseño de su antorcha olímpica que inspirada en la flor del cerezo, un año antes de que la llama olímpica inicie su trayecto procedente de Grecia.

El diseño es obra de Tokujin Yoshioka, diseñador y artista japonés, reconocido internacionalmente por sus trabajos relacionados con la luz y la naturaleza.

La antorcha tiene una longitud de 71 centímetros y un peso de un kilo y 200 gramos, confeccionada en aluminio reciclado, procedente en parte de los alojamientos temporales construidos para los damnificados por el terremoto y el tsunami de 2011.

La abertura superior de la antorcha que alojará la llama simboliza los cinco pétalos característicos de la flor del cerezo y los cinco anillos olímpicos, y también evoca el lema oficial elegido para el relevo (”La esperanza ilumina nuestro camino”), según explicó la organización en el acto de presentación.

El diseño de la antorcha y el recorrido que hará por Japón hasta el encendido del pebetero han sido concebidos con la idea de subrayar el mensaje de esperanza para las regiones del país que resultaron más castigadas por la catástrofe natural de 2011.

Asimismo, fue revelado el logo de la antorcha, el cual se compone de tres rectángulos que simulan ser llamas, los cuales fueron plasmadas por sus creadores con base en una técnica de degradado llamada “ukiyo-e”.

Apenas se la dio a conocer, despertó admiración en el mundo, no sólo por su diseño, sino también por el significado que trae consigo.

La llama olímpica será encendida en Grecia el 12 de marzo de 2020 y llegará el 20 del mismo mes a la ciudad de Matsushima, en la prefectura de Miyagi (nordeste), una de las más castigadas por el desastre, que dejó más de 18.000 fallecidos y desaparecidos, donde permanecerá expuesta hasta el día 21.

Desde allí el relevo hará un recorrido de 121 días por las 47 prefecturas del archipiélago antes del encendido del pebetero, en unas fechas que se espera que coincidan con el florecer de los cerezos en Japón, según el programa de la organización.

Los Juegos Olímpicos de celebrarán en la capital japonesa del 24 de julio al 9 agosto de 2020, y los Paralímpicos entre el 25 de agosto y el 6 de septiembre.

Seppaquercia en tiempos de River

Podría ser la historia de cualquier ciudadano común víctima de la inseguridad, si no se tratara de Carlos Danton Seppaquercia, el autor del gol más rápido de la historia del fútbol argentino, que sufrió en 1978 una “salidera bancaria” que le arrebató su primer premio económico importante que acababa de pagarle River. Seppaquercia había firmado su contrato a comienzos de 1978, luego de estar a préstamo por unos meses. Llegaba del modesto Flandria como goleador de la Primera B, por recomendación del entrenador Ángel Labruna.

En el Nacional 1978, River fue subcampeón, detrás de Independiente, y los dirigentes debieron pagarle al plantel el premio pactado por esa ubicación en la tabla de posiciones. “Un día me avisaron que tenía que cobrar el premio. Fui a un banco al frente a Escuela de Mecánica de la Armada y cuando estaba saliendo, me asaltaron. Era buena plata, un auto te comprabas con ese dinero”, recordó. Tenía 25 años, poca experiencia en Primera  y mucho menos en cuestiones de inseguridad, por lo que fue al estadio Monumental para consultar a los dirigentes cuáles eran los pasos que debía seguir. Pero cuando entraba al estadio se encontró con el “Pato” Ubaldo Fillol y a los pocos minutos llegó el gerente del club y dos jugadores más del plantel profesional. ¿Final de la historia? Entre todos los miembros del plantel sacaron parte de su ganancia y juntaron el monto de premio que le habían robado. Ejemplar.

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Lionel Messi
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