Yo te recomiendo tres libros para leer en el verano

Por María Silvia Diaco, estudiante de Letras. Escritora de cuentos. Es librera y administradora de la página de Facebok "Librera ambulante.

07 Feb 2019

La tregua

Mario Benedetti

Editorial Booket (224 páginas)


Lo elijo porque...

Esta lectura me marcó por la ternura de sus personajes y su final desolador. La historia está narrada a través de su protagonista, Martín Santomé, un viudo de 49 años que está próximo a jubilarse. La rutina se altera cuando conoce a Avellaneda. A partir de ahí, se nos revela una historia de amor genuino, de esos capaces de despertar un corazón dormido y una vida vacía.

Fragmento de “La tregua”

“Porque la vida es muchas cosas (trabajo, dinero, suerte, amistad, salud, complicaciones), pero nadie va a negarme que cuando pensamos en esa palabra Vida, cuando decimos, por ejemplo, «que nos aferramos a la vida», la estamos asimilando a otra palabra más concreta, más atractiva, más seguramente importante: la estamos asimilando al Placer. Pienso en el placer (cualquier forma de placer) y estoy seguro de que eso es vida. De ahí el apuro, el trágico apuro de estos cincuenta años que me pisan los talones. Aún me quedan, así lo espero, unos cuantos años de amistad, de pasable salud, de rutinarios afanes, de expectativa ante la suerte, pero ¿cuántos me quedan de placer?”.

Estrella distante

Estrella distante

Roberto Bolaño

Editorial Alfaguara (176 páginas)


Lo elijo porque...

Tanto la historia como la prosa se convierten en una red que atrapa e hipnotiza. Es evidente la influencia de Borges en las referencias eruditas del autor sobre sus propios conocimientos, de esa forma nos acerca a los poetas chilenos en una suerte de elogio y crítica, al trasfondo de los talleres literarios y a algunas curiosidades acerca de los mapas y los juegos de estrategia.

Fragmento de “Estrella distante”

“La primera vez que vi a Carlos Wieder fue en 1971 o tal vez en 1972, cuando Salvador Allende era presidente de Chile.

Entonces se hacía llamar Alberto Ruiz-Tagle y a veces iba al taller de poesía de Juan Stein, en Concepción, la llamada capital del Sur. No puedo decir que lo conociera bien. Lo veía una vez a la semana, dos veces, cuando iba al taller. No hablaba demasiado. Yo sí. La mayoría de los que íbamos hablábamos mucho: no sólo de poesía, sino de política, de viajes (que por entonces ninguno imaginaba que iban a ser lo que después fueron), de pintura, de arquitectura, de fotografía, de revolución y lucha armada; la lucha armada que nos iba a traer una nueva vida”.

Caminos invisibles


Caminos invisibles

Laura Lazzarino, Juan Pablo Villarino

Acróbatas del camino (368 páginas)


Lo elijo porque...

Es el mejor libro de viajes que se ha escrito. Los autores son una pareja de argentinos que desde hace más de diez años han decidido declararle su amor a la ruta y a la vida nómade. Su objetivo es demostrar que el mundo no es como lo pintan los canales de noticias y reivindicar la solidaridad que todavía existe en cada lugar remoto al que decidieron arribar.


Fragmento de “Caminos invisibles”

“La visión de recorrer Sudamérica a dedo por sus caminos más vírgenes cayó como baraja de tarot el día en que sellamos nuestro pacto de amor y nomadismo en los Valles Calchaquíes. Acabábamos de conocernos. Además de nuestras mochilas, La maga y El salmón, no poseíamos más que el título de propiedad del horizonte y un presupuesto de siete dólares diarios. Nos esperaba un territorio mestizo, vasto, capaz de hablar el español, el quechua o el wayuunaiki, una tierra indescifrable como un textil andino donde las identidades embrujan corazones en una danza análoga a sus cordilleras, selvas y costas. Continente versátil que se cura con aspirinas o plantas sagradas”.

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