El mundo partido en dos

El proyecto de Liga Mundial que planea la World Rugby para 2020 despertó fuertes críticas.

04 Mar 2019 Por Federico Espósito
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AGENDA. En la Liga Mundial, Los Pumas enfrentarán al menos una vez al año a las potencias del Sur y a las de Europa. vilarpress

Hace tiempo ya que en las oficinas de la World Rugby se viene debatiendo sobre el proyecto de Agustín Pichot de crear una Liga Mundial que enfrente anualmente a los 12 mejores seleccionados del planeta, aunque poca información se había brindado puertas para afuera. Sin embargo, en los últimos días se generó un revuelo global a partir de un informe del New Zealand Herald, el diario más importante del país de los All Blacks, en el que se revelaron varios detalles del formato que tendría la competencia, y que afectarían seriamente los intereses de algunas naciones emergentes.

De acuerdo al informe del Herald, que lo califica como “el cambio más grande la historia moderna del rugby”, la Liga de Naciones vendría a reemplazar las giras de junio y noviembre para los 12 seleccionados involucrados a partir de fines del año que viene. Se trataría además de una articulación entre el Seis Naciones y el Rugby Championship, al que se sumarían dos nuevos equipos: Estados Unidos y Japón.

Luego del Seis Naciones, los equipos europeos viajarían al Hemisferio Sur para jugar tres partidos. Luego del Rugby Championship, será el turno de los seleccionados del Sur de viajar hacia el Norte. Finalmente, los cuatro mejores de la tabla general jugarán semifinales a partir de noviembre. Se plantea incluso la posibilidad de que esos playoffs tengan lugar en estadios de la talla del Camp Nou o el Soldiers Field de Chicago. Según sostiene el medio neozelandés, después de meses de tratativas, finalmente parece haber consenso entre las naciones involucradas sobre el formato para poner en marcha la Liga.

Polémicas

La idea de una Liga de Naciones despertó críticas desde el comienzo, por entender que podría agrandar la brecha entre las naciones más poderosas y las emergentes, pero las voces en contra se amplificaron a partir de la revelación no oficial del formato.

La primera objeción fue que la Liga Mundial significará aumentar el número de partidos de máximo nivel que afrontarán los jugadores, lo que pondrá en riesgo su integridad física y repercutirá negativamente en el nivel de los encuentros. “Los fanáticos quieren ver partidos significativos; no que los jugadores lleguen fatigados y jueguen con una calidad reducida como parte de una competencia debilitada e impulsada por el dinero que no funciona para los jugadores y clubes”, cuestionó Kieran Read, capitán de los All Blacks. “Sugerir que los jugadores podemos afrontar cinco partidos de altísimo nivel en semanas consecutivas en noviembre demuestra poca comprensión de la tensión física que esto trae”, agregó Jonathan Sexton, figura de Irlanda.

A eso se le sumó la polémica por la presencia de Japón y Estados Unidos, apuntalados por su poderío económico y la potencialidad de sus mercados más que por su nivel deportivo, inferior o a lo sumo similar a Fiji, Tonga y Samoa, que quedarían al margen. Las islas del Pacífico suben y bajan en el ranking, pero son verdaderas fábricas de talentos de las que se nutren varias potencias, entre ellas los All Blacks. Eso también afectaría a países del Tier 2 como Georgia, Uruguay o Rumania.

Esa exclusión se complementa con otro defecto, el más grave que presenta el formato: no contempla ascensos ni descensos por un período de 12 años. Sí, 12 años. Es decir, los que se quedan afuera, no podrán entrar hasta después de 2030. Eso fue el acabóse para los países isleños, que ante la posibilidad de quedarse sin competir ante los mejores salvo en los Mundiales, llamaron a boicotear el torneo de Japón 2019.

El económico es un factor importante dentro de la ecuación. Ya hace algunos meses, Brett Gosper -CEO de World Rugby, había admitido: “necesitamos generar más dinero para el juego internacional y cuanto más significativos sean los partidos, más probabilidades hay de que generen ingresos por transmisión”.

Intereses

Algunas de las voces de protesta apuntaron directamente contra Pichot, acusándolo de poner los intereses económicos por encima de todo. El vicepresidente de World Rugby se defendió alegando que el proyecto original que había presentado era diferente, pero que había muchos intereses en juego y por eso se habían propuesto modificaciones. “Mi propuesta fue siempre igual: dos niveles de 12 equipos, con ascensos y descensos, y buen descanso para los jugadores. Nada está cerrado y dudo que se cierre, pero no será por voluntad de los que queremos que el rugby crezca en el mundo”, aseguró el ex capitán de Los Pumas y anticipó que seguirá luchando por su idea original.

Por lo pronto, World Rugby emitió un comunicado oficial al respecto, en el que sin desmentir el formato que se filtró, señaló que contiene “suposiciones incorrectas”. “Estudios confirman que una competencia internacional, anual y estructurada es más probable que sea vista por fans y llegue a nuevos simpatizantes en todo el mundo. Además generará a futuro mejores retornos televisivos para reinsertar en el rugby global. Este proyecto tiene como eje la salud y estabilidad a largo plazo y no ganancias rápidas”, comunicó la entidad.

La UAR también salió a sentar su posición al respecto, aunque sin aportar nada nuevo a la cuestión. “Venimos trabajando junto a World Rugby y las demás Uniones para lograr un calendario internacional global que sea beneficioso para todos. Debemos encontrar un balance entre las demandas de los diferentes actores del rugby”, señaló el presidente Marcelo Rodríguez.

Como se suele decir en estos casos, esta historia continuará...

Claves

1- La Liga le dejaría a cada uno de los 12 países entre 10 y 12 millones de dólares por año en concepto de televisación.

2- El sistema sería cerrado por un período de 12 años, en los que no habría posibilidad de ascensos ni descensos.

3- Japón y EE.UU. se sumarían al Rugby Championship. Países como Fiji, Tonga, Samoa y Georgia se quedarían afuera.

4- La Liga Mundial comenzaría a fines de 2020 y articularía la competencia del 6 Naciones y la del Rugby Championship.

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Agustín Pichot
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