Cartas de lectores - LA GACETA Tucumán

Cartas de lectores

25 Feb 2019
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SAN PABLO AVANZA AL ABANDONO

Con preocupación, como vecina de San Pablo, veo el abandono total de la localidad (calles intransitables, sin alumbrado, malezas por todos lados, basurales con alacranes, reptiles y roedores). En la comuna no hay un responsable que atienda los requerimientos de los vecinos para solucionar las necesidades más urgentes de la comunidad. La institución, virtualmente, se encontraría acéfala porque el comisionado elegido cambió su domicilio a San Isidro de Lules, lo que a mi entender lo inhabilita para ejercer, dado pues según con las normas electorales, es condición ser vecino de la localidad. Pero lo más grave es que el comisionado cumple muy poco con sus tareas. Además, el subcomisionado se alejó del cargo, en nombre de que lanza una candidatura. Solicitamos una solución urgente.

Verónica Cabrera Guzmán

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CORNISAS PELIGROSAS

Tenemos esquinas peligrosas: San Martín y Balcarce (NO) y San Martín y Salta (SE). Una advertencia para Defensa Civil Municipal o para quienes se sientan responsables por lo que puedan llegar a producir estas cornisas peligrosas.

Carlos Duguech

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POLÍTICA DE SEGURIDAD VIAL

La Editorial de LA GACETA del 19/02, “Preocupa la inacción frente al drama del tránsito”, abordó los graves problemas que tiene el tránsito en el Gran San Miguel de Tucumán. A mi entender, una gestión eficaz y eficiente de la seguridad vial es el camino idóneo que debe recorrer el Gobierno tucumano, para afrontar los accidentes y riesgos viales que sufre la comunidad. La experiencia a nivel mundial nos hace saber que no es suficiente contar con instrumentos de gestión (leyes, procedimientos, normas, controles, capacitación, etcétera). Se debe disponer, básicamente, de una política de estado en materia de seguridad vial, que incluya y comprometa a los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, también a las administraciones municipales y comunales. Una política de Estado es aquello que un gobierno desea implementar en forma permanente, que trascienda en el tiempo, sin que sea afectado por los cambios de gestión. Mi hipótesis es que, en Tucumán, la accidentologia del tránsito no mejora justamente por que el Estado no tiene una política, y porque tampoco cuenta con planes ni programas de aplicación continua en la materia (lo poco que se hace es transitorio, circunstancial, puntual y no tiene en cuenta al peatón). El tránsito es un fenómeno complejo y debe ser administrado como un sistema, teniendo en cuenta los tres elementos fundamentales que lo componen: el vehículo, el camino y el ser humano. De los tres, el factor humano es el más impredecible, difícil de administrar y el causante de la mayoría de los accidentes que ocurren cuando se transita por la vía pública. Necesitamos un Estado activo, que nos demuestre que la seguridad vial es una Política de Estado, que debe ir acompañada de planes y programas creíbles y sustentables y que contengan los diversos aspectos de la problemática del tránsito, incluso lo ambiental (por ejemplo, ruido y gases de escape). Los actores del sistema tránsito y la población deben comprender que la obtención de estándares óptimos de seguridad vial lleva tiempo, y es por ello que quienes gobiernan Tucumán deben adoptar, en breve, las medidas necesarias para que en el futuro se cosechen mejores frutos. Si nada se hace, las muertes, las lesiones que dejan inválidas a tantas personas y las familias destruidas por tragedias viales continuarán su avance, como un quinto jinete apocalíptico.

Juan Francisco Segura

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EL MOLLAR NECESITA MENOS PINTADAS Y MÁS ACCIONES

El Mollar: un lugar de ensueño, donde mirar al firmamento te humedece los ojos, donde el sol te acaricia y la suave brisa te recuerda que, a sólo unos minutos, dejaste atrás el infierno del pavimento. Una tierra dueña de una belleza inconmensurable... Desde hace 30 años soy testigo de la decadencia a la que el hombre la ha llevado. Desde hace cinco años, la carrocería de un auto se fue enclavando en el acceso al río. Casi como una piedra más. Según el comisionado rural, la comuna no tiene recursos para sacarlo. ¿Le habrá importado a alguien su procedencia y quién fue el infractor? Paradójicamente, los recursos se exhiben en las pintadas anunciando la próxima candidatura. Un canasto de alambre repleto de basura te da la bienvenida; y una vereda central se encuentra copada por una flota de camiones. El delegado comunal tampoco puede hacer cumplir con las normas al comerciante responsable. Dice que no cuenta con el apoyo de la Dirección de Tránsito. ¡Ayuden al comisionado por favor, él solo no puede! Tiene en sus manos un regalo inigualable, que sin mérito alguno la naturaleza le ha provisto, y al que la mano del hombre, como casi siempre, ha ufanado. Tal vez si se pintara menos y se hiciera más, los votos llegarían solos, como natural consecuencia. Un lugar creciente y un pueblo educado serían la mejor campaña.

Norma Nelegatti

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