Abel Pintos, conectado con la energía de la montaña

En El Mollar, Abel Pintos cedió al cansancio de su larga gira para saludar a sus fans y dialogó con LA GACETA. La música, el paisaje y la fe.

06 Ene 2019
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ROMANCE CON LA GENTE. Abel Pintos llegó cansado, pero no se privó del contacto con sus seguidores. la gaceta / fotos de osvaldo ripoll

Este fin de semana, ojos y oídos se trasladaron a los Valles, donde la música rompió las fronteras de los géneros. Y en El Mollar, la presencia de Abel Pintos, una de esas voces “sin fronteras ni prejuicios”,que se desplaza ligero del folcore al pop, del pop al rock, causó revuelo. Cansado de tanto viaje, enfundado en sus tradicionales pantalones chupines y zapatillas basket, el autor de “No me olvides” no escatimó el saludo a los fans. Es que, como él mismo le dijo a LA GACETA en un breve diálogo, a minutos de su llegada al hotel que lo hospeda, su conexión con el público es para él mucho más que una convención. Sus giras, dice, más que sus largas horas en el estudio de grabación, son su nutriente.

- ¿Cómo hacés para aguantar el esfuerzo que generan tus giras?

-Previamente me preparo bastante, tanto física como vocalmente. Pero, también depende de mi tiempo de descanso. Una gira cansa mucho. Por lo general, la única actividad, fuera de una ronda de sonido, es saludar un poco al público que viene a acompañarme.

OFRECER EL CORAZÓN. Abel Pintos, en la entrevista con LA GACETA.

- ¿Te gustan los cerros?

- Desde ya. Acá se juntan muchas cosas. Por un lado, está la oportunidad de estar disfrutando de un paisaje hermosísimo, al tiempo que comparto con la gente, que siempre me recibe con una emoción particular, Y eso es contagioso. Y es inevitable disfrutar de la particular energía que transmiten las montañas.

- Vos te conectás con la gente con una energía especial...

- No planeo una manera de relacionarme con los demás. Relacionarse con la gente es compartir lo de cada uno, poner sobre la mesa lo que uno tiene para ofrecer; y ofrecerlo de corazón. Si yo hubiese encontrado una fórmula para que alguien más me quiera o respete, seguramente las cosas no serían genuinas, ¿no?

- ¿ Tira la necesidad de descansar?

- Nunca he pensado en dejar esto. Lo que más me gusta hacer es estar de gira. En julio tengo una serie de conciertos en Europa. Pero este va a ser un año de trabajar en músicas nuevas. Es bueno descansar más del trajín de los viajes. Pero no necesito descansar del público o de mi actividad. Al contrario, no me siento cómodo si no estoy compartiendo con la gente algo tan sensible para mí como es la música. Es complicado para mí tomarme tiempos de descanso.

-¿Sos una persona religiosa?

- Soy católico, así me bautizaron. Pero con el paso de los años fui inclinándome más a encontrar mi propia conexión con la fe, a mi propia interpretación de la fe, y no me aferré tanto a la ortodoxia de los dogmas. Yo respeto todas las religiones por igual. Todas me resultan igual de interesantes; son distintos caminos para llegar al mismo lugar. Soy más sensible a la fe que a la religión. Creo en Dios, y hay seres que luego se han iluminado, como de repente Jesús, como El Gauchito Gil; o como San Benito. Yo no voy a la Iglesia a rezar todos los domingos. Sin embargo, cuando voy a Catamarca, siempre voy a la iglesia de la Virgen, en Catamarca, porque siento una conexión muy bonita. Me hacen muchos regalos de rosarios, de imágenes. Y ahí yo veo una entrega de amor. No veo que me estén evangelizando, sino que me están entregando su amor, y su fe. Y la fe es la expresión de amor suprema. De modo que el hecho de que la gente comparta algo conmigo, independiente de que yo esté o no alineado con su pensamiento religioso, me conmueve. (Entrevista de Alvaro Minichilli)

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