Nuevo escenario de volatilidad en el tipo de cambio

12 Mar 2019
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Por José Ignacio Bano, Gerente de Asesores Financieros en InvertirOnline.com

Desde el inicio del esquema monetario propuesto por Guido Sandleris al frente del Banco Central, hasta finales de febrero de 2019, el tipo de cambio se ha mantenido mayormente estable, cercano a la banda inferior de no intervención. Esta situación se vio alterada desde el inicio del mes de marzo, cuando la relación peso-dólar saltó más de un 8% en pocos días, iniciando un período de elevada volatilidad. Las variaciones del tipo de cambio registradas sacudieron al mercado, generando fuertes correcciones tanto sobre instrumentos de renta variable como de renta fija.

Sin embargo, el contexto macro local no parece justificar subas importantes ni permanentes en el Dólar, teniendo en cuenta, además, que las últimas subas registradas se produjeron con un bajo volumen de operación. Veamos algunos factores importantes sobre la oferta y demande de ese billete.

Por el lado de la oferta de Dólares, en los próximos días van a ingresar once mil millones de Dólares provenientes del último pago del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Esas divisas, se estima, podrían ser utilizadas por el Tesoro Nacional para dar oferta en el mercado de cambios.

Por otro lado, en pocos días comenzará la cosecha gruesa que será record. Si sumamos el hecho de que la cosecha pasada fue un fracaso por el mal clima, esperamos entonces que rápidamente se liquiden la soja y maíz de esta nueva cosecha para cubrir pasivos en un contexto de tasas exorbitantes. Estos dos factores mencionados, el ingreso de fondos del FMI y la liquidación de cosechas, suman Dólares a la economía lo que ayudaría a contener (si no bajar) el precio de esa divisa.

Por otro lado, tras la gran devaluación vivida el año pasado, desde el mes de octubre de 2018, la Balanza Comercial presenta resultados positivos. Exportamos más de lo que importamos y por eso entran más Dólares de los que salen. Otro factor de contención del Dólar.

Por su parte, el cálculo del tipo de cambio de convertibilidad (aquél que surge de la relación entre la Base Monetaria más el stock de Leliqs y el nivel de Reservas internacionales) arroja un valor de $33.40 el cual representaría el tipo de cambio emergente en caso de una dolarización total de la economía.

Teniendo en cuenta los indicadores analizados se podría pensar que la volatilidad registrada en los últimos días, tendería a reducirse.

Sin embargo no todo es Macroeconomía. En el sentido contrario a lo anterior, sumando volatilidad al tipo de cambio, se encuentra el contexto político. Estamos a meses de las elecciones primarias, momento en que las negociaciones por el cierre de las listas de candidatos son constantes y las definiciones están aún ausentes. Las encuestas comienzan a aparecer todas las semanas y en muchos casos los resultados son contradictorios. En nuestra Argentina actual, en la que ante cualquier amenaza todos corremos al Dólar, podríamos presenciar nuevas escapadas en el tipo de cambio, máxime si el BCRA no puede intervenir directamente sobre el dólar, cuando su cotización se encuentra dentro de las bandas de no intervención, como ocurre en la actualidad.

Bajo la gestión actual de gobierno, el Banco Central de la República Argentina ha aplicado diferentes recetas en busca de contener el tipo de cambio. Una de ellas consistió simplemente en realizar ofertas de dólares en los momentos de exceso de demanda, colocando órdenes de venta de hasta USD 5.000 millones. En estos casos, realizaba las ventas necesarias para contener posibles corridas, impactando estrictamente sobre su cotización.

Otra de las recetas, aplicada en la actualidad, consiste en el control de la cantidad de pesos en circulación. Cuando se detecta un recalentamiento del tipo de cambio e inflación, la entidad monetaria comienza a contraer el dinero circulante. Esta medida también impacta sobre la cotización de la divisa dado que se reduce la capacidad de aumento en la demanda de dólares pero, al mismo tiempo, impacta en el nivel de actividad e incluso en otras alternativas de inversión como las acciones y bonos.

Queda claro entonces que, bajo una política de control de agregados monetarios, es mucho más elevado el costo de una corrida cambiaria o recalentamiento de la economía ya que, las medidas necesarias para revertir dichos escenarios, impactan negativamente sobre la economía en general. Este tipo de eventos, dificulta el proceso de reducción de tasas que el BCRA debería mantener hacia adelante para lograr estabilizar la economía y reactivar un proceso de crecimiento que hoy permanece estancado.

En conclusión, aquellos inversores que sobre-ponderen un escenario en el que prime el riesgo político, deberían optar por instrumentos de corto plazo vinculados al dólar como los Bonos A2J9 o AO20 que ofrecen retornos anuales en dólares entre 9 y 11%, mientras que aquellos que consideren suficientes los motivos detallados para que el tipo de cambio permanezca estable, tendrán la posibilidad de aprovechar nuevamente las elevadas tasas en pesos a través de instrumentos como las Lecaps, teniendo en cuenta que el Banco Central ha iniciado un nuevo camino de suba de tasas con la finalidad de contener la volatilidad actual.