El Siprosa se compromete a dar mejoras en Río Nío

La guardia será compartida con Villa Padre Monti. El CAPS del paraje rural recibirá pacientes por la tarde y contará con una guardia para los fines de semana.

30 Ene 2019 Por Matías Auad
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EN RÍO NÍO. Vigliocco visitó el CAPS el lunes con la intención de aumentar la atención médica hasta las 17. ministerio de salud pública

Río Nío tendrá más acceso a la salud. El CAPS de ese paraje rural, que sólo abría de lunes a viernes, ahora tendrá una guardia los fines de semana. Además, ampliará la cantidad de horas de atención de lunes a viernes: pasará a ser de 7 a 19. Antes comenzaba a las 8 -si es que el único médico y la enfermera podían tomar un colectivo y sortear las dificultades de un camino en mal estado- y finalizaba a las 13. Además, se mejorará la calidad de atención al incorporar a un odontólogo. La medida fue tomada por el Siprosa el lunes, luego de que LA GACETA revelara los problemas para acceder a la salud en ese poblado rural, a 70 kilómetros al norte de la capital.

“El objetivo es que la gente esté más cubierta. En verano hacía falta porque dicen que se triplica el número de turistas”, explicó a este diario el secretario ejecutivo médico del Siprosa, Gustavo Vigliocco.

El funcionario precisó que la guardia de los fines de semana del CAPS comenzará a funcionar desde este sábado. La misma pondrá a disposición de los vecinos un médico clínico, una enfermera y un agente sanitario.

La atención de la guardia será compartida con la del CAPS ubicado en Villa Padre Monti, 21 kilómetros antes de Río Nío, viniendo desde la capital. Es decir que el personal médico se repartirá entre esas dos unidades durante los siete días de la semana.

“La atención será conjunta porque están ahí cerquita. Siempre va a haber enfermera y agente sanitario. Cuando se necesite el médico va a estar el médico, en un lado o en otro lado”, explicó.

Consultado sobre el horario de funcionamiento de la guardia, Vigliocco dijo que “se deciden de acuerdo a las necesidades del momento”. En cuanto a la atención de lunes a viernes, el Siprosa determinó que habrá una enfermera y un agente sanitario de 7 a 19, y un médico clínico de 7 a 17.

La ambulancia clave

El funcionario destacó el rol que cumplirá la ambulancia del 107, ubicada en la entrada del CAPS de Río Nío las 24 horas.

Es que ahora el vehículo no sólo hará traslados hasta el hospital más cercano en caso de urgencias. “La idea es que la ambulancia una los dos pueblos (Río Nío y Villa Padre Monti). En 15 minutos se puede llegar perfectamente de un lugar a otro. Son 1.000 habitantes entre las dos localidades. Para esa cantidad no se debe dar tanta atención”, justificó.

Además, el vehículo también trasladará a los médicos en caso de que sea necesario. “Si el médico dice que no puede subir porque se queda empantanado en el camino (por la lluvia), lo buscará la ambulancia”, dijo.

En cuanto al odontólogo, el funcionario informó que comenzará a trabajar recién en marzo, tres veces a la semana, desde las 8 hasta las 14. Él trabajará en Río Nío y también cubrirá la atención en Villa Padre Monti.

Las quejas de los vecinos

En diálogo con LA GACETA, vecinos y turistas del poblado rural se habían quejado de los reducidos horarios de atención del CAPS durante la semana, y de que tanto el médico como la enfermera se retiren antes de las 13 para tomar el colectivo de vuelta a la ciudad. También de la falta de atención durante los fines de semana.

El único médico clínico del CAPS, Javier Hernández, le había explicado a LA GACETA que durante los recesos escolares se le dificulta llegar a trabajar. Tanto Hernández como Daniela Zamora, la enfermera, residen en la capital, y viajan a Río Nío en una frecuencia de colectivo que funciona al ritmo de las clases. Este deja de pasar a mediados de diciembre y durante el receso escolar de invierno.

Además, Hernández había explicado que con cada lluvia intensa, parte de la ruta provincial 305 se torna intransitable (es de ripio) y los colectivos no pueden subir.

El médico había contado que el ómnibus siempre llega hasta Villa Padre Monti. “Si tenemos en qué subir a Río Nío lo hacemos. Si no, me quedo en el CAPS de la Villa Padre Monti como refuerzo”, había dicho.

Como resultado, en vacaciones la frecuencia de atención médica se reducía de cuatro veces por semana a una o dos. “La primera semana de enero hemos subido dos veces, la segunda una sola y la tercera también”, había detallado el médico.

Los vecinos, contentos

- "Es un pueblo con pocos recursos, y es caro trasladarse hasta la ciudad. Que haya más salud me parece un avance muy bueno. Es lo menos que se puede pedir", Rodrigo Morón González.

- "Está genial que haya una guardia. Los fines de semana son los días en que más aumenta la población. Espero que cumplan con lo que prometieron y no sean sólo palabras", Lidia Coronel.

- "Nos hacía falta este tipo de respuestas. Hay muchos turistas y muchas personas de acá del pueblo que necesitan atención", Graciela Gallardo.

- "Está buenísimo que ahora haya odontólogo y más atención. Hasta una misma como madre se siente más segura con más atención por mis hijos", María Madrid.

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