Avanzan con un dispositivo para detección temprana del "Dragón amarillo"

La innovación de un equipo de científicos tucumanos podría salvar a millones de plantas de citrus en el mundo. Los investigadores ahora procuran iniciar una empresa y patentar la invención.

02 Mar 2019
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Hay quienes lo comparan con el cáncer en los humanos. Otros van más allá y advierten que resulta incluso más letal. Lo cierto es que el Huanglongbing (HLB) es una de las enfermedades más nocivas en plantas de citrus. Y no tiene cura. Atentos a este panorama -que pone en peligro a toda la industria del limón-, un grupo de investigadores tucumanos inventó un dispositivo que permite detectar en forma temprana esta patología. Con él, sería posible evitar que el “dragón amarillo” (es la traducción literal de la enfermedad en chino) se propague y contagie a plantaciones enteras.

El mérito es del equipo conformado por Martín Lucas Zamora, biotecnólogo; Ricardo Matías Trujillo, ingeniero biomédico (ambos son doctores en Ciencias Biológicas); y Rossana Elena Madrid, ingeniera electrónica doctorada en Bioingeniería. Junto con ellos, colaboraron asesores del Instituto de Tecnología Agroindustrial del Noroeste (Itanoa, una unidad de doble dependencia entre el Conicet y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres), y de la Facultad de Agronomía de la UNT.

La invención consiste en un “nanobiosensor” que, a diferencia de otros métodos a existentes, descubre de manera precoz el HLB en los citrus. Se trata de una tira reactiva que posee una escala de colores con la que se podrán examinar los cultivos de forma periódica. Ocurre que la patología, que en un período de dos a seis años mata a los citrus que la padecen, es asintomática durante la etapa de incubación. Si aparecen las primeras señales (las ramas adquieren un tono amarillo) es demasiado tarde: muy probablemente, el resto de la plantación ya se habrá contagiado. Por esos motivos, la detección temprana es clave para actuar rápidamente y manejar con más eficiencia la problemática.

El mecanismo de transmisión es similar al del dengue en humanos. Así como un mosquito Aedes aegypti infectado inocula la enfermedad a una persona sana mediante una picadura, las chicharras Diaphorina citri que contraen el HLB hacen algo similar pero con los citrus. Por el momento, ese vector no ha sido detectado en Tucumán; pero sí han sido registrados -con la bacteria- en el Litoral e, incluso, en la ciudad santiagueña de La Banda. Por ello, la alerta en el sector citrícola es máxima. Con el objetivo de proteger la producción, cinco empresas nacionales impulsaron la elaboración de un plan de contingencia, junto con la farmacéutica multinacional Bayer.

La formación de una empresa

Hace tres años, los científicos iniciaron las pruebas de laboratorio en la provincia. En esas condiciones de simulación, pudieron probar con éxito la viabilidad de su proyecto. Así, surgió la intención de iniciar “Sensio”, una empresa que se dedicará a desarrollar la innovación. “Tenemos la filosofía de que todo lo que creemos no quede en un paper. Se trata de un camino muy largo ya que la cuestión de transferir el conocimiento y fundar empresas no está instituida en la mente de los científicos argentinos”, indica Madrid (hace más de diez años, la bioingeniera participó de la primera patente de invención de la UNT).

El siguiente paso del equipo fue experimentar en campos de verdad. Para ello, los investigadores debieron iniciar una serie de viajes al interior del estado de San Pablo, en Brasil, en donde la patología está presente. Para cumplir con sus metas, recurrieron a diversas fuentes de financiamiento, tanto públicas como privadas. En un primer momento, accedieron a un fondo de la Fundación Argentina de Nanotecnología. Luego, solicitaron apoyo económico al Gobierno tucumano. Más recientemente, esta semana fueron ganadores del concurso “Eureka”, una iniciativa organizada por la citrícola San Miguel que les permitió obtener una suma de $ 150.000. Con ese dinero, podrán continuar el emprendimiento y avanzar en la conformación de la empresa. El objetivo es, una vez finalizado el proceso, patentar la invención.

El “dragón amarillo” ya ha causado estragos en cultivos de citrus de Brasil, México, Cuba, Florida y en partes del continente asiático. Si bien aún no existe una cura contra el HLB, tal vez esta invención tucumana permita -de una vez- evitar que los males sean mayores. En la provincia, la eventual llegada de esta enfermedad haría temblar a uno de los motores de la economía local. Una vez más, gracias a la ciencia, la situación podría mantenerse bajo control.

La receta de “SENSIO”

1. LA FORMACIÓN EN NEGOCIOS COMO CLAVE DIRIGIR UN EMPRENDIMIENTO

Desde sus formaciones en Ingeniería, Zamora, Trujillo y Madrid (foto) crearon un método que podría “salvar” a plantas de citrus de todo el mundo. Ahora bien, los científicos reconocen que desconocen cómo desarrollar y hacer crecer una empresa. “Para nosotros es muy difícil aprender toda la terminología emprendedora. De a poco fuimos formándonos”, admiten. Por ello, recurrirán a capacitaciones para aprender sobre negocios. Tras ganar el concurso “Eureka”, la primera de ellas será ofrecida por la citrícola multinacional San Miguel. Así, los creadores del emprendimiento “Sensio” esperan proyectarse en el futuro. Justamente, uno de los próximos pasos será contratar a un CEO que se encargue de la gestión y dirección administrativa de la empresa.

2. LA “TRANSGRESIÓN” DEL LÍMITE ENTRE LA CIENCIA Y LAS EMPRESAS

Según Madrid, es poco común que los científicos argentinos “transfieran” sus investigaciones con el objetivo de crear empresas. Ese pensamiento parece estar comenzando a cambiar. Al menos así lo demuestra el caso de “Sensio”, que tiene como misión la instalación de su “nanobiosensor” innovador en el mercado mundial de citrus. “No está instalado en nuestro ambiente la filosofía de transferir. A veces el científico se queda sólo en la investigación”, señalan los emprendedores.

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